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EDICIÓN | Diciembre 2011

Conciencia Ecológica

Eko Ideas, Karla Ardiles
Conciencia Ecológica

Buscando agregar valor a su negocio, descubrió un mundo de posibilidades a través de productos ecológicos. Rápidamente fue capaz de traer desde hermosos y originales papeles murales reciclados, hasta ropa hecha con bambú y repelente de mosquitos incorporado. En su tienda encontrará desde comida orgánica hasta luces de Navidad con pequeños paneles solares para ahorrar energía. Un espacio divertido y original, donde siempre se podrán descubrir sorpresas.

Por Laura Valdés P. / Fotografía Patricio Salfate T.

Karla nos recibe, para esta entrevista, en su tienda sin inaugurar. Hay cajas apiladas aún en el suelo, al lado de las paredes, y si uno las abre aparecen verdaderos tesoros en su interior: espejos hechos con revistas, lápices con figuras, variadas y aromáticas infusiones como cedrón con melón y hasta mermelada de cebolla con merquén. <br /> <br /> En cambio, ya hay ropa puesta en la estantería. Graciosas poleras para niños, chaquetas para hombre y cortavientos para mujer. A simple vista parecen comunes, pero cada uno tiene detalles "ecológicos", como el poseer una sustancia que, pese a los lavados, mantiene sus propiedades de espantar insectos, especialmente los molestos mosquitos, hasta una distancia de cuatro metros. "Ideal para salir de vacaciones ahora en verano", señala riendo esta empresaria que se atrevió a innovar buscando solo productos ecológicos.<br /> <br /> Pero este resultado se debió a su emprendimiento y a su curiosidad por crear un negocio que, además, llenara su inquietud por aportar algo a la sociedad. Por eso, primero debió reunir capital. Así esta ingeniera comercial titulada de la Universidad Católica del Norte dejó Antofagasta para radicarse en La Serena. Su primer negocio -y que mantiene de forma paralela al "Eko Ideas"- fue proveer a las grandes constructoras de productos de alta tecnología, como luces lead, citofonía digital y programación de encendido de luces  desde el celular. "Fui marcando diferencia. Trato de caracterizarme por tener siempre productos nuevos y eso a mis clientes les ha gustado y es por eso que me entregan su confianza", señala satisfecha.<br /> <br /> <strong>¿Cómo llegaste a pensar en una tienda ecológica?</strong><br /> Mi primer negocio me permitió tener mayor capital, y como soy muy inquieta, viajé a Europa, principalmente a Alemania, porque quería ver el tema de la energía solar aplicada a productos de alta tecnología. Encontré unos muy buenos y, además, ecológicos. Me interesaron los paneles fotovoltaicos aplicados de distintos tamaños y formas. Me atrae esa conciencia que tienen los alemanes y europeos, en general, por cuidar el planeta. Y pensé ¿por qué no puede existir un lugar para aquellas personas que quieran ser conscientes consigo mismas y con el ambiente? Entonces se me ocurrió este concepto.<br /> <br /> <strong>Y ahora estás a punto de inaugurarlo...</strong><br /> Así es. La primera semana de diciembre. Y estoy feliz de que mi idea haya tomado forma. En el primer piso está ubicada la tienda y en el segundo armé mi oficina. Me gusta la ubicación del local aquí en plena calle Balmaceda (a pasos de Huanhualí). Aunque no cuente con estacionamiento y sepa que en esta ciudad a las personas les gusta llegar con el auto a la puerta principal, existen calles aledañas donde estacionarse. Creo que con un poco de marketing y apoyo esto lo puedo vencer.<br /> <br /> <strong>Cuéntame de esta ropa ecológica...</strong><br /> Hay ropa que está hecha con bambú y cuyo material se trae desde China, además tienen filtro UV. Estoy tratando de llegar, además, a un sector de empresas del sector agrícola para ofrecerles ropa que sea corporativa, con estos filtros para los rayos ultra violetas y que son antitranspirantes y con repelente de insectos sin olor desagradable. También tengo ropa inteligente.<br /> <br /> <strong>¿Cómo es eso?</strong><br /> Estoy importando desde Argentina una ropa muy original. Por ejemplo, hay chaquetas que tienen mini paneles solares incorporados en los hombros y que van conectados a un cable al bolsillo, así puedes cargar tu celular para una emergencia. Eso sirve para gente que anda en terreno, por ejemplo. También tengo ropa con botones de pánico o GPS. Se trata de tener un diseño bonito de vestuario, pero con este plus tecnológico.