Cuatrocientos expertos de dieciséis países se reunieron en el VIII Congreso Latinoamericano y del Caribe de Bioética, en el hotel Gala de Viña del Mar. Ocasión en que se discutió sobre bioética en lo global y medioambiental, sobre temas que competen al derecho y la sociedad.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B.
"La bioética es la rama de la ética que se dedica a proveer los principios para la correcta conducta humana respecto a la vida y la salud, incluyendo también el trato debido a los animales, así como del medio ambiente en el que puedan darse condiciones aceptables para la vida. El criterio ético fundamental que regula esta disciplina es el respeto al ser humano, a sus derechos inalienables, a su bien verdadero e integral: la dignidad de la persona, explicó el doctor Francisco Javier León Correa, español radicado en Chile y presidente de la Sociedad Chilena de Bioética, quien participó junto a cientos de expertos en el VIII Congreso Latinoamericano y del Caribe de Bioética en el hotel Gala de Viña del Mar.
La bioética abarca las cuestiones éticas acerca de la vida que surgen en las relaciones entre biología, nutrición, medicina, política, derecho, filosofía, sociología, antropología, teología, etc. Existe un desacuerdo acerca del dominio apropiado para la aplicación de la ética en temas biológicos. Algunos bioéticos tienden a reducir el ámbito de la ética a lo relacionado con los tratamientos médicos o con la innovación tecnológica. Otros, sin embargo, opinan que la ética debe incluir lo relativo a todas las acciones que puedan ayudar o dañar organismos capaces de sentir miedo y dolor.
Es con frecuencia un asunto de discusión política, lo que genera crudos enfrentamientos entre aquellos que defienden el progreso tecnológico en forma incondicional y aquellos que consideran que la tecnología no es un fin en sí, sino que debe estar al servicio de las personas y bajo el control de criterios éticos; o entre quienes defienden los derechos para algunos animales y quienes no consideran tales derechos como algo regulable por la ley; o entre quienes están a favor o en contra del aborto o la eutanasia.
ÁMBITOS DE LA BIOÉTICA
Los temas que suelen entrar en el ámbito de la bioética son los problemas éticos derivados de las profesiones médicas: transfusiones de sangre,eutanasia, trasplantes de órganos, reproducción asistida o mediante fertilización in vitro, aborto y todos los asuntos implicados en la relación médico-paciente. Los problemas de la investigación científica, en particular la investigación biomédica, que tanto pueden transformar al hombre: manipulación genética, tecnologías reproductivas como la fecundación in vitro o la (por ahora sólo hipotética) clonación humana, etc. Los problemas ecológicos, del medio ambiente y la biosfera: necesidad de conservación del medio ambiente, cómo mantener el equilibrio entre las especies y el respeto hacia los animales y la naturaleza, impedir el uso de energía nuclear, controlar el crecimiento de la población mundial y el incremento del hambre en los países pobres, etc. Influencia social y política de las cuestiones anteriores, en cuanto a legislación, educación, políticas sanitarias, religión, etc.
¿Quiénes se encargan de hacer llegar estos principios que ustedes discuten a las personas?
Este año, la Federación Latinoamericana de Instituciones de Bioética, FELAIBE, celebró en Chile sus veinte años, entidad que ha procurado hacer una reflexión a nivel académico, para que todo no quede en un debate político o social de poca fundamentación, que sólo les sirva para captar más adherentes y votos en una elección. Para llegar más a la comunidad hemos insertado estos temas en los estudiantes de carreras ligadas a la salud, y también a niveles de posgrado para los profesionales. Se han institucionalizado comités de ética para que en toda investigación que se haga con seres humanos y animales, sus derechos sean respetados. Existen, además, comités de ética en los hospitales, que sirven para defender los derechos de los pacientes e intentar humanizar la atención.
¿Qué opinión les merecen aquellos casos en que la medicina se transforma en un mero negocio?
