Seven (1995) es una película que logra reunir a grandes actores -muchos de los cuales comenzaban a hacerse conocidos en esa época- en una trama bastante oscura e interesante que mantiene la tensión hasta el último momento. Un thriller del director estadounidense David Fincher que la crítica cataloga como de culto y que ha sido fuente de inspiración para producciones posteriores que la han intentado imitar, sin conseguir el mismo impacto.<br /> <br /> En una ciudad en decadencia, donde los valores se han perdido y la delincuencia se ha tomado las calles, el experimentado detective William Somerset (Morgan Freeman) comenzará a entrometerse en un terrible caso de homicidios en serie junto al joven detective David Mills (Brad Pitt). Pero no se tratará de un asesino común, por el contrario, se encontrarán con un hombre perverso y perturbado que está obsesionado con un tema en particular: Los siete pecados capitales de la famosa obra La divina comedia. Gula, avaricia, pereza, lujuria, soberbia, envidia, ira, serán los pecados y cada una de las víctimas sufrirá ante ellos, por eso los investigadores deberán apurarse antes de que sigan ocurriendo crudos asesinatos.<br /> <br /> Paralelamente se creará una especial relación entre ellos, por un lado Somerset a punto de jubilarse, le enseñará al joven la importancia de no ser tan impulsivo y por otro Mills, junto a su esposa Tracy (Gwyneth Paltrow), le demostrarán que en aquel mundo tan horrendo sí hay cosas por las que vale la pena luchar. Destacan sin duda las actuaciones de Morgan Freeman y Kevin Spacey que recuerdan por qué se han mantenido en la retina como grandes actores de cine.
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