Seis niñas de este club alcanzaron excelentes resultados en el sudamericano juvenil de gimnasia rítmica disputado en Cochabamba, Bolivia. Todo un éxito para estas deportistas que âde la mano de su entrenador Enrique Hidalgoâ participaron de su primer certamen internacional, donde lograron más de lo esperado.
Por Matías Seccatore. M / Fotos Vernon Villanueva.
La gimnasia rítmica no es una disciplina muy conocida en la Ciudad Jardín, pero desde hace menos de tres años, el Club Nacional de Gimnasia Viña del Mar se está dando a conocer en un deporte dominado, durante años, por Temuco. Y con un trabajo silencioso, seis niñas de este club representaron a Chile a fines del año pasado en el Sudamericano Juvenil de la especialidad disputado en Cochabamba, Bolivia, logrando el segundo lugar en conjunto y el quinto puesto de Giovanna Gutiérrez (11) en el All Around.
Participar en una competencia de estas características âes muy diferente, porque aquí en Chile siempre nos enfrentamos con el mismo nivel. Pero en campeonatos internacionales, son todas buenasâ, dice Beatriz Villegas (14), integrante del conjunto que logró el vice campeonato sudamericano junto a Catalina Núñez (14), Antonieta Rojas (13), María Jesús Olate (13) y Danitza Arévalo (14), siendo superadas por Brasil, pero dejando atrás a las favoritas de Bolivia. âLa primera vez estábamos nerviosas, pero la segunda nos sentíamos más tranquilas, porque pudimos corregir los erroresâ, recuerda también Danitza, reconociendo en parte la falta de experiencia del grupo en certámenes internacionales, donde compitieron en cinta y aro.
Y el quinto puesto de Giovanna en el All Around, fue más que meritorio, pues con sólo once años, ya cumplió su segundo sudamericano y se alza como una de las gimnastas con mayor proyección, no sólo de esta región, sino del país. âFue más relajante participar esta vez, porque cuando competí el año pasado en Colombia, me puse más nerviosaâ, relata la pequeña deportista, que llegó a cuatro finales, logrando el bronce en balón.
Todo este trabajo y los buenos resultados, vienen de la mano de su entrenador, Enrique Hidalgo Cordero (39) profesor de Educación Física y Magister en Alto Rendimiento Deportivo, con más de veinte años de experiencia en este deporte. El âtíoâ, como le dicen las niñas con cariño, tomó las riendas del Club Nacional de Gimnasia Viña del Mar hace poco más de dos años y medio, cuando se vino desde Temuco, donde entrenaba al club Colegio Bautista. âEn ese club, teníamos a todas las campeonas chilenas desde las categorías siete años a adultasâ, relata Enrique con gran orgullo, al recordar su trabajo en la Región de la Araucanía. âDe ahí salió Valentina Meriño, que ha sido la mejor gimnasta que ha tenido Chile, campeona sudamericana dos veces. Ella nos representó en los Juegos Panamericanos de República Dominicana y fue la primera gimnasta chilena que tuvo medalla de oro en los Juegos ODESUR en Buenos Airesâ
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<em><strong>Con tan buenos resultados, ¿qué te motivó a venir a Viña del Mar?</strong></em><br /> A mí me encantan los desafíos, y allá en Temuco estaba todo hecho. Después de diez años de trabajo estaba el gimnasio y el tapete a disposición, yo trabajaba en dos universidades y me sentía cayendo en la rutina. Por otro lado, el sistema de alto rendimiento es súper complejo, y supone una entrega de parte de la niña, la familia y el entrenador súper grande. En 2007 terminaba un proceso, todas las chicas bajo mi cargo se retiraban. Por lo tanto, o regresaba a la categoría de más abajo, con las más chiquitas para empezar el ciclo de nuevo o buscaba otro rumbo. Además, como entrenador de la selección nacional, tenía que viajar tres veces al mes a Santiago. Entonces ya estaba cansado y no había presupuesto para ir en avión, pues se debía destinar esos recursos para los viajes de las niñas a las competencias en otros países. Viña esta cerca de Santiago y acá no había gimnasia, así que me motivó empezar de cero.
