Tell Magazine

Columnas » Pilar Sordo

EDICIÓN | Noviembre 2010

Los 33 que volvieron a nacer

Por Pilar Sordo
Los 33 que volvieron a nacer

La tierra dio a luz a treinta y tres hombres que, ojalá, sientan que volvieron a nacer. Cuando vi salir la primera cápsula desde el fondo de la tierra, la sensación de parto fue indescriptible, era como sentir todo el dolor y la emoción que traía cada cápsula en el cuerpo.

Una serie de emociones cubren nuestro país. Las de los mineros son contrapuestas, ambivalentes, igual que en un parto real. Por un lado, ganas de salir lo antes posible y, por otro, ansiedad de escapar de algo que los "protegió" durante setenta días. Hay mucho llanto, risa, la re-valorizacion de la fe como fuerza de cambio. El volver a creer en Dios o simplemente el iniciar el camino de creer, son sólo algunos de los cambios que están ocurriendo en el alma de los chilenos.<br /> Somos un ejemplo mundial de esfuerzo, de tenacidad y de optimismo. Creo, desde lo más profundo de mi corazón, que esto debiera transformar nuestros corazones.

Con el terremoto, la tierra nos mostró de una forma mágica, en dos minutos, que si bien se nos cortó todo —luz, agua, tecnología, puentes, etc.—, lo único que no se corta son los lazos de amor. Nada reemplaza a un buen abrazo y escuchar la voz de los que amamos pasa a ser fundamental para la sobrevivencia.

Quienes estaban debajo de la tierra y quienes estaban en la superficie pudieron comprobar cuáles son esos lazos que los mantuvieron con fuerza en la espera y pudieron sentir el cariño de todo un país que esperaba verlos renacer.

Creo que todos tenemos claro que este año ha sido difícil. El terremoto y el maremoto nos abrieron una enorme posibilidad de crecimiento espiritual y afectivo pocas veces visto, pero cuando ocurre lo de la mina San José, el proceso de crecimiento se veía inevitable. Algo empezaba a cambiar, primero desde la angustia y la incertidumbre, por no saber si la vida nos devolvería a esos hombres o los perderíamos para siempre. Algunos nunca dudamos, quizás por conocer desde dentro la cultura minera y por creer mucho en Dios y estar convencidos de que los milagros existen.

Percibimos a un ministro emocionarse (y no quebrarse, como muy mal decimos), frente a una posible derrota. Un ministro que nos enseñó que el liderazgo tiene más que ver con las emociones y la cercanía que con la distancia; es lo que en recursos humanos mal se llama habilidades blandas.

Vimos familias que querían estar incómodas porque así sentían que solidarizaban con los que estaban adentro; familias completas esperando, donde sorprendía la cantidad de primos que aguardaban ansiosos una respuesta. ¡Qué increíble estructura familiar la del minero!

Cuando se supo que estaban vivos, la alegría era inmensa. Era comprobar, como nación, que los milagros existen y que una nación recibía un regalo maravilloso del cual tenía que hacerse cargo. Comenzaba la espera y la ansiedad de preguntarse cómo los sacaban de ahí y desde qué lugar emocional mirábamos ese proceso. El recuperar la capacidad de asombro, de maravillarnos por el uso de la tecnología y cómo una buena gestión podía generar la esperanza del reencuentro con los que un día perdieron contacto.

Todos en nuestra vida tenemos terremotos, maremotos y derrumbes, y la diferencia entre lo que se aprende y lo que se ignora no tiene que ver con lo que nos pasa, sino con el cómo vivimos lo ocurrido. Esta parece ser la clave de la felicidad y de tener o no la posibilidad de aprender. Aprender a agradecer, a sonreír todos los días, a no perder la capacidad de asombro, a saludarnos en todas partes, a ser solidarios y generosos entre nosotros<br /> Dejemos a los mineros vivir el proceso. Ellos ya nos han enseñado mucho sobre cómo se vive la vida y dónde están las cosas importantes. El gran secreto está en la voluntad, en creer que todo depende de nosotros, que la vida se co-crea con esfuerzo.<br /> Gracias, mineros, gracias a sus familias que nos han enseñado tanto, y pido humildemente a mi país, que ojalá no se nos olvide...

 

Otras Columnas

» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación9+4+8   =