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EDICIÓN | Febrero 2012

Cometas Kamikaze

Por Arturo Gómez, astrofotógrafo Observatorio Cerro Tololo
Cometas Kamikaze

Pocas veces tenemos la oportunidad de ver cuerpos celestes enfrentándose a situaciones de una muerte segura. Los más comunes son los cometas, que llevan órbitas muy curiosas dentro de nuestro sistema solar.<br /> <br /> Estos cuerpos errantes, que provienen de las partes más alejadas de nuestro sistema, cuando entran, atraídos por la fuerza de gravedad del Sol, se transforman en los objetos más misteriosos, ya que sus órbitas se encuentran muy influenciadas por los grandes planetas, como Júpiter o Saturno y, para qué decir, cuando están cerca de nuestro Sol. Allí son una vorágine de fuerzas, calor y movimientos.  <br /> Aún recuerdo cómo el planeta Júpiter capturó y dividió en más de veinte núcleos a un cometa llamado "El Collar de Perlas", núcleos que, finalmente, chocaron contra la superficie gaseosa de Júpiter, en el año 1994. <br /> <br /> El espectáculo que se vio con los telescopios de todo el mundo fue histórico, ya que grandes manchas obscuras, cercanas al ecuador del planeta, eran visibles ¡aun con telescopios de aficionados!.<br /> <br /> Júpiter, al igual que los otros planetas, se encuentran ubicados en una franja llamada  "El Zodiaco" y que es visible desde los dos hemisferios de la Tierra, es decir, todos podían fotografiar a Júpiter, los observatorios del hemisferio norte y los del sur, como Chile. <br /> Las imágenes de esta colisión, al estilo kamikaze, se ubican en Google con el nombre de "Cometa El Collar de Perlas" y también con el nombre de sus descubridores: "Cometa Shoemaker-Levy 9".<br /> <br /> Pero hace unas semanas atrás, otro cometa se dio el lujo de cruzar la zona más peligrosa del Sol: la Corona Solar. Para graficar mucho más, lo que hizo este cometa, que fue visible en el mes de diciembre del año pasado, es como si alguien cruzara bajo las ruedas de un tren en movimiento y saliera al otro lado, casi ileso, es decir, sin daño. <br /> <br /> Su nombre es "Cometa Lovejoy" y lo vemos, en la fotografía superior, saliendo al amanecer, por sobre la Cordillera de los Andes. (Al costado derecho del cometa, se ven dos cúpulas de Cerro Pachón). Antes de pasar por las cercanías del Sol, era un cometa con un núcleo pequeño y sencillo; pero cuando cruzó la Corona Solar, su núcleo fue tan fuertemente agitado y calentado, que extendió una cola que hacía muchos años, los astrónomos no veían.<br /> <br /> Por fortuna, este cometa, llamado también "Cometa de la Navidad", extendió su cola en los cielos del hemisferio sur. Hoy es lo que se llama un cometa fantasma, ya que es, prácticamente, invisible en el cielo.<br /> <br /> Este cometa fue descubierto por un astrónomo aficionado de Australia, cuyo nombre completo es Terry Lovejoy, de allí proviene el nombre del cometa, de su descubridor, quien nunca se imaginó lo espectacular de su cola, después de jugar al kamikaze con el Sol.

 

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