-¿Qué tal Doc? Aquí están mis exámenes.
-Bien don Casi. Dígame ¿qué ha hecho éste año, además de su columna en Tell, que leo siempre?
-Me alegro Doc. Bueno, nos reunimos a diario en el centro para el café del mediodía, tenemos un buen grupo formado por compañeros de curso, marinos de la misma época, profesores y bastantes amigos "paisas". Los mozos la llaman la "mesa de los comandantes". Nos reímos bastante contando chascarros, anécdotas y recuerdos. Pero, contrariando a lo que siempre leo -sobre que hay que olvidarse del pasado- para no sentir frustración de no poder hacer lo que hacíamos en la juventud y solo mirar hacia adelante con proyectos nuevos...
-Mire don Casi, ustedes han tenido una vida plena y si los recuerdos les producen alegrías, ¡adelante! y si tienen proyectos, ¡mejor todavía!
-Nos falta tiempo para reírnos. En la Sud Americana de Vapores, por ejemplo, conocimos todos los puertos desde Valparaíso a Hamsburgo, La Habana antes de..., los puertos americanos en la costa Mexicana. Miles de anécdotas.
Fíjese Doc que en Nueva Orleans, el Negro Ortuvia...
-Momentito don Casi, cuéntemelo en la RevistaTell, que tengo llena la sala de espera...