Este programa que arrasa en rating y gasta con el entusiasmo de un nuevo rico âmedio millón de dólares mensuales cuestan sus episodios-, no es un simple estelar. Fiebre de Baile simboliza una era. No sólo concentra lo que Chilevisión entiende y promueve por cultura del entretenimiento (con la misma ecuación resolvieron periodismo = crónica roja), sino que resume el espíritu pop de los últimos diez años. FDB es el signo de los tiempos, y esta ha sido la década del caño. En FDB bailan y se descueran las herederas de toda una genealogía artística parida por Britney Spears, una camada que adaptó a su imagen y gestualidad la estética del porno softcore y se la vendió, por igual, a legiones de niñitas, adolescentes y padres. Es la misma escuela y generación de Paris Hilton, de las novias veinteañeras del octogenario Hugh Hefner, y las turistas borrachas que se levantan la polera en Wild On! Una cultura que en Chile se replica en programas de farándula y juveniles, con chicas siliconadas y chicos de gimnasio ligeros en el vestir y actuar, y aún más ligeros para opinar del resto. Si tienen consignas, son apenas dos: hablar es gratis, y la mala publicidad no existe. Fiebre de Baile es un circo que calibra esos elementos con la precisión de un químico elaborando fórmulas. Sus desafíos bailables, inspirados sin disimulo en los números horny de los más exclusivos clubes privados, donde una visita sólo la aguanta un bolsillo forrado, son cada vez más complejos. Pero la tensión no solo está en las trabajosas coreografías, sino tras bastidores y en el jurado, todo orquestado como en esos viejos números de variedades de Martes 13, donde equilibraban platos en un montón de varillas sin que cayera ninguno. Después de diez años, pasó el tiempo en que se rasgaban vestiduras por esta clase de televisión. La balanza ya está inclinada, la gente anestesiada, y sobre todo dependiente de un tipo de droga catódica de fácil acceso y consumo. La cultura del caño ha vencido y celebra su triunfo. Fiebre de Baile lleva la corona de un tiempo plástico y erotizado. FIEBRE DE BAILE. Lunes y martes 22 horas en Chilevisión.