El palacio Carrasco es uno de los tantos hitos patrimoniales de Viña del Mar, aquellos puntos que son un lugar de referencia y ubicación de la población de la ciudad jardín. Pero esto, no fue originalmente así. El propósito de éste artículo es dar a conocer a una serie de vicisitudes que han ido marcando la historia de este inmueble y su destino.<br /> <br /> Su origen data de 1903, cuando el acaudalado empresario salitrero Emilio Carrasco Alliende compró una manzana en avenida Libertad entre las calles 3 y 4 Norte, para construir su mansión, pero solo en 1912 se inicia su construcción. Se busco en la construcción de este palacio reflejar en forma tangible el estatus e importancia dentro de la sociedad viñamarina, pero el destino tenía otro objetivo.<br /> <br /> El empresario no pudo ver concretado su sueño, ya que fallece el 8 de julio de 1923 .El edificio fue diseñado por el Arquitecto Alfredo Azancot, (radicado en Chile desde 1896), creador de edificaciones como el Palacio Rioja, Valparaíso Sporting Club, el Hospital de Niños e innumerables chalets -que han ido desapareciendo con el tiempo, debido a la construcción de edificios en alturas. La influencia arquitectónica del Palacio Carrasco está basada en la influencia del alto renacimiento francés. <br /> <br /> Estructuralmente está constituido en un edificio de 2 pisos y una mansarda, cuyos espacios interiores fueron ideados para que el primer piso tuviese salones espaciosos, una sala de música, biblioteca y comedor; en el segundo piso y mansarda habitaciones espaciosas y salas de estar, junto con un zócalo para la habitabilidad del personal de servicio.<br /> <br /> Con la partida de Emilio Carrasco, sus hijos deciden vender la propiedad, podemos encontrar una posible razón, en los costos de mantención de tal inmueble hacían onerosos tener edificios tan grandes como residencias particulares; concretándose esta operación el 19 de Julio de 1924, siendo vendida a Walter Bindhoff , Eduardo Gubbins Beausire, Nicanor Señorit Silva y Guillermo López Perez. Es esta época cuando al palacio se intenta comercializar para hacerlo sustentable, dentro del área de los servicios , destacando en 1929 el arrendamiento del Palacio en el Mercurio , deja de manifiesto los potenciales usos dentro de la hotelería o como residencia, al tener una superficie de 5.500 mts2, 16 baños, 43 dormitorios, piscina y cancha de tenis. <br /> Hacia 1930 se va marcando su camino como espacio público, al comprar la Municipalidad la propiedad para convertirla en la sede del municipio, cumpliendo labores político administrativas, con normalidad, hasta el terremoto de 1971; donde los efectos destructivos permitieron el deterioro progresivo del edificio, hasta el punto que se emitió un decreto en septiembre de 1975 para ordenar su demolición. <br /> <br /> Afortunadamente, este período decadente, pudo ser superado cuando el Alcalde Raúl Aldana revocó la orden de demolición, iniciándose un programa de restauración, que oficializó el 7 de septiembre de 1977, la creación del Centro Cultural de Viña del Mar, que abarcará la Biblioteca Municipal Benjamín Vicuña Mackenna, Museo Fonck (reubicado en 1985) y el Archivo Histórico de Viña del Mar. Cabe destacar que en 1986 el Palacio Carrasco adquirió el Rango de Monumento Histórico, incluyendo los jardines circundantes y la estatua del Escultor Auguste Rodin creada en 1885 denominada âLa Defensaâ rodeada de toda una polémica por ser la elegida para ornamentar el Monumento a los Héroes de Iquique y que nunca pudo ocupar ese sitial.<br /> <br /> Los cambios de finalidad de muchos edificios patrimoniales se encauzan con la necesidad de reutilizar bienes que han sido dejados de lado por sus costos y antigüedad; actualmente se hace un catastro y estudio minucioso para restaurar el edificio dañado con el terremoto del 27 de Febrero para restaurarlo restaurando su diseño original, pero adecuándolo a las necesidades de la comunidad. <br /> <br /> <em>Foto 1: Construcción del Palacio Carrasco, Fotografía del álbum de Viña del Mar de 1913<br /> Foto 2: Estatua de Rodin en el frontis del Palacio Carrasco<br /> Foto 3: Destrucción de la fachada del Palacio Carrasco tras el terremoto de 1985</em>