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EDICIÓN | Abril 2011

“Este año me corono campeón”

Emilio Rosselot, piloto del Rally Mobil
“Este año me corono campeón”

Con veintitrés años, es el piloto más joven de la categoría N4 del Rally Mobil. Siguiendo una larga tradición familiar en el mundo tuerca, el viñamarino analiza lo que ha sido su carrera deportiva, preparando ya lo que puede ser una exitosa temporada, que se inicia en abril con el Rally de Osorno.

Por Matías Seccatore M./ fotografías Vernon Villanueva B.

Para los entendidos, fue el piloto revelación del Rally Mobil 2010. Para él, su año de destape fue realmente el 2009 y la temporada pasada fue su consolidación. Se trata de Emilio Rosselot Figueroa, hermano menor de Luis Ignacio y Gerardo, quienes llevan más de diez años compitiendo en una de las disciplinas más exigentes del mundo tuerca en Chile.

Y lo cierto es que este joven de veintitrés años dejó hace tiempo de ser una promesa y se ha convertido en una realidad en el rally nacional. El año pasado ganó su primer trofeo en Osorno, punteando el campeonato por varias fechas, pero no pudo continuar por un accidente.

Es el sexto de nueve hermanos, y cursa quinto año de agronomía en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, pues "me encanta ver el fruto del trabajo en la tierra, estar con los pies embarrados y amo la naturaleza". Además, comparte esa pasión como todos en su familia. Una tradición que se inició cuando su padre Gerardo competía al más alto nivel en el automovilismo nacional.

¿Desde cuándo recuerdas estar arriba de un auto?
La primera vez que me subí a un auto fue a un Montero del noventa, cuando tenía cerca de ocho años. Manejé ahí por primera vez, y desde entonces nunca se me quitaron las ganas de estar arriba de un automóvil, de manejar. No solamente correr, sino también me gusta mucho conducir un auto para viajar, recorrer tres mil o cuatro mil kilómetros.

¿Y cuándo fue tu primera carrera?
Fue en karting en la pista que había en Las Salinas, con mis hermanos Juan Pablo y Mateo, los más cercanos a mí en edad, cuando yo tenía trece o catorce años. Después empecé a competir de manera federada en la categoría FIAT, en 2004, e hice un curso que te exigen para participar en Las Vizcachas.

¿Tus hermanos te daban algunos consejos cuando empezaste a correr competitivamente?
Luis Ignacio corrió en Fórmula 3 como dos fechas, pero no es muy experimentado en pista. Sin embargo, él me acompañó varias veces a las carreras, se subía conmigo cuando teníamos vueltas libres y me daba los consejos que podía.

¿Qué te decían tus compañeros de colegio, por estar en esto desde tan chico?
Los amigos más cercanos me preguntaban cómo me dejaban manejar con sólo dieciséis años y algunos me decían que saliéramos en el auto el fin de semana. Pero la licencia que yo tenía era de carácter deportivo, y no la podía usar para conducir en la calle. Si me paraba Carabineros, no tenía los documentos necesarios para manejar. Llevé al colegio la primera copa que gané para mostrársela a mi profesor de deportes, Eduardo Martínez, y eso significó tener mucho apoyo del establecimiento. Me acuerdo que gané tres carreras en la temporada y terminé vice campeón en el año que competí.

SUBIENDO LA EXIGENCIA

¿Por qué no continuaste al año siguiente?
Ya estaba en Cuarto Medio y me dediqué a preparar bien la Prueba de Selección Universitaria (PSU), por lo que dejé medio botados los autos por tres años. Recién en 2007, volví a competir, porque se dieron las cosas.

¿Cómo es eso?
Mi papá no tenía muchas ganas de que partiera en el rally en un auto tan potente, ya que es mucha la diferencia entre ese tipo de vehículo y un FIAT. El nivel de competición es, además, más exigente, ya que empecé en la categoría N4, que es la más potente en automovilismo aquí en Chile, y en realidad no había nadie en esa categoría, con tan escasa experiencia como la mía. Esa categoría es la más parecida a los A8, que son los que se utilizan en el World Rally Championship (WRC).

¿Por qué empezaste en la N4 y no en la N2, que hubiese sido el inicio lógico?
Eso es lo que hace la mayoría de los pilotos en el Rally, que es partir de menos a más. Justo mis hermanos estuvieron compitiendo con los Mitsubishi Evo 8, y en el 2007 armaron los Evo IX, por lo que había uno para cada uno de ellos. Uno de los Evo 8 lo vendieron y el otro quedó en el taller. Yo me aproveché un poco de eso y le dije a mi papá -que es el jefe del Team Rosselot- que quería correr, que me la podía, y me subí en octubre para la carrera de Talca ese año.

¿Fue difícil ese inicio?
Me di cuenta de que no tenía nada que ver correr en los FIAT y el rally. En la primera carrera que tuve en pista salí segundo, gané tres fechas en 2004 y me creía un rock star. Pero el Rally Mobil de verdad es una categoría súper exigente, donde se necesita experiencia. A pesar de los tres años que llevo en el rally, puedo afirmar que todavía me falta aprender mucho.

