Ahora que estamos a pocos días de haberse realizado la Celebración del Día del Patrimonio Nacional, nos parece interesante recordar símbolos patrimoniales que posee nuestra comuna.
Viña del Mar goza de importantes muestras del patrimonio cultural y natural. En el caso de esta última tipología, podemos señalar por ejemplo: el palmar del Salto, el Jardín Botánico, el parque de la Quinta Vergara, lugares donde encontramos organismos vivos, vegetales y animales que posee la ciudad.
Por otro lado, el patrimonio cultural lo vemos reflejado en forma tangible e intangible. Dentro del patrimonio inmaterial (intangible) en la comuna, no podemos dejar de mencionar el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Evento que no solamente marca la idiosincrasia del ser viñamarino, sino que forma parte de la identidad de todo el país. El certamen creado en 1960, se ha transformado en parte de la cultura popular de nuestra nación. Gracias a su existencia de más de dos décadas, ha imprimido tendencias no sólo en el ámbito musical, sino que también en el ámbito del diseño y la tecnología.
La comuna también conserva significativas construcciones que imprimen estilos y tendencias, que marcaron el desarrollo histórico de la ciudad. Es el caso de palacios que se levantan todavía en el territorio como símbolo del pasado, del periodo de formación de la ciudad. Cuando su sello era el de segunda vivienda, o establecimiento de acaudalados comerciantes, originalmente porteños que se establecen en la urbe, muchos de ellos motivados por la catástrofe y destrucción que había significado el terremoto de 1906, en Valparaíso.
Esta es la situación de Fernando Rioja, acaudalado comerciante español que edifica el palacio que lleva su apellido. Creado en 1907, por el arquitecto Alfredo Azancot, en un estilo neoclásico, barroco- imperial, posee una marcada tendencia ecléctico-historicista; es decir, que observamos un diseño donde se mezclan variados estilos que marcaron diversos periodos histórico-arquitectónicos, este concepto lo encontramos en muchas de las construcciones de esta época viñamarina. El palacio Rioja fue nombrado Patrimonio histórico nacional en 1985.
Otro ejemplo es el Palacio Vergara, vivienda de los fundadores de la ciudad, claro que el actual fue construido por Blanca Vergara, hija de don José Francisco Vergara. El palacio de estilo neoveneciano, fue diseñado por Hector Petri, en 1910, y fue nombrado Patrimonio histórico nacional en 2008.
No podemos dejar de mencionar el Palacio Carrasco, actual Centro Cultural que alberga la Biblioteca Municipal Vicuña Mackenna, el Archivo Histórico Patrimonial y el Departamento de Cultura. Este edificio, fue mandado a construir a Alfredo Azancot, por Emilio Carrasco en 1912, un importante comerciante salitrero. La historia del palacio es distinta a la de los otros, ya que su propietario falleció antes de ser terminado, y nunca fue usado como vivienda familiar. También fue nombrado patrimonio nacional, en 1985.
En el Centro Cultural se alberga desde 1996, al Archivo Histórico Patrimonial de la comuna, que resguarda toda la documentación con carácter histórico de la comuna, material patrimonial fundamental para dar identidad a la ciudad.
Finalmente, debemos aclarar que lo que hemos mencionado en esta columna no corresponde a todo el patrimonio material de la comuna, no hemos desarrollado muchas importantes tipologías que lo involucran como: patrimonio industrial, religioso, viviendas, castillos, conjuntos habitacionales, entre otros. A través de esta muestra, queremos desatacar parte del valor patrimonial que aun poseemos, de manera tal de procurar continuamente su reconocimiento, valoración y cuidado, ya que la mantención de nuestro patrimonio es una acción permanente y tarea de todos.