La Escuela de Arquitectura y Diseño de la Universidad Viña del Mar (UVM), se encuentra trabajando desde principios de este año, en generar una mirada nueva sobre el desarrollo de nuestras ciudades, en particular Viña del Mar, orientados por una mirada universitaria, centrada en generar aportes reales al desarrollo regional y sus políticas públicas.
En la base del estudio desarrollado se plantea la necesidad de un "cambio de paradigma", en el desarrollo urbano local y nacional, basado en una "revaloración del espacio público", como eje central de un desarrollo urbano sustentable y contemporáneo.
Este desarrollo se ordena en cuatro ejes fundamentales, en donde la opción de un tranvía entre Viña del Mar y Reñaca, es el resultado de un cruce natural y no de imposición previa.
Variable económica
Nuestra ciudad, reconocida por su vocación turística y basada en su espacio del borde costero, es capaz de generar y sostener una parte importante del desarrollo económico y laboral, esto queda claramente expresado en la oferta inmobiliaria y los permisos de edificación aprobados. No abordar la movilidad entre estas áreas (el centro y zona norte de la comuna), es abandonar aquello que sostiene y da sentido a la propia comuna, es decir su voluntad turística, esperar su colapso es abandonarse a un destino incierto.
Variable Topográfica
La movilidad entre estos puntos de tensión y la demanda que se genera naturalmente solo es posible de ser abordado sin abandonar su valor turístico, y por tanto debe ser intervenido en su propio borde, que además es el único espacio horizontal entre ambos puntos, si bien es posible desarrollar otras conectividades, ellas son y serán de carácter funcional, solo como unión y no como elementos que ponen en valor y refuerzan la vocación turística de nuestra propia ciudad.
Variable del Espacio Público
La tasa de motorización del área metropolitana de Valparaíso, equivale actualmente a 400.000 unidades con un crecimiento cada 10 años de un 30%, si hacemos el ejercicio de estacionar esto automóviles, ocuparían 5 Km2, más que toda la superficie del plan de Viña, y si lo pensamos de otro modo, este espacio privado (el auto), se desplaza por el espacio público, atentando contra aquellos que usan la ciudad (las personas). Por tanto se debe desincentivar el uso del automóvil y recuperar el espacio público, para quienes fue en su último y más significativo sentido creada la ciudad, los ciudadanos, para que esto ocurra y los ciudadanos abandonen en cierta medida el medio de transporte, se requiere de respuestas innovadoras, es por ello que se debe plantear un sistema de transporte fiable, moderno, regular en su funcionamiento y que otorgue y sume un valor turístico a nuestra ciudad, es recién allí que aparece la alternativa de un tranvía como respuesta.
Variable se sostenibilidad
Mover a 200 personas en automóvil, equivale actualmente a gastar cerca de 5.000 K Watts /h., moverlos en bus significa gastar cerca de 700 k Watts/h. y por otro medio de transporte, como un tranvía solo 300 K Watts/h, solo esta mirada basta para justificar los costos de una inversión como la necesaria para este tipo de proyecto, si a esto se suma la recuperación del espacio público, la mirada sobre esta posible realidad se torna y centra en la sostenibilidad como eje central.
Reunidas estas 4 miradas, es que es posible recién, plantear un proyecto, que supera todas las dificultades posibles y sus correspondientes costos, pero que debe ser planteado bajo un contexto de total movilidad regional, pues debe ser UN componente de un SISTEMA, y no un elemento aislado. El proyecto del tranvía entre el centro de Viña del Mar y Reñaca, con un costo de 170 millones de dólares, apunta a generar este cambio de paradigma, que implica para la ciudad recuperar para el ciudadano la ciudad, abrir el espacio público, revalorizar el borde costero, apoyar y fortalecer la actividad económica turística, por medio de un sistema de transporte moderno y sustentable.