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EDICIÓN | Abril 2011

Tejedor de mimbre

Pablo González, artesano
Tejedor de mimbre

Desde que tenía diez años, su padre le enseñó cómo hacer piezas hermosas con productos tan nobles como el mimbre, la totora o el colihue. Hoy tiene un taller en Casablanca, donde junto a su familia, da forma a muebles, piezas utilitarias y decorativas.

Por Maureen Berger H. y Nora Álvarez P.
Fotografías Vernon Villanueva B.

El mimbre lo consigue en Chimbarongo, la totora, en Los Andes y el colihue lo trae del sur; estas son algunas de las materias primas con que el artesano Pablo González (60) mantiene una tradición que conoció gracias a su padre y le permite tejer con maestría desde una pequeña panera, una bandeja o un moisés, hasta baúles y muebles en su taller de Casablanca.

Pablo es porteño, estudió en la Escuela Pedro Montt y no olvida que, desde muy pequeño, se interesó en la artesanía en mimbre. "Soy la tercera generación que sigue con esta tradición, que comenzó mi abuelo Segundo González y luego mi padre Emilio. Mi señora -Berta Ortiz- actualmente trabaja conmigo y mi hija Carolina está aprendiendo acerca del negocio. Espero que mis otras hijas -Paola y Andrea- y mi nieto también puedan tejer en mimbre".

Se define como sensible, cariñoso, ansioso, hiperactivo y malhumorado -a veces-, pero también muy trabajador, responsable, esforzado y dedicado para que sus productos sean los mejores. "Mi taller funciona de lunes a domingo, aquí reparo muebles, ordeno, barnizo y vendo mis obras" (se ubica en el cruce Algarrobo con Ruta F90, frente al restaurante Bariloche de Casablanca).

¿Cómo define su estilo?
Son los clientes los que me dan las pautas de los nuevos productos que yo puedo hacer. Mis creaciones son más bien clásicas, son productos que cumplen un objetivo.

PROLIJIDAD Y CREATIVIDAD

Este artesano ha dedicado casi toda su vida a la reparación y confección de muebles de mimbre en esta comuna de la región, los cuales son hechos a medida y totalmente artesanales. Natural, blanco o tostado, Pablo teje uno a uno sus productos, con la paciencia y la dedicación que le han llevado, por más de cincuenta años, a cultivar este hermoso arte, con prolijidad y gran creatividad.

¿De qué manera combina lo clásico con lo moderno?
Cada vez hemos ido actualizando los modelos, se han mezclado materiales -por ejemplo fierro con mimbre, que queda muy bonito-, pero la mayoría son a gusto del cliente.

¿Con qué materiales trabaja?
Con mimbre natural y cocido (que es oscuro), madera (impregnada, raulí hualle, raulí rojo, roble, pino Oregón y pino americano) colihue, coirón y totora; con esta última se realizan cierres de casas y paraguas para plantas. Con los otros materiales hago juegos de terraza, reposeras, canastos, baúles, respaldo de camas, repisas, moisés, sillas de bebés para comer, casitas para mascotas, bandejas, paneras, leñeros, revisteros, etc. Además, de cojines y de otras confecciones en tela.

¿Cómo se hacen los muebles?
Para hacer un juego de terraza primero se debe tener la estructura de fierro o de madera, luego se colocan palos de mimbre de forma vertical en la estructura. Ya con eso listo, las huiras de mimbre -que son delgadas- van intercaladas entre los palos de mimbre que estaban puestos (similar a un revés y derecho cuando uno teje con lana). Todo esto puede tardar quince días.

¿Cuánto duran los productos?
Este mueble de terraza dura más de diez años, debido a su firmeza a la hora de ser tejido. Otros pueden llegar a durar entre veinticinco y cuarenta años sin sufrir ningún desperfecto. Además, el mimbre mantiene su resistencia en distintas zonas de nuestro país.

¿Qué diseño realizado le llena de orgullo?
Una suerte de cama que me mandaron a hacer para una terraza en la playa. Quedó muy bonita y me costó harto hacerla porque tenía muchos detalles.

¿Quiénes son sus clientes habituales?
Principalmente, personas que tienen casa en la playa, especialmente en el litoral central. Ahora se nos ha sumado gente de Puchuncaví, Papudo, Cachagua a los ya consolidados Viña del Mar, Reñaca, Valparaíso, Algarrobo y El Quisco. También quienes tienen parcelas en el campo son fieles clientes.

¿Y en otras regiones?
Tenemos un sitio web (http://mimbrescasablanca.blogspot.com) a través del cual hacemos el sesenta por ciento de las ventas. Despachamos a todo Chile.

¿Por qué en las ferias de artesanía se ve menos presencia del mimbre que antes?
Porque ha sido reemplazado por otros productos, quizás más baratos, pero de menos calidad.

¿Qué espera para este 2011?
Actualmente, espero renovar mis camionetas, un implemento importante de mi trabajo, ya que realizo el reparto a domicilio en forma gratuita.

¿Y a largo plazo?
Mi proyecto es seguir con mi negocio que ya lleva más de dieciséis años ubicado en Casablanca. Seguir expandiéndome a otros lugares con mis productos y adquirir una parcela para reunir a toda mi familia. Y un sueño: viajar con todos a La Serena  y Coquimbo para que mis hijas vean el lugar donde mi padre vivió su niñez, quien para mí significó mucho y me enseñó este arte maravilloso.

 

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