Desde hace algunos años, un grupo de deportistas de la Ciudad Jardín ha venido recuperando una tradición que se perdió en Viña del Mar en la década de 1950. Sin embargo, con mucho esfuerzo y dedicación, han instaurado nuevamente el cricket en nuestro país, con ideas novedosas y reconocidas a nivel mundial.
Por Matías Seccatore M.? / Fotos Vernon Villanueva
Tal vez no muchos saben esto, pero el cricket es uno de los deportes reconocidos a nivel mundial, más antiguos de la historia, con sus primeros partidos que se jugaron en Inglaterra en el siglo XVI. Y si este dato le parece poco, Valparaíso y Viña del Mar fueron la cuna de este deporte en Chile, con los primeros duelos jugados en 1829, que luego dieron paso a la fundación del Valparaíso Cricket Club, que transformaría a esta zona en el centro neurálgico del cricket en este lado del mundo.<br /> <br /> La edad de oro de este deporte en Chile fue durante los años veinte, cuando se organizaban partidos entre el Valparaíso Cricket Club, el Prince of Wales Country Club y el Club de Campo de Concepción, mientras se jugaba también en los colegios St. Peterâs de Viña del Mar y el Grange de Santiago. El alto nivel del cricket durante esta época se destacó cuando el ex alumno del St. Peterâs, Frederick âFreddieâ Brown, capitaneó a Surrey y la selección nacional inglesa durante los años cincuenta.<br /> <br /> Igual que en muchos países, el interés en el cricket se fue perdiendo después de la Segunda Guerra Mundial, ya que la comunidad británica disminuyó y la popularidad del rugby empezó a aumentar. Una tradición que perduraría hasta 1956, cuando se jugó el último partido de cricket en nuestra zona (el VCC se había ya enfocado más al hockey césped), y que recién hace ocho años ha ido tomando nuevamente fuerza, especialmente en Viña del Mar.<br /> <br /> En 2003, la tradición del cricket volvió a nuestra ciudad. âUn grupo de trabajadores de GasValpo, impulsados por el gerente de la época, que era de origen australiano, empezaron a practicar el deporte con sus familias, a modo de tener un rato de esparcimiento con un entrenador muy motivador, llamado Joseph Williamsâ, recuerda Cristóbal Castillo, uno de los actuales miembros de Viña XI, y que se enamoró de este deporte desde el primer día que lo practicó.<br /> <br /> âDel cricket nace el beisbolâ, señala Castillo, âpero tiene reglas muy distintas y existen modalidades diversas, donde hay partidos que pueden extenderse por cinco días, que son los conocidos Test Matchs, hasta el Twenty20, que es más rápido, dura un día y es la modalidad que se quiere imponer para poner nuestro deporte en los Juegos Olímpicosâ. <br /> <br /> Y en estos ocho años de renacimiento del cricket en la Ciudad Jardín, ya se ha tenido un crecimiento explosivo en cuanto a la cantidad de participantes, de acuerdo con el propio estudiante de Educación Física de la Universidad Santo Tomás. âHemos llevado este deporte a varios colegios de la zona, y nos hemos adaptado a nuestro entorno para poder enseñar, con entrenamientos en el Jardín Botánico, en el Valparaíso Sporting Club (VSC), la playa e incluso gimnasios, donde realizamos la modalidad indoor del cricketâ.<br /> <br /> âPor suerte, la Municipalidad de Viña del Mar nos ha dado las facilidades para utilizar gimnasios de la ciudad, donde hemos realizado campeonatos locales, y luego viajar con esos equipos a Chillán, para competir con otros clubes de diversas ciudades como Iquique, Villa Alemana y Santiagoâ, añade Castillo.<br /> <br /> Pero eso no es todo. En el mundo, el cricket es un deporte de verano, pero la propuesta del club Viña XI es practicarlo, incluso, en invierno. Para aquello, se instauró en Viña del Mar el programa Cricket Non Stop, donde âla idea es que la gente conozca el deporte, con entrenamientos gratuitos, utilizando espacios como el VSC, las canchas del Saint Peterâs en Mantagua y estamos buscando cancha en Villa Alemana, donde también se jugó mucho cricket en la primera mitad del siglo XXâ, apunta Castillo.