Llegamos a octubre y qué mejor que recordar en el mes que se celebra Halloween, uno de los clásicos del cine de terror: Pesadilla, en lo profundo de la noche (1984). Del director Wes Craven, es uno de sus trabajos más recordados y que dio vida al temido Freddy Krueger, personaje símbolo de toda una década y que sigue en nuestra retina.
En esta primera parte, el psicópata y asesino (interpretado en toda su saga por Robert Barton Englund) regresa de la muerte buscando venganza en los hijos de los que lo mataron en el pasado. Para ello, su método será meterse en sus sueños más profundos en un juego entre la mente y la realidad para finalmente eliminarlos.
Una de sus principales víctimas será la tímida Nancy Thompson (Heather Langenkamp); quien junto a sus amigos de escuela y novio Glen Lantz (Johnny Depp en su primer papel), tratarán de entender por qué sueñan con un extraño hombre con chaleco a rayas y sombrero que los persigue entre las sombras.
Si bien hoy los efectos especiales pueden considerarse algo básicos o muy exagerados, sin duda fueron un gran logro para los ochenta y para las películas que le seguirían. Además, el famoso guante con cuchillos de Krueger, su voz ronca y amenazante o sus apariciones inesperadas, tras una tensa música de fondo, harán saltar a más de alguno.