Dirigida por Penny Marshall, Big o Quisiera ser grande (1988) es una hermosa y divertida comedia protagonizada por un joven Tom Hanks, que nos recordará esas ansias de ser independientes y dejar de ser niños. <br /> <br /> Josh Baskin (Tom Hanks), está cerca de cumplir los trece años, pero está aburrido de que sus padres no lo tomen en serio y las mujeres de su edad lo vean muy pequeño. Por eso, un día decide pedir un deseo en una máquina de juegos para tener treinta años. Lo que no espera es que a la mañana siguiente su sueño se volverá realidad y todos lo verán como un adulto (pero con la mente de un niño). <br /> <br /> Sin poder contar lo que le pasa, solo su mejor amigo Billy (Jared Rushton) le podrá ayudar a comenzar una nueva vida hasta saber cómo revertir el hechizo. Pero en ese mundo adulto conocerá a Susan (Elizabeth Perkins) una importante empresaria de juguetes âcon quien llega a trabajar por casualidadâ y de quien se enamora perdidamente. Además, tendrá que afrontar las dificultades y responsabilidades de crecer, convirtiéndose poco a poco en un hombre cada vez más serio y ocupado. En ese momento Billy le hará notar a su amigo Josh que está desapareciendo y quizás es hora de volver.<br /> <br /> Esta historia también nos recuerda que muchas veces deberíamos tomarnos la vida con más humor y menos estrés, pero sobretodo no amargarnos continuamente por el simple hecho de ser adultos. Asimismo, veremos la importancia de tener relaciones de pareja saludables, donde es bueno escaparse y simplemente divertirse.<br /> <br /> Para quienes hayan visto Big, una de las escenas más famosas es cuando Josh y su jefe MacMillan tocan en el piano gigante en la juguetería, que incluso ha sido parodiada en distintas series y películas, entre ellas Los Simpsons.