Durante este tiempo me ha tocado recorrer bastantes ferias y no de diseño, si no que Ferias de Pulgas a lo largo del país y cada vez más tengo la convicción que realmente son el escenario perfecto para todos aquellos que adoramos lo vintage, extraño y curioso y a muy buenos precios.
En el Gran Valparaíso tenemos todos los miércoles y domingos la tradicional Feria de Pulgas o Feria de los Cachureos de la Av. Argentina, un extenso recorrido donde encontramos de un cuanto hay. En Calama existe el Mercado Modelo, un paraíso bendito de agüayos, pompones de todos los colores con y sin brillos, que destellan entregando una mágica fotografía. Aquí encontramos de todo y para todos, como las Cholitas Bolivianas con todo su atuendo precioso en colores y mezcla de texturas, vendiendo tocados de plumas de todos los colores, botas y calzado para bailes, etc. San Pedro de Atacama tiene la Feria de los jubilados que se coloca todos los primeros jueves del mes. Aquí uno puede nadar en vestuario vintage e hindú usado. Hay ofertas desde $500 hasta $5.000. Iquique tiene sus poderosas ferias del Terminal Agropecuario y Agropecuario de Alto Hospicio, donde es impresionante la cantidad de vestuario, calzados y objetos de decoración muy bien seleccionados desde los años cincuenta hasta los años ochenta.
Tips para pasear y vitrinear en estas ferias: No ir con niños, ir muy cómodos vestidos, destinar la mañana o la tarde completa, ir con dinero en efectivo... y regatear que es lo más entretenido.