Tell Magazine

Columnas

EDICIÓN | Enero 2011

La economía chilena y sus desafíos para el nuevo año

Gonzalo Becerra Martínez, Ingeniero Comercial
La economía chilena y sus desafíos para el nuevo año

<strong><em>La economía chilena exhibe positivos indicadores, que confirmar que en materia de crecimiento y empleo el país se recupera con fuerza tras el terremoto y que lo más seguro es que 2010 será recordado como un año positivo en la materia. Sin embargo, hay otros factores que todavía alimentan la incertidumbre en una serie de temas, lo que impide asegurar de qué manera se comportará el año 2011. </em></strong>

No son pocas los entendidos que suelen definir a los economistas como “los analistas del pasado”, pues, a su juicio, la mayoría de ellos se remite sólo a explicar por qué las proyecciones que efectuaron previamente no se ajustaron a la realidad, es vez de ratificar los pronósticos realizados.

Pero las últimas cifras sobre la actividad económica nacional permiten confirmar -sin temor a equivocarse- que Chile evidencia una positiva recuperación tras el terremoto y que, es casi seguro, que en 2010 nuestro país crecerá en torno al 5,2%. Y esas proyecciones son aún más auspiciosas para el 2011, año en el que es probable que el crecimiento bordee el 7%, tasa que nos recuerda el promedio de la década de 1990, considerada como uno de los procesos más expansivos de nuestra historia económica.

Sin embargo, las alertas estarán puestas, por una parte, en si el crecimiento será capaz de contribuir a la baja del desempleo -que hoy es de 7,1%- y, por otra, en cuál será el valor del dólar o tipo de cambio, que muchos especialistas advierten que podría llegar a establecerse en torno a los $450. Asimismo el riesgo inflacionario existente desde hace unos meses, si bien ha ido disminuyendo y a noviembre registra un avance de 2,9%, en línea con el rango meta del Banco Central.

Estas buenas perspectivas de la economía chilena contrastan, no obstante, con los resultados que nos ha mostrado la encuesta CASEN, que releva un aumento inédito en pobreza e indigencia desde que la misma existe (1987). Cabe recordar que la definición de estas variables se basa en el ingreso que tiene una familia: si este no alcanza el valor de una canasta básica de alimentos, las personas que componen ese hogar son indigentes y si este se encuentra entre una y dos canastas, las personas de ese hogar son pobres. De acuerdo a esta definición, en Chile el 15,1% de la población es pobre (unos 2 millones 600 mil personas).

Diversos expertos han indicado que uno de los factores que ha contribuido a este resultado es la mala focalización de las políticas sociales. Al respecto, no me parece adecuado hablar de focalización en este caso si la forma en que estamos midiendo la pobreza en Chile apunta sólo a la capacidad de adquirir una canasta básica. Es evidente que la pobreza es un fenómeno multidimensional y por tanto, es imprescindible avanzar ahora en la construcción de medidas complementarias que si no pueden ser medidas en la propia CASEN, sean levantadas contemporáneamente a su aplicación. Iniciativas como Voces de la Pobreza, emanada de la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza que recogen además del aporte evidente de la educación y capacitación en las condiciones de vida, mide variables como el acceso al mercado laboral, financiero e incluso los valores y crianza familiar.

Otro desafío pendiente que me interesa destacar para poder evaluar adecuadamente la focalización de las políticas sociales, es la necesidad de retomar el análisis de paneles de familias, es decir, el efectuar un seguimiento de cómo los hogares chilenos, identificados, en condiciones de vulnerabilidad y usuarios de políticas sociales, experimentan cambios en el tiempo en las variables antes indicadas.

Si la economía chilena continúa con ciclos de expansión y entran en vigencia iniciativas como el ingreso ético familiar que ha fomentado el actual gobierno, es muy probable que en la próxima medición, las tasas de pobreza e indigencia caigan. Pero eso no debería desviarnos de los desafíos que como país tenemos pendientes, como una mejor batería de instrumentos para evaluar las políticas sociales.

 

Otras Columnas

» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación5+4+6   =