A Chorus line (1985), más allá de destacar por sus grandes coreografías y clásicos looks de los años ochenta, muestra la dura lucha y preparación que deben seguir los bailarines hasta conseguir un lugar en un cuerpo de baile. Sin importar el origen, edad, género, gustos o experiencias, al final de cuentas solo los mejores serán exitosos en un mundo donde la competencia es muy fuerte.<br /> <br /> Zach (Michael Douglas) —interpretando a un insoportable personaje—, es un famoso coreógrafo que busca a ocho bailarines para una obra de Broadway, pero la tarea no será fácil, ya que a la audición van miles de artistas en busca del rol de sus vidas. Por ello, la selección será extremadamente rigurosa y agotadora, sacando hasta la última gota de sus participantes. Lo que no esperan los jóvenes es que de esta estricta audición, saldrán sus miedos y sentimientos más ocultos.<br /> <br /> En medio de estas pruebas, aparece inesperadamente Cassie (Alyson Reed), un antiguo amor y bailarina principal de Zack que decidió abandonarlo para probar suerte en Hollywood. Entonces, en busca de una segunda oportunidad, intentará recuperar lo que alguna vez tuvo.<br /> <br /> En este musical, además de las variadas canciones y bailes de los actores, podremos ver la clásica presentación de One, uno de las coreografías más características de Broadway que fue producida en 1975. En ella los artistas con trajes y gorros de copa dorados, encantan con una coordinada presentación que recuerda toda la magia de los grandes escenarios.