Y sin embargo, con esa corta experiencia, ganaste el Rally de Osorno el año pasado...
Claro, ya tengo la experiencia para ir punteando la competencia. En la primera carrera en 2007, finalicé sexto de diez autos, con la misión de ir sumando kilómetros y terminar la etapa. En rally tienes sólo una oportunidad de hacer bien una curva, mientras que en velocidad das veinte vueltas a la pista y puedes ir mejorando tu recorrido a medida que pasa el tiempo.

¿Y qué cosas han cambiado desde entonces?
He mejorado la comunicación con mi navegante, tengo una buena hoja de ruta. Superar  esas cosas me permitió ganar la primera fecha en Osorno en 2010 y ser puntero hasta la tercera fecha. Después tuve algunos problemas con el auto y me entusiasmé demasiado, ya que quería ganarlo todo. Y no debe ser tan así la cosa, ya que uno debe ir regulando en cada especial y etapa, ir descontando el tiempo y ser más paciente. Hay que correr con mucha estrategia, y creo fuertemente que este 2011 me puedo coronar campeón.

 

BUSCANDO LA CORONA

Una lucha que vas a tener con tu hermano mayor, que es el campeón defensor y uno de los favoritos...
Claro que sí. Y también está Jorge Martínez, a quien, después de tres títulos consecutivos, le dolió perder con Luis Ignacio. Este año va a ser muy competitivo, ya que Luis Ignacio va a seguir con el Evo X, Gerardo y yo estaremos con el Evo IX y Martínez empezó este año a preparar su Evo X.

¿Y cómo te has preparado para la presente temporada?
El auto ya está armado y en febrero hice algunos kilómetros de rodaje. Pero aún le falta la puesta a punto. Para eso contamos con Hernán Navarro, que es un ingeniero eléctrico argentino que ha preparado un programa especial para el Team Rosselot.

¿Eres muy competitivo con tus hermanos?
La verdad es que nada. Desde un principio, tenía muy claro que debía sumar kilómetros y terminar etapas, aunque quería que pasara todo muy rápido y no cumplí con todo lo que se me pidió. En 2008, terminé la mitad de las carreras y en 2009, ya miraba a los pilotos que tenía cerca para ir superándolos. Pero dentro del Team Rosselot siempre hemos apuntado a ser los tres primeros lugares, y mientras estemos los tres arriba, da lo mismo quién gane.

¿Jorge Martínez es el piloto a vencer?
Es el rival más potente, sin lugar a duda. Pero con él tenemos la mejor de las relaciones. Si él tiene problemas, nos va a pedir asistencia y como Team Rosselot le vamos a prestar el servicio que podamos, y viceversa. Hay gran camaradería en el mundo del Rally, ya que corres contra el tiempo, y no contra otro piloto, como se da en las carreras de pista, donde se pueden dar muchas rivalidades.


¿Cómo te sentiste al ganar el Rally de Osorno el año pasado?
Fue una euforia total. Además, era el primer piloto "anormal" que ganaba en la N4. ¿Por qué? Antes siempre ganaba Martínez, Luis  Ignacio o pilotos de afuera. Pero en ese rally terminé, el segundo día, detrás de Eliseo Salazar, que iba primero. Yo partí el domingo súper profesional, descontándole los veintidós segundos que me tenía de ventaja en la primera especial, y en las restantes cinco me fui a un ritmo muy parejo, lo que me bastó para quedarme con el primer lugar.

El año pasado te eligieron como piloto revelación del Rally Mobil ¿Qué significó eso para ti?
El premio no significó mucho, ya que mi despegue fue en 2009 y el año pasado fue de consolidación. Estuve punteando el ranking varias fechas y había madurado bastante con respecto a la temporada anterior.

¿Por qué crees que tu familia comparte esta pasión por la velocidad?
Siento que mi papá es un jefe de tribu inspirador. Siempre en mi familia ha habido un respeto hacia su persona, ya que siempre trató de unir a los hijos de su primer matrimonio con los del segundo. Mis hermanos mayores vivieron más directamente la etapa cuando mi papá competía, y eso se traspasó naturalmente a ellos. A mí me llegó la parte teórica, pero la práctica la asimilé de mis hermanos cuando los acompañaba en sus inicios del Rally Mobil.

¿Cómo te proyectas deportivamente?
Si en algún momento pudiera ganar plata corriendo, feliz iría a competir a Europa. Pero la realidad es otra. Me pongo metas más cercanas. Para este año quiero terminar todas las carreras en el podio, para sumar los puntos necesarios y pelear el campeonato. Y si consigo un ritmo bueno, poder meterme en algunas fechas del campeonato argentino, sólo si logro una participación destacada aquí en Chile.

 

"En la primera carrera que tuve en pista salí segundo, gané tres fechas en 2004 y me creía un rock star. Pero el Rally Mobil, de verdad es una categoría súper exigente".

 

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