<br /> <br /> <strong>A simple vista hay muchas cosas más que ropa en tu tienda...</strong><br /> Sí, es que tengo que ordenar, pero además tengo elementos de decoración muy novedosos, como papeles murales reciclados con unos diseños espectaculares, traídos desde Alemania, Bélgica y Francia. Hay diseños minimalistas, con relieve y clásicos. Tengo algunos papeles que imitan piedras, cuero y distintas texturas y a éstas se les denomina imagen en 3D.<br /> <br /> <strong>Solo te falta tener alguno que imite un paisaje...</strong><br /> También se puede hacer. Por ejemplo, si tienes una fotografía, de buena calidad, y quieres una pared con un fondo del cielo con nubes, tú me traes la foto, yo la ploteo y armamos una habitación con tu idea.<br /> <br /> <strong>¿Y qué otras cosas novedosas tienes?</strong><br /> Tengo vanitorios cuyo mármol es reciclado; si hasta traje una tina de hidromasaje con ese material. Y el valor es más económico que otros que se vendan en una tienda común porque yo trabajo directamente con el fabricante o el importador. Me he preocupado de traerlo a precios más asequibles para que la gente pueda tener más facilidades y despertar esa conciencia ecológica.<br /> <br /> <strong>MOTIVACIÓN PERSONAL</strong><br /> <br /> Desde la época del colegio, Karla tenía claro que quería estudiar ingeniería comercial. Pero también sabía que no quería verse envuelta en un sistema en que todo girara de forma exclusiva a lo económico. Cuando entró a primer año a la Universidad Católica del Norte en Antofagasta, se dio como fenómeno que, justo ese año, su generación estaba compuesta por cien mujeres y solo quince hombres, "ya esto marcó una tendencia distinta", explica sonriendo y añade, "Mis compañeras tenían la misma visión que yo y formamos un grupo social donde íbamos a ver a niños en riesgo y con pocos recursos y les llevábamos alegría, como una tarde de diversión con payasos, con dulces, les llenábamos un espacio que les servía".<br /> <br /> <strong>Enfocaron la carrera comercial a algo social...</strong><br /> (Ríe) Sí, de cierta forma. Ayudábamos a las dueñas de casa a administrar su dinero. Para esto hacíamos volantes económicos, donde se les informaba en un lenguaje muy sencillo. Fue una etapa muy linda, incluso la universidad me premió por la creación de este grupo. Y mira qué paradoja, al egresar de la universidad tuve que trasladarme de ciudad porque acepté una oferta laboral y a mis compañeras, al tiempo, se les dio la oportunidad y se hicieron cargo de la Fundación Minera Escondida en la parte social y hasta el día de hoy trabajan como equipo. Del grupo, la única microempresaria soy yo.<br /> <br /> <strong>Y eres muy joven.</strong><br /> Tengo treinta y dos años. Pero hace seis cree mi propia empresa. Soy una persona que tiene motivación. No me gusta hacer lo mismo siempre, me gustan los negocios que me generan un desafío de aprender.<br /> <br /> <strong>Tú postulaste al Capital Semilla y, además, fuiste una de las ganadoras...</strong><br /> Partí en enero con este proyecto de la tienda con capital propio, postulé al Capital semilla de Sercotec y pasé todas las etapas. Esto me permitió mejorar el local y adquirir maquinaria para elaborar ropa y estampado de telas con filtro UV para dejar de depender de las exportaciones.<br /> <br /> <strong>¿Tienes más ideas aún?</strong><br /> ¡Sí!, muchas más. Quiero llegar a fabricar muebles con materiales reciclados y al mismo tiempo ayudar y darle una oportunidad a gente que no cuenta con recursos para que trabaje en esto. Quiero crear espacios únicos de diseño, pero que traigan este concepto de despertar la conciencia ecológica en las personas. Y Chile es un país que tiene un gran potencial.<br /> <br /> <br /> <em><strong>"Me atrae esa conciencia que tienen los alemanes y europeos, en general, por cuidar el planeta. Y pensé ¿por qué no puede existir un lugar para aquellas personas que quieran ser conscientes consigo mismas y con el ambiente? Entonces se me ocurrió este concepto".</strong></em>

 

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