Es algo que nos preocupa mucho, porque la medicina tenía una tradición de ser una actividad enfocada en hacer el mayor bien posible al paciente. Ha habido un vuelco positivo de una medicina en extremo paternalista, a otra en que el paciente también interviene en las decisiones. Pero tampoco podemos pasar a una medicina comercializada, que falta a los valores tradicionales. A veces, el modelo del especialista exitoso que gana mucho dinero prima frente al doctor de familia que atiende en consultorios. Por ello es bueno que los médicos continúen complementando sus atenciones privadas con el servicio púbico, que se dé más solidaridad en el sistema. Tampoco es ético que algunos cobren de más o hagan operaciones innecesarias, solo por lucro personal.
¿Ustedes sancionan?
Como Federación Latinoamericana de Instituciones de Bioética, FELAIBE, no tenemos poder sancionador, solo tenemos una tarea de asesoría y consejo antes de que se produzcan las decisiones. Nuestra labor es preventiva y formadora.
¿Cuál es la posición de la bioética ante las catástrofes del medioambiente?
Esta preocupación surgió en la bioética ya en los años setenta. Estamos en una crisis medioambiental muy fuerte que pudiera amenazar, incluso, el propio mantenimiento de la humanidad como tal. La tierra tiene sus propios periodos de estabilidad e inestabilidad, y los desastres que enfrentamos son una llamada a la responsabilidad por la humanidad actual y por las generaciones futuras. El rol de la bioética es prever las consecuencias en vidas humanas y salud de las personas que estos desastres provocan. Y hacer un llamado a la responsabilidad social, de los políticos, de los sistemas de salud de tener implementados servicios de urgencia y atención de catástrofes con capacidad para paliar, realmente, las consecuencias.
¿Y los transgénicos?
Hay que tener prudencia en esto, no podemos contaminar áreas agrícolas con transgénicos traídos de afuera, que pueden influir en la agricultura nacional ya existente. Tampoco se pueden prever aún todas las consecuencias de los transgénicos, por eso insisto en que es un tema que hay que ver con prudencia.
BIOÉTICA EN LA HISTORIA
Las primeras declaraciones de bioética surgen con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, cuando el mundo se escandalizó tras el descubrimiento de los experimentos médicos llevados a cabo por los facultativos del régimen hitleriano sobre los prisioneros en los campos de concentración. Esta situación, a la que se suma el dilema planteado por el invento de la fístula para diálisis renal de Scribner (Seattle, 1960), las prácticas del Hospital Judío de Enfermedades Crónicas (Brooklyn, 1963) o la Escuela de Willowbrook (Nueva York, 1963), van configurando un panorama donde se hace necesaria la regulación, o al menos, la declaración de principios a favor de las víctimas de estos experimentos. Ello determina la publicación de diversas declaraciones y documentos bioéticos a nivel mundial.
Esta es una disciplina relativamente nueva, y el origen del término corresponde al pastor protestante, teólogo, filósofo y educador alemán Fritz Jahr, quien, en 1927, usó el término bio-ethik en un artículo sobre la relación ética del ser humano con las plantas y los animales. Más adelante, en 1970, el oncólogo norteamericano Van Rensselaer Potter utilizó el término bio-ethics en un artículo sobre "la ciencia de la supervivencia".
"En Latinoamérica, los países que llevan más tiempo discutiendo estos temas son Colombia, Argentina, Brasil, México, República Dominicana, Puerto Rico, Ecuador, Perú y Chile, por supuesto", afirmó Francisco Javier León Correa, doctor en Filosofía y Letras, por la Universidad de Valladolid, España, en el año 1985. Magíster en Bioética por la Universidad de Santiago de Compostela, en el año 1997. Se especializó, dentro del campo de la filosofía, en las corrientes contemporáneas de ética y antropología. Ha ejercido la docencia en pregrado y postgrado en las Universidades de León y Santiago de Compostela, en España, de 1977 al 2001, y desde el 2002, en las universidades Católica de Chile, Diego Portales, y Andrés Bello, en Chile. Miembro fundador de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica (AEBI); Presidente de la Sociedad Chilena de Bioética y actualmente es el Presidente de la Directiva de la Federación Latinoamericana.
