Tell Magazine

Columnas » Patrimonio

EDICIÓN | Abril 2012

Por unas fichas más ficha, Salario en el salitre

Juan Vásquez Trigo, Historiador
Por unas fichas más ficha, Salario en el salitre

Hubo tantas, como oficinas salitreras entre Pisagua y Taltal. Y sí que fueron muchos los planteles industriales que elaboraban el salitre y que también fabricaban la moneda, mejor dicho la ficha, con la que pagarían el salario al trabajador, en lo que constituía un negocio redondo, ya que fijaban arbitrariamente las condiciones para un trueque, el que debía ser efectuado en los establecimientos predeterminados para ese fin, las famosas “Pulperías”, que pertenecían a la misma empresa o la entregaba en concesión o arriendo a un tercero.<br /> <br /> Un paréntesis antes de proseguir: las fichas se emitieron hasta 1924. No se esfuercen en encontrar ejemplares de oficinas posteriores a esa fecha, como son los casos de “Chacabuco” (1925), “Humberstone” (1934), “María Elena” y “Pedro de Valdivia” (1926 y 1930 respectivamente) y menos de “Victoria” (1944). <br /> <br /> En la confección de las fichas se utilizaron casi todos los materiales imaginables: de metales, como el zinc, cobre, aluminio o de alianzas, como el bronce y la alpaca. Abundantes y características son las de ebonita, aquellas que por allí definen como “de plástico”, que en realidad eran de caucho, tratadas con azufre. También las hubo de cartón y de tela, hasta de suela, agregan algunas fuentes. Sus formas fueron desde las circulares, a las cuadradas, rectangulares, hexagonales y podían valer por “Artículos de almacén”; por un valor a canjear por bienes en la pulpería; por “Una Carretada” o sea, el pago por acopiar esa medida de caliche, y hasta por dinamita; agua, carne, pan o una cerveza y entre las insólitas, aquella que dice “Vale por 10 gramos de salitre” de la oficina “Cataluña”.<br /> <br /> Entre los antecedentes curiosos de este sistema en sí injusto y arbitrario, resaltan que refieren que, a fines del siglo XIX, ganaron más dinero los pulperos que los salitreros. ¡Qué negocio más pingüe! Ya he señalado que no siempre las compañías fueron las que llevaron las pulperías, lo cual no significa que no hubiesen obtenido ganancias de la concesión o arriendo. Por ejemplo, la oficina “Nueva Palmira” (mucho más tarde “Vigo” de Tarapacá) y también “San Pablo”, en las primeras décadas del siglo XX, tenían arrendada la pulpería a la casa china Wing Chong Tay. <br /> <br /> Las hubo de diseños netamente funcionales, lo mismo que algunas de indudable belleza, entre las que destaco una de las tantas de “Cala Cala” con un perfil de niña, firmada “F. Rasumny”, cuando fue propiedad esta oficina de Pablo Mimbella y que me señalan correspondería a su hija.<br /> <br /> Como son tantas, les invito a visitar un sitio:  <a href="http://www.fichasalitrera.cl">www.fichasalitrera.cl</a>, del doctor Ramsés Aguirre, propietario de una notable colección y, además, de gran disposición para poner ante vuestras vistas cada una de las piezas que conforman su tesoro numismático, con descripciones incluidas.

 

Otras Columnas

El entrevistado
Forward
Creer
Monocitas
India, Muy visitada pero todavía poco conocida
Asia Dónde Vamos
2 de julio del 2019
Astronomía
Bienvenido Dolor
Pilar Sordo
BIG
Especial Inmobiliario
U2 360°, At The Rose Bowl
Especial Inmobiliario
De Iquique con amor
Look Urbano
Hierbas Machitún
Wine & Gourmet
Cabernet Sauvignon Viña Tutunjian
Wine & Gourmet
Un libro polémico: la realidad de un mito
Archivo Histórico
» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación1+2+6   =