<em><strong>¿También te ayudó a establecerte Alda Reyno?</strong></em><br /> Claro, porque ella estaba entrando a trabajar en la Universidad Andrés Bello, donde hoy ocupa un cargo directivo en la escuela de Educación Física. Con Alda nos conocíamos hace años, me dijo que hiciéramos cosas juntos y, a principios de 2008, me vine a la Ciudad Jardín. Al llegar me di cuenta que acá es más fuerte la gimnasia artística, la rítmica no es tan conocida.
<em><strong>¿Y cómo partiste en el club?</strong></em><br /> Este club nació con la idea de hacer gimnasia rítmica recreativa y tener muchas niñitas. Sin embargo, ellas empezaron a mejorar y fuimos a los primeros campeonatos fuera de Viña del Mar, pues acá los ganábamos todos. Con el tiempo ha cambiado la lógica inicial del club y también, en un momento dado, me tuve que volver a plantear lo que quería hacer, si mantenerlo recreativo o hacerlo en serio. Hoy contamos con treinta niñas aproximadamente, entre los cuatro y los diecisiete años.
<strong>A LA CONQUISTA DEL CONTINENTE</strong>
<em><strong>¿Cómo se dio el viaje a Bolivia?</strong></em><br /> El año pasado ya habíamos ido al sudamericano en Colombia con Giovanna, que me conocía de antes, cuando ella vivía en Concepción. Y este año, en marzo, yo ya tenía las bases de lo que sería el certamen en Bolivia, por lo que junté a las niñas, les pregunté si querían ir a competir a este torneo y todas dijeron que sí. Hubo que aumentar los entrenamientos; normalmente tenemos tres días a la semana en el gimnasio de la Caja de Compensación 18 de Septiembre. Por suerte, el colegio Saint Dominic nos prestó su gimnasio los domingos, desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde.
<em><strong>Ocho meses de entrenamiento completosâ¦</strong></em><br /> Cuando había un lugar disponible. De repente me avisaban de alguna universidad que tenía espacio, entonces llamaba a las niñas y nos íbamos a entrenar. Eso pasa porque no contamos con un gimnasio propio para nuestras prácticas.
<em><strong>¿Cómo te sentiste al ver a las niñas en la competencia?</strong></em><br /> A mí me costó cinco años sacar una medalla en un sudamericano cuando estaba en Temuco. Y con estas niñas llevamos sólo un año. De hecho, ellas nunca se habían enfrentado a un campeonato nacional. Este año hubo torneos nacionales, pero no las quise llevar pues yo apuntaba hacia el sudamericano. Ellas no sabían qué era participar en una competencia de alto nivel, así que estoy súper feliz con el segundo lugar que obtuvieron. Y en términos de rendimiento, competimos con Brasil y Bolivia, estas últimas venían como las grandes favoritas y las superamos.
<em><strong>¿No te has propuesto como meta llegar a los Juegos Olímpicos?</strong></em><br /> Es lo único que me queda por hacer, para esto hay dos caminos: El primero es clasificar en un mundial y estar dentro de los ocho mejores conjuntos. Estamos hablando de competir con potencias como Estados Unidos, Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Rumania, etc., países que le dedican un tiempo increíble a esta disciplina. La otra alternativa es ganar los Juegos Panamericanos, que también es difícil, porque están Canadá, EE.UU. y Brasil.
<strong>LA PEQUEÑA GIGANTE</strong>
<em><strong>¿Cómo fue la participación de Giovanna?</strong></em><br /> Su proyección a futuro es muy buena, porque tiene once años y compitió con niñas de doce. Pero al igual que el resto de todas nuestras gimnastas, le falta salir más al exterior. Es muy distinto competir en Viña del Mar que hacerlo en otro país. Y mientras más torneos internacionales tengas en el cuerpo, más experiencia logras.
<em><strong>¿Cuál es tu proyección con el club?</strong></em><br /> En este minuto ya tengo algo logrado. Cuando vas a un campeonato nacional más o menos importante y llega Temuco, todos tiritan. Bueno, ahora llega Viña del Mar, y la gente está empezando a tiritar. Eso me interesa, que las niñas de Viña sean conocidas como las mejores. Por otro lado, tengo un grupo más abajo que se están preparando para los Juegos ODESUR, porque esto no se detiene. Todos los años hay competencias y para eso estamos trabajando también en la Universidad Andrés Bello para formar nuevos profesores y especialistas, que estén acá, ya que este club está abierto a todos los estudiantes de Educación Física de distintas universidades. La idea es que este deporte suba, y si no nos ayudamos entre nosotros, no vamos a crecer nunca.