Las revistas europeas (reconozco mi afición) me dan un primer plano de lo que vendrá, pero lo más interesante es la calle, no lo que está en pasarela âque igual es importanteâ pues es lo que las personas adaptaron e introdujeron en su ropero. A propósito de las revistas de Europa, me enteré que ya se acercan a pasos agigantados la boda de Guillermo y Kate en Inglaterra y la de Alberto de Mónaco. En el caso de Kate, que lleva años siendo preparada para asumir como princesa y futura reina, ella está dando sus primeros pasos protocolares. Me encanta ver la elección de su guardarropa y pese al rígido protocolo británico âal igual que su fallecida suegra Lady Diâ ha logrado estar bien vestida, pero al mismo tiempo con un aire liviano, juvenil y cercano. Luce vestidos de muy buen corte, coloridos, podríamos hablar de clásicos, cortos, acompañados de blazers o abrigos entallados. El toque se lo da, de acuerdo a la prenda, con medias oscuras, calzando tacones o botines. Kate luce estilizada, no recargada y le saca provecho a sus lindas piernas. Usa accesorios, carteras pequeñas entretenidas, pashminas y tocados en su cabeza, que son obligatoriamente protocolares, pero muy afín a su edad y estilo. Así son los nuevos aires de las antiguas realezas europeas, al parecer la âmixturaâ de príncipes y plebeyas es muy buena. Estaremos esperando cuáles serán las sorpresas que nos dará esta boda real, de la cual âquién más y quién menosâ ya nos empezamos a sentir todos partícipes