En su país de origen (Italia) lo llamaron <em>Proscitto col melone, </em>en España <em>Melón a la Italiana </em>y acá en Chile es conocido como <em>Melón con Jamón Serrano. </em>A muchos les parecerá extraño juntar la comida dulce con la salada. Sin embargo, durante el siglo XVI en muchas regiones de Italia, el melón se comía antes del almuerzo y su principal característica era saborearlo con sal. Hoy en el país ibérico se ha consolidado como una de las alternativas más ricas entre los platos veraniegos. Incluso los japoneses han experimentado con esta opción en su gastronomía. Por otro lado, es una receta saludable de sólo doscientas veinte calorías. Su preparación es fácil y rápida, se necesita sí tener algo de creatividad para lograr una decoración armónica. Para tres o cuatro personas requieren medio kilo de melón y 100 gramos de jamón. Se puede utilizar cualquier tipo de melón (se le debe sacar la cáscara y las semillas), y en lo posible jamón serrano. Una de las formas más conocidas de preparar el plato es cortar el melón en cubitos, y envolverlo con lonjas de jamón (del mismo espesor del cuadrado). Luego engancharlas con pinchos para servirlas como cóctel. Otra manera es cortar el melón longitudinalmente y partir tiras finas (éstas se ocuparán para formar una flor); luego hay que cortar de la misma forma el jamón, que se colocará al centro de la las tiras de melón. La opción más fácil es juntar todo, como si fuera una ensalada. Para elegir un buen melón, hay que fijarse que tenga estrías grises en su cáscara y que no esté muy verde. Cuando están maduros poseen buen olor y son firmes al tacto. Este plato veraniego, se puede acompañar con un buen vino dulce.