<br /> <br /> <strong>GENERANDO COMPETENCIA</strong><br /> <br /> Una de las grandes alegrías de los exponentes del cricket es el rápido crecimiento, no solo a nivel nacional, sino también en el nivel de juego, que ha llevado a la selección chilena a obtener el tercer lugar del Campeonato Panamericano División 3, disputado en abril en Costa Rica.<br /> <br /> Para poder desarrollar un seleccionado âtenemos varias competenciasâ, apunta Castillo, âcomo la Metro Cup y otros certámenes, donde se compite, principalmente, con escuadras de Santiago. Esto nos ha llevado a jugar con países del Caribe, donde el cricket es más fuerte a nivel continental. Hemos jugando ante Belice, Antillas Holandesas, Canadá, Argentina, Perú, etc. También tenemos una selección femenina, que ya lleva dos años con partidos internacionalesâ, recuerda el también seleccionado chileno de cricket.<br /> <br /> Dentro de los más destacados a nivel local están Jean Pierre Jordan e Ian Pueye, que con tan sólo diecisiete años, no solo integran el seleccionado juvenil, sino también son parte del combinado adulto, que participó de la cita panamericana en Centroamérica.<br /> <br /> Sin embargo, una de las grandes restricciones para un mayor desarrollo en las competencias locales, es la falta de canchas donde poder jugar. Hasta hace un año, era posible ver a los exponentes de esta disciplina, tener partidos en las canchas del Prince of Wales Country Club (PWCC), el colegio Grange o el Craighouse en Santiago. Y en Viña del Mar, existen varias limitantes para poder llevar a cabo partidos en el VSC y en el Jardín Botánico, por lo que la dirigencia del Viña XI están generando proyectos para poder encontrar nuevos sitios donde jugar, como lo son Mantagua o en Villa Alemana, para aumentar el número de torneos y jugadores que se interesen en este deporte.<br /> <br /> <strong>MARCANDO LA DIFERENCIA</strong><br /> <br /> Desde 2006, Chile se transformó en la cuna de una modalidad distinta de este deporte, conocida como el Beach Cricket, adaptando las reglas para crear una competencia veraniega, aprovechando la alta afluencia de extranjeros apasionados por esta disciplina, que llegan a la Ciudad Jardín en febrero. Esta actividad, que se efectúa en la Playa del Deporte, se lleva a cabo, cada año, una semana antes o después del Festival de la Canción de Viña del Mar.<br /> <br /> Es por ello que el Beach Cricket se ha transformado en el programa estrella en Chile, ganando, en 2008, el premio al Mejor Programa de Difusión y Marketing de la International Cricket Council (ICC) y le significó a Patricio Caamaño, jefe de desarrollo de este deporte en nuestro país, recibir la distinción a Voluntario del Año esa misma temporada a nivel internacional.<br /> <br /> Caamaño, ingeniero agrónomo, ha dedicado buena parte de su tiempo a difundir esta disciplina deportiva en nuestro país. âLa ventaja de esta modalidad de cricket en playa es que pueden participar hombres y mujeres, adultos y niños, es decir, incluye a todosâ, apunta el ex seleccionado nacional.<br /> <br /> âEsta modalidad ha llamado la atención de personas que vienen de países con mucha tradición en el cricket, como son los australianos, los sudafricanos, los ingleses, los indios, etc. A nadie se le había ocurrido adaptar las reglas, ya que al ser un deporte con más de cuatrocientos años de historia, se respeta mucho la tradición y las leyes del juego. Por lo mismo, en febrero llegan muchos turistas a la Playa del Deporte, para conocer este híbrido que hemos creadoâ, afirma Caamaño.