Quizás se pueda creer que este documental es sólo una biografía de una las bandas de rock más famosas de todos los tiempos: Metallica. Pero más allá de ser un compilado de imágenes y entrevistas para los fans, es el retrato de la crisis personal y grupal de quienes llevan más de veinticinco años en los escenarios.
Bajo la dirección de Joe Berlinger y Bruce Sinofsky partió, ciertamente, como el seguimiento del proceso creativo del disco <em>St. Anger</em> (2003), pero en la marcha aparecieron los conflictos y lucha de egos que explotaron tras la salida de su bajista Jason Newsted.
Conscientes de lo que esto podría provocar, abren su cerrado círculo para que un terapeuta pueda guiarlos hasta sanar completamente. De este modo, vemos un lado más humano, cotidiano y familiar, donde los hijos se han vuelto prioridad y las emociones están dominando el ambiente
Además, Lars Ulrich (batería) y Kirk Hammett (guitarra principal) tienen que afrontar que su compañero James Hetfield (voz/guitarra) entre a rehabilitación por exceso de alcohol. Entonces, aparecen nuevamente las inseguridades y el temor de que la banda, reconocida como uno de los máximos exponentes del Heavy Metal, llegue trágicamente a su fin.