Tan solo lleva cuatro meses en el cargo, pero está llena de proyectos. Su juventud la impulsa a generar cambios positivos y su experiencia como médico en salud pública y en el mundo privado hace que combine lo mejor de ambos sectores para llevar adelante el gran desafío que es asumir la dirección del Hospital Juan De Dios, de La Serena. En un alto en su agitada agenda, nos dio la bienvenida.
Por Laura Valdés P / Fotografía Patricio Salfate T.
Pilar nos recibe con muy buen ánimo y con un café en su oficina. Unas hermosas rosas en un florero es el primer cambio que advertimos en esa oficina que ocupa, por primera vez, una mujer en toda la historia del Hospital Regional de la Serena desde que se fundara, el 5 de mayo de 1745, por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, proveniente de Lima. <br /> <br /> Esta médica, que decidió escoger salud pública como su especialización, se muestra cómoda y contenta con el cargo a pocos meses de haberlo asumido. Antes de aceptar el ofrecimiento, ella se desempeñaba como jefa de Atención Primaria (ATS) en el Servicio de Salud.<br /> <br /> <strong>¿Cómo ha sido tu experiencia hasta el momento?</strong><br /> Mi llegada fue un poco compleja. El director del servicio tiene las atribuciones para solicitar la renuncia a los cargos, incluso si han sido por alta dirección pública. El tomó esa decisión y me pidió que asumiera esta tarea. Entonces no es fácil llegar en esas condiciones y en ese escenario. Uno esperaría concursar y ganar, lo que te legitima mucho más. El director Iván era una persona muy querida. Primero fue subdirector administrativo, después fue director, entonces la gente le tenía mucho cariño. Y llego yo, que soy desconocida, joven para muchos y te ven con cierta desconfianza.<br /> <br /> <strong>¿Es un estigma ser joven?</strong><br /> Un poco. Imagínate, primero soy mujer, en un hospital que siempre habían dirigido hombres, añádele que, además, soy joven, entonces es como demasiado. Pero, en general, no he tenido ningún problema. Me han recibido muy bien en los gremios. La gente y el personal me han dado muchas muestras de cariño. Y estoy muy contenta con el equipo con el que estoy trabajando. La doctora Janson, que es la subdirectora médica, con muchos años de experiencia, es para mí un apoyo fundamental, lo mismo que el subdirector administrativo, que se mantuvo de la anterior administración. De verdad, ha sido una suerte entendernos tan bien, porque no es fácil el trabajo en equipo.<br /> <br /> <strong>¿Cuáles son los desafíos que se vienen en el hospital?</strong><br /> Para mí, uno de los principales desafíos es lograr que el hospital se mantenga como uno de los centros más productivos, pero sin dejar de lado la calidad. Eso es muy importante porque este año tenemos que acreditarnos por la superintendencia y demostrar que estamos capacitados para dar las prestaciones GES (Garantías Explícitas en Salud). Nosotros somos el hospital que realiza más prestaciones, para que te hagas una idea, en la región se realizan dos mil cuatrocientas y sólo nosotros tenemos mil doscientas. Casi la mitad, especialmente en oftalmología. De hecho, somos únicos en la región en realizar operaciones de cirugía de cataratas. <br /> <br /> <strong>¿Y tu desafío como directora?</strong><br /> Mi desafío es tratar de mantener la producción del hospital que, históricamente, es la mejor de la región, pero incorporando la calidad y en eso se ha estado trabajando. Hay una unidad de calidad desde hace larga data, pero se ha quedado más bien en la parte administrativa. Tenemos como plazo hasta septiembre de este año para implementar la parte práctica. <br /> <br /> <strong>SALUD PÚBLICA</strong><br /> <br /> Pilar habla tranquila de los proyectos que están en carpeta. En momentos se apasiona pensando en todo lo que queda por hacer y aflora el lado humanista, ese que en algún momento la tuvo en la duda si se inclinaba por estudiar derecho o medicina. Por el lado materno, casi todos los integrantes de su familia son abogados; sin embargo, la balanza se inclinó finalmente por la biología. Con un padre médico siquiatra, tenía referencias de la profesión, además que le atraía. âEstudié medicina y me gustó porque es una carrera muy diversa, tiene muchos ámbitos. Está la parte clínica y también tiene un ámbito socialâ, señala con una sonrisa.<br /> <br /> <strong>¿Por eso te inclinaste por la especialidad de salud pública?</strong><br /> Exacto, salud pública es una rama de la medicina que se complementa mucho con sociología, porque tienes una visión mucho más amplia de lo que es la sociedad. Entonces, cuando conocí esta parte, me encantó y me enamoré de la salud pública y por eso decidí que ese iba a ser mi camino y creo que no me equivoqué. <br /> <br /> <strong>¿Qué fue lo que te atrajo?