<br /> <br /> âEste programa hizo conocido a Chile ante los ojos del ICCâ, recuerda el también instructor en el colegio Saint Peterâs. âDe hecho, se inició aquí en Viña del Mar la celebración del centenario del organismo mundial, con una bandera que recolectó firmas en todo el mundo y que terminó en la India doce meses despuésâ.<br /> <br /> Pero el proceso de hacer atractivo el Beach Cricket no ha sido fácil, de acuerdo con Caamaño. âAl principio lo hicimos sin que la pelota diera bote, bien rudimentario. Poco después nos hemos conseguido un tatami y alfombras, para poder darle más dinamismo a este invento, y nos ha traído muy buenos resultadosâ.<br /> <br /> Para Caamaño todavía hay muchas metas que cumplir para una mejor proyección del cricket en nuestro país: âUna es legalizar nuestro deporte, para obtener recursos fiscales en postulaciones, a pesar de que ya recibimos fondos del ICC, especialmente para desarrollo. Lo otro es insertar el cricket a nuestra idiosincrasia y que se sumen las familias, que se involucren con los niños para que se motiven a seguir participando.â<br /> <br /> âPor eso creemos que el Beach Cricket puede ser potente a nivel mundial, porque es fácil, económico y más rápido. Puedes jugar cerca de seis partidos en dos horas, lo cual mantiene entusiasmado al público, a diferencia de lo que puede ser un partido normal, que dura un día completoâ, añade Patricio.<br /> <br /> <strong>MANTENIENDO LA TRADICIÓN</strong><br /> <br /> Uno de los colegios estratégicos donde se ha vuelto a instaurar el Cricket es el Saint Peterâs School, donde Patricio Caamaño y Cristóbal Castillo son los monitores de un taller que se hace para los niños y niñas del establecimiento británico. Un regreso a una de las tradiciones más importantes de este colegio, que fue protagonista del último partido de esta disciplina en 1956, donde derrotaron al Grange en el césped del VSC.<br /> <br /> Para el rector del Saint Peterâs, James Wilkins, el cricket conlleva una serie de valores que son importantes en el desarrollo de los alumnos. âEs bien distinto, atípico. No tiene el ritmo de lo que es el rugby, pero que se juega en torno a caballeros. Es un deporte formador, tiene un grado de pertenencia similar al rugby, con un código de honor y respeto, donde prima la paciencia, la perfección, la disciplina, el orden, la lucha por tratar de superar la adversidad, ya que el bateador está solo ante el mundoâ.<br /> âEs muy importante para nosotros que dentro de nuestra historia, uno de nuestros ex alumnos haya sido capitán de la selección inglesa de cricket. Además, las primeras selecciones nacionales estaban conformadas por ex alumnos de nuestra institución, por ello, el recuperar esta tradición es muy importanteâ, afirma la máxima autoridad del Saint Peterâs.<br /> <br /> Y la mantención de esa tradición se ve reflejada en los archivos históricos que mantiene el Saint Peterâs. âTenemos varias fotografías de los partidos de nuestro colegio, cuando estaba ubicado en Villa Alemana, en el Sporting y los registros de los partidos que se remontan a la década de 1930â, recuerda Wilkins. âEn esos registros hay partidos donde jugaban alumnos contra padres, los duelos con el Grange y encuentros internos de los pupilos, donde se puede ver claramente qué ocurrió en cada juegoâ.<br /> <br /> El cricket ha vuelto para quedarse, recuperar una tradición perdida en nuestra ciudad, que poco a poco se va insertando en la identidad de quienes lo practican. Sea en la modalidad que sea, Viña del Mar se ha vuelto a poner en la mirada de los grandes exponentes de esta disciplina deportiva.<br /> <br /> <em><strong>âEs un deporte formador, tiene un grado de pertenencia similar al rugby, con un código de honor y respeto, donde prima la paciencia, la perfección, la disciplina, el orden, la lucha por tratar de superar la adversidad, ya que el bateador está solo ante el mundoâ, James Wilkins.</strong></em>