Mientras veo cómo los comerciantes ambulantes se preparan para las ventas navideñas, me estoy dando cuenta de que esta brújula está absolutamente descalibrada.<br /> Resulta que pertenezco a un grupo de diseñadoras que nos unimos y formamos Grupo Factoría Valparaíso; paso el dato a los diseñadores creativos para que se incorporen. Y se nos ocurrió hacer un evento navideño en el centro de Valparaíso para que las personas que trabajan en la ciudad tuvieran la posibilidad de adquirir diseño de autor, sin tener que buscar mucho. O sea, un pequeño lujo, dentro del caos porteño, los días previos a Navidad. Este evento no solo contaría con los mejores exponentes de la región, sino que se transformaría en un evento cultural de altísimo nivel, como los eventos que hacen en el Soho en NY.<br /> <br /> ¿Dónde lo hacíamos? Primera opción: Plaza Aníbal Pinto, prácticamente centro cívico porteño. No conseguimos apoyo, ni aprobación. Una lata. Sernatur nos acaba de distinguir con el Mérito al Turismo, mención Calidad y no podemos demostrar nuestra alta calidad porque no tenemos un espacio apropiado. Haciendo uso de los escasos carbones que me quedan a esta altura del año, eché a rodar mi imaginación y partí a hablar con el gerente de la Bolsa de Valores de Valparaíso. Hay personas que creen que el edificio patrimonial de la Bolsa, un lugar increíble, no tiene movimiento. Esa mesa de dinero sigue funcionado, no como en las películas, pero algo se mueve, ¿cuánto?, ni idea. Hacer este evento en la mesa de dinero me parecía fantástico. Pero de nuevo un no rotundo, pues no se puede lucrar en el edificio de la Bolsa, mucho menos en la mesa de dinero. Qué contradicción más grande, ¿hará caridad la mesa de dinero?<br /> <br /> Llevo seis años trabajando en Valparaíso, pagando impuestos en Valparaíso, dando trabajo a personas que viven en Valparaíso. Tengo amigos que tienen hoteles y restaurantes y hacen lo mismo que yo, que creemos que podemos sacar a Valparaíso de la pobreza. Veo que se invierten millones incentivando el turismo en la región. Pero Valparaíso sigue pobre, sigue sucio. ¿Será ese el encanto de Valparaíso? ¿Que sea un lugar caótico, desordenado, improvisado? No me parece. No creo que los porteños sean felices así. Están haciendo arreglos por todos lados para que esta ciudad realmente tenga cara de patrimonio, pero no existen planes de impacto ciudadano pensados para ciudadanos. Parece zona de guerra y cada uno en su trinchera, más que un lugar preparado para recibir turistas locales y extranjeros. <br /> <br /> Mientras tanto, los hoyos sin la respectiva señalética siguen ahí, los escombros siguen ahí. ¿Habrá que conformarse con la desidia porteña?, ¿con el "no importa, si Valparaíso es así, es pintoresco, viejito, antiguo medio pobre y eso al turista le gusta?". No creo que a nadie le guste vivir en un lugar medio sucio, medio pobre. A mí no me gusta. De todas formas, sigo pensando que Valparaíso puede salir adelante. Agradezco infinitamente tener esta columna. Me parece que hay que hacer un resumen del año, y tratar de que, en 2012, las cosas se hagan bien y no a la chilena, en este caso a lo porteño. Espero que la brújula, en 2012, esté absolutamente calibrada, y limpiecita. Felicidades.
<em><strong> Bazar la Pasión<br /> 32 / 249 4321</strong></em>