Este tipo de tejidos es una tendencia que a estado presente hace varias temporadas, pero sin duda este verano no puede faltar en tu closet ya que viene con más fuerza que nunca. Para esta temporada el crochet y macramé lo vemos en pasarelas, en la calle y hasta en las alfombras rojas. Y no sólo en ropa, chaquetas, chalecos y vestidos, también en complementos como sombreros, bolsos o pequeñas carteritas de mano, en detalles como flores, broches, etc. Esta tendencia está fuertemente inspirada en la estética hippy pero tiene un alto sentido del refinamiento, apuntando a un estilo más bien romántico y femenino. Los encajes, calados, broderie e inclusive bordados, vienen principalmente en tonos básicos como el blanco, crudo, colores pastel y tonos tierra. Son prendas marcadas por un “moderno toque antiguo”. El crochet es una técnica antigua de tejido que se realiza con una sola aguja de gancho y el macramé es un tejido trenzado y anudado que no requiere agujas y su resultado es más rústico, ambas técnicas pueden hacerse apretados o sueltos y en diferentes materiales obteniendo diferentes resultados y diseños, ideal para prendas completas o detalles y complementos. Este tipo de prendas ya no sólo se piensan para un estilo playero, la transparencia y los calados le dan un aire fresco a cualquier look y además tienen el valor del “handmade” o hecho a mano, que con un toque original y sofisticado marca la diferencia con lo fabricado en serie que es lo común estos días.