</strong><br /> Yo estaba trabajando en Vicuña junto a mi marido, que también es médico. Después de estar cinco años en esa ciudad, sentimos que debíamos cambiar. Estaba muy a gusto en la Municipalidad de Vicuña, pero coincidió que en ese período necesitábamos seguir superándonos como profesionales y escoger qué especialidad seguir. Justo en ese período de toma de decisiones conocí al doctor Sanhueza, que era subdirector médico del Servicio de Salud. Él me contó de la especialidad, me entusiasmó, investigué más sobre el tema y conversé con el director del servicio, quien me animó a seguir la especialidad.<br /> <br /> <strong>¿Feliz con esa decisión?</strong><br /> (Ríe). Sí, para mí fue la mejor decisión, aunque existen colegas que me preguntan: â¿pero cómo, no te alcanzó para más?, ¿por qué elegiste eso?â Pero no me arrepiento. Además, la escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, donde estudié, es muy completa. Hay excelentes profesores, es un aprendizaje muy diverso y, de hecho, dentro de la especialidad, uno tiene también bastantes áreas, como epidemiología, políticas públicas, salud ocupacional, gestión clínica, que es lo que más me gusta. Allí tuve la oportunidad de tomar un período electivo en la Clínica Dávila. Estuve seis meses estudiando mi magíster y mi tesis se centró en gestión clínica. Allí conocí todo lo que es el sector privado, aunque mi carrera la había desarrollado en el sector público.<br /> <br /> <strong>Adquiriste el conocimiento de dos mundosâ¦</strong><br /> Sí. Tienes otra mirada, otra visión. Y es que la salud también se puede administrar de otra manera, que puede generar recursos, que puede ser eficiente y yo creo que eso ha sido muy importante y un paso muy grande para llegar donde estoy ahora.<br /> <br /> <strong>DESAFÍOS</strong><br /> <br /> Nacida en Bélgica, a los tres años regresó a Santiago de Chile con su madre. Sus padres se habían separado y siguieron caminos distintos. Su padre, de origen boliviano, se radicó en Santa Cruz y ella con su madre continuaron sus vidas en nuestro país. Cuando Pilar conoció a su actual marido en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, nunca imaginó que los viajes a Coquimbo, como pololos, terminarían animándola a cambiar la urbe por la región. âMe encanta esta zona, aquí viven mis suegros, también se vino mi mamá y, además, a mis dos hijos les encanta vivir aquíâ, señala categórica.<br /> <br /> <strong> ¿Y qué dice tu marido?</strong><br /> Él está contento. Víctor es neurocirujano y trabaja, actualmente, en el Hospital de Coquimbo. Quiere hacer una subespecialidad en columna, que va a empezar el segundo semestre en el Instituto de Neurocirugía y eso también va a servir para aumentar la eficiencia de los hospitales. Está muy entusiasmado porque, como es de Coquimbo, siente que le devuelve la mano a su región.<br /> <br /> <strong>¿Qué significa para ti el estar finalmente aquí?</strong><br /> Para mí, estar acá es un tremendo desafío. Recién voy a cumplir dos años en el Servicio de Salud, pero tengo todo el entusiasmo y también la tranquilidad de que vamos por buen camino. Tengo una visión global del asunto, porque la mirada del salubrista, como nosotros lo llamamos, permite ver las cosas un poco desde afuera, abstraerse y ver la situación global de la salud de tu población.<br /> <br /> <strong>¿Algo que te preocupe?</strong><br /> Me preocupa un poco la parte financiera, pero si eso se logra subsanar, creo que tenemos todas las herramientas para hacer las mejores gestiones de mi parte y de mi equipo. Eso me tiene súper tranquila y, por supuesto, a mí me gustaría regularizar la situación, participar en un concurso y hacer las cosas como corresponden, ganarme el concurso porque eso también le aporta valor a estos cargos de jefatura. <br /> <br /> <strong>¿Qué esperas lograr?</strong><br /> Yo espero un hospital moderno con otro tipo de administración. Estamos implementando un centro de responsabilidad, un hospital más bonito, ver al usuario interno, escucharlo. Mi política siempre ha sido de puertas abiertas y que los funcionarios me sientan cercana. Y, además, para mí también es un plus ser médico. Uno puede tener otro tipo de relación con los colegas e incentivarlos, porque finalmente son ellos los que hacen que las instituciones de salud surjan, porque ellos, con su conocimiento, con toda la parte técnica, son los que hacen que los centros se vayan especializando. Y considero bueno que yo tenga también esta visión de salud global para saber qué es lo que tenemos que priorizar. <br /> <br /> <em><strong>âTengo una visión global del asunto, porque la mirada del salubrista, como nosotros lo llamamos, te permite ver las cosas un poco desde afuera, abstraerse y ver la situación global de la salud de tu poblaciónâ.</strong></em>