El 20 de agosto se celebra un año más del natalicio de Bernardo OâHiggins Riquelme. Es también el día del Museo OâHigginiano y de Bellas Artes de Talca, fundado en 1964, en homenaje al libertador que siempre tuvo fuertes lazos con esta ciudad. Bernardo nació en Chillán, en 1778, siendo hijo del Maestre de Campo General Ambrosio OâHiggins e Isabel Riquelme de la Barrera. La existencia de este hombre complicó a sus padres, tanto en el plano jurídico como en los convencionalismos sociales. La legislación hispana impedía el matrimonio entre una autoridad colonial y una criolla, en el ánimo de evitar conflictos de intereses. Además de la enorme diferencia de edad (él contaba con aproximadamente cincuenta y ocho años, y ella tenía alrededor de veinte años), Bernardo era un hijo natural, un âhuachoâ según sus enemigos políticos, con toda la carga negativa que encerraba la palabra y sus derivaciones jurídicas. El ocultamiento de Bernardo vino entonces a ser una necesidad. A fines de 1782, con cuatro años de edad, el niño fue retirado de la familia materna por orden de su padre, encargo que cumplió una pequeña patrulla militar al mando de Domingo Tirapegui, la cual lo trasladó a Talca, al hogar del matrimonio conformado por su amigo el comerciante portugués Juan Albano Pereira y de Bartolina de la Cruz y Bahamonde, perteneciente a una de las familias más importantes de la novel villa maulina. Ellos se convirtieron en padrinos del niño, quien fue bautizado por el cura y vicario de la villa y doctrina de San Agustín de Talca, Pedro Pablo de la Carrera, un 20 de enero de 1783. Como consta en el documento, el sacramento permitió identificar al padre, no así a la madre, convirtiéndose en prueba importante para acceder a la herencia dejada tras la muerte de Ambrosio, y más importante aún, tomar el apellido paterno. La falta de identificación de la madre permitió entonces a Isabel mantener su buen nombre dentro de la sociedad chillaneja. Bernardo vivió con su familia adoptiva talquina durante seis años, hasta 1788, año en que volvió al seno materno en Chillán para iniciar sus estudios. Vivió en las casas que tenían los Albano PereiraâDe la Cruz Bahamonde a orillas del río Lircay, fuera de la ciudad, y frente a la Plaza de Armas de Talca, donde actualmente se alza el edificio de la municipalidad. La familia talquina no fue dueña del inmueble colonial conocido como âCasa de la Independenciaâ (sede del museo), y por lo tanto, Bernardo no vivió en ella durante su infancia, como lo ha sostenido un relato oral local durante ochenta años. La estrecha relación de Bernardo con la familia Albanoâde la Cruz, forjada durante su infancia, se mantuvo durante su época juvenil y adulta. Anselmo, hermano menor de Bartolina, quien contaba con cinco años a la llegada de Bernardo a Talca, fue durante su gobierno uno de sus ministros de Hacienda. Casimiro, hijo del matrimonio talquino, nació pocos días después del bautismo de Bernardo, siendo uno de sus leales partidarios y uno de sus primeros biógrafos. Otro hermano de Bartolina, Nicolás, comerciante residente en Cádiz y futuro Conde de Maule, fue el encargado de la educación del libertador de Chile durante su estadía en España e Inglaterra.