Hay ocasiones en que nos hemos felicitado por la "compra maravillosa" de algún recuerdo de algún viaje. Eso me pasó hace muchos años, cuando nuestro director de Cerro Tololo nos informó, a cuatro personas, que iríamos a Estados Unidos a conocer y a aprender el manejo del telescopio más grande que se había recién instalado en Tucson, Arizona. Ese telescopio era exactamente igual al que se estaba construyendo en Chile, en la Cuarta Región, frente a Vicuña, en Cerro Tololo.<br /> <br /> El viaje se programó para septiembre e iba a durar, exactamente, un mes. Tiempo suficiente para experimentar y aprender todos los detalles de ese instrumento óptico, cuyo espejo principal media cuatro metros de diámetro, es decir, un lente del tamaño de una habitación. <br /> <br /> Era una bonita experiencia, ya que a todos nos gustaba mucho la música y podríamos adquirir muchos discos, con los éxitos del momento. Mis compañeros de viaje amaban la ópera y también las obras clásicas sinfónicas. En resumen, hablábamos el mismo idioma musical y teníamos los mismos gustos para las futuras compras. <br /> <br /> Pero aquí viene lo más interesante... Al entrar a una de las tiendas de discos, en ese entonces 33 1/3 revoluciones por minuto (Long Play), vi que había una pared llena de carátulas negras, con un prisma que descomponía la luz blanca en un llamativo espectro de colores. Ese espectro era similar al que nosotros obteníamos, en Tololo, con un instrumento astronómico, llamado "espectrógrafo", y que sirve para conocer muchos detalles de las estrellas, planetas o galaxias. Color, distancia, rotación, temperatura, etc.<br /> <br /> Y me compré el disco, solamente por su caratula tan llamativa y cercana a nosotros.<br /> <br /> Cuando ya estábamos en el Observatorio de Kitt Peak, en Tucson, nos comunicaron, el día 11 de septiembre, que había problemas en nuestro país, Chile. Sí... efectivamente, era el 11 de septiembre del año 1973. En la mañana de ese día, ya sabíamos que el Presidente de Chile había muerto y que la cosa no estaba muy tranquila en nuestro país.<br /> <br /> Pasaron las semanas y a fines de septiembre, cuando tratamos de regresar a Chile, el aeropuerto de Santiago estaba cerrado a los vuelos comerciales, así que la Línea Aérea Braniff, nos acomodó en un elegante hotel en Los Ángeles por varios días, hasta que los vuelos se reanudaron. <br /> <br /> Bueno... ¿y qué pasó con Pink Floyd? A nuestro regreso a Chile, que no fue fácil, llegamos a nuestras casas con el cargamento de discos. Pasaron algunos días antes de que yo abriera la carátula del disco con el "prisma" y lo puse en mi tornamesa (tocadiscos) y empezó a sonar algo muy extraño. Era como los latidos del corazón y de pronto, comienzan a entrar los instrumentos, produciendo unas melodías increíbles... la conexión entre la música, el prisma y el observatorio, fue genial, ya que eran melodías extremadamente cósmicas.<br /> <br /> Invité a muchos amigos a escuchar esa maravilla musical y fue, sin duda, la compra más espectacular y maravillosa de ese viaje. En la actualidad, ese álbum...El Lado Obscuro de la Luna es un clásico que todo el mundo conoce.<br /> <br /> Pero esto no termina aquí. Mi gran amigo Felipe Mac Auliffe, que trabaja en la actualidad con los radiotelescopios en San Pedro de Atacama, tomó, hace algunos años, una fotografía de las cúpulas de Tololo, iluminadas por la luz de la Luna y años después, el grupo de Pink Floyd, en el álbum The Division Bell reprodujo, en el pequeño librito explicativo, la misma fotografía que Felipe había logrado de las cúpulas. Así que la alegría venía de todos los lados. Felipe es un gran conocedor y fan de Floyd, tanto es así que tiene un fantástico grupo musical que interpreta sus temas y, pienso, debe ser el único chileno que posee una discografía tan completa de Pink Floyd.<br /> Los invito a conocer más detalles de Felipe y la música de Pink Floyd, si le escriben a <a href="mailto:fauliffe@eso.org" target="_blank">fauliffe@eso.org</a> ¡Sus historias de seguimiento, como fan de Floyd, son increíbles!<br /> <br /> Desde Cerro Tololo y con la música de El Lado Obscuro de la Luna y su prisma, los saludo desde 2.200 metros sobre el nivel del mar, frente a Vicuña, ciudad de Gabriela Mistral.