Tenemos varias tendencias que se han ido imponiendo en la moda. El uso del short es una de ellas, y ha permanecido, aunque el verano ya pasó. Es ideal para jovencitas de estilizada figura, con medias de colores, estampadas, acompañadas de botas y botines. Algunas féminas, no de buen físico, incursionan con la moda, pero no es recomendable si las piernas no acompañan; hay que ponerse serias, porque para mostrar celulitis… hay que pensarlo.
Esto de los short me ha hecho profundizar en lo que significa la palabra “corto”, cuántas veces estamos short de dinero y short de tiempo, ¡más de lo que quisiéramos! Muchos preguntan por qué las mujeres mentimos, y ¡oh!, una de las razones más recurrentes, es el gasto de lo que compramos en ROPA. Interesante tema, que va de la mano con la sensación de culpa. Los trucos han ido perfeccionándose y hoy, para muchas, en vez de una linda bolsa de tienda, prefieren la bolsa negra larga y fea, esa misma de la basura… ¡pasa piola! En este relato caen miles de mujeres, profesionales con excelentes salarios, otras de entradas medias y otras dependientes de la economía del mes. Da lo mismo y para eso, según sea, los pagos son diferidos, un poco en efectivo, otro en Redcompra y otro poquito en tarjeta de crédito, no se nota y si queda algo en el tintero de esta mancha indeleble, la respuesta es unánime: ¡porque yo me lo merezco!