¿En qué pie está Chile en estos temas?
En Chile está el Proyecto de Ley de Derechos y Deberes de las personas en la atención de salud, que elaboró Michelle Bachelet cuando era ministra de la cartera en el 2001. Era el proyecto valórico previo a la reforma de la salud y a todo el Plan Auge, pero aún no se ha aprobado por el legislativo. Llevamos diez años con este tema como proyecto de ley, por ende, sin derechos desde el punto de vista jurídico y legal.
¿Y por qué está detenido?
Por los temas valóricos en los que no se ponen de acuerdo, hay muy poca capacidad de diálogo y de aunar posturas. En el 2006 estuvo a punto de ser aprobado este proyecto, pero se les ocurrió introducir el tema de los menores maduros (autonomía del menor entre catorce y dieciocho años), lo cual evidentemente produjo desacuerdos. Siento que por parte de todos los grupos hay un deseo de que la ley sea exactamente como algunos quieren y nunca una ley es como la desea una parte de la sociedad, sino un consenso entre todos.
CLONACIÓN Y EUTANASIA
¿Qué opinión les merece una futura clonación humana?
Puede haber algún científico que trate de clonar a un ser humano, creo que hasta ahora no se ha conseguido. Lo que está en duda es la validez científica de la clonación como tal, para qué querríamos clonar a un ser humano, qué finalidad tendría aparte de demostrar el poder que tenemos sobre la naturaleza humana. Hay una declaración de la UNESCO que estipula la no clonación de seres humanos, pues esto implica manipulación al tratar que los seres humanos sean como nosotros deseamos. No podemos pretender dominar sobre los hijos y las futuras generaciones, seleccionando su sexo por ejemplo.
Pero esto ya se está haciendo en cierta medida...
Así es, en India y en China existe una discriminación de género (allá la manipulación genética favorece el nacimiento de varones). Yo estoy en contra de esto, pienso que los hijos no son propiedad de los padres. La ciencia puede prever enfermedades para que los niños nazcan lo más sanos posible, pero no podemos pasar a una medicina desiderativa, o sea, "yo deseo que mi hijo sea alto, rubio y de ojos azules", que no es ético a mi juicio. La culpa no es de los médicos, sino de la sociedad que lo va exigiendo.
¿Qué pasa con el tema del aborto?
En general, la discusión en nuestros países se enfoca en qué caso corresponde penalizar o no el aborto provocado y hasta qué punto conseguimos encontrar soluciones nuevas a este problema que es antiquísimo. Cómo dar apoyo social a las mujeres embarazadas, a las madres solteras y dar alternativas a la interrupción del embarazo.
Está también la píldora del día después...
Ese es un tema distinto que hay que dejar a la conciencia de cada uno, porque no hay una definición científica clara de si es abortiva o no. Por lo tanto, me parece que los argumentos están llevados al extremo. Lo que no puede haber es una especie de banalización de esta píldora, con niñas que acuden cuatro o cinco veces al año a solicitarla, con lo cual se están haciendo un tremendo daño a su propia salud.
¿Qué piensan de la eutanasia?
Hay opiniones divididas, hay quienes lo aceptan respetando la autonomía de la persona. Pero la gran mayoría apunta a estar en contra de que la medicina intervenga directamente para cortar la vida de las personas, lo cual incide en la confianza que tenemos en los médicos y el sistema de salud. El camino es ir a una humanización de la atención en vez de que a ellos decidan si el paciente sigue o no viviendo.
"A veces, el modelo del especialista exitoso que gana mucho dinero prima frente al doctor de familia que atiende en consultorios. Por ello es bueno que los médicos continúen complementando sus atenciones privadas con el servicio púbico, que se dé más solidaridad en el sistema".