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EDICIÓN | Octubre 2011

Alto rendimiento

Daniela Rojas, Mountainbike
Alto rendimiento

Con tan sólo veinte años, esta coquimbana diseñada para el deporte de alto rendimiento, puede contar orgullosa que es bicampeona panamericana, que ostenta la mejor ubicación de una chilena en un mundial de mountainbike y hasta que es campeona nacional de México. Por algo ya recibió ofertas para radicarse en el extranjero, pero ella opta por quemar etapas y pedalear de a poco pero seguro hacia sus sueños.

Por Juan Pablo Díaz U./ Fotografías Patricio Salfate T.

Quisimos entrevistarla hace más de un mes, pero estaba a punto de subirse a un avión para viajar a Europa. Le preguntamos a su madre, que también es su representante y principal admiradora, si en un par de semanas más podríamos conversar con ella, pero nos respondió que apenas volviera del viejo continente tendría que enfilar hacia Brasil para otro campeonato.

Calendario copado el de Daniela Rojas, y eso que tiene tan solo veinte años. Después de varios intentos, por fin pudimos concretar el encuentro y constatar que esta joven coquimbana es dueña de una personalidad extrovertida y con sus objetivos bien definidos.

Se le nota tranquila, pero su mirada y sus facciones cambian cuando comenzamos a hablar de bicicletas. El mountainbike lo es todo para ella, se despierta y se duerme pensando en descensos y pendientes por caminos pedregosos y complicados. Para ella, ese es su hábitat Nos cuenta que este año participó en su segundo Campeonato Panamericano de la especialidad, aunque el recuerdo que le dejó esa experiencia en Colombia no es del todo feliz.

"Ahí nos fue mal. Lo que pasa es que justo estaban llegando a Chile las últimas piezas de Shimano, que es la empresa que ofrece los mejores accesorios y repuestos para bicicletas. Nuestro equipo, el Team Oxford, es el único auspiciado por Shimano en el país. Entonces, una semana antes del campeonato llegó esta última tecnología y debíamos mostrarla en el Panamericano, pero hubo un error al colocar la cadena porque tenía otro sistema, y a poco de empezar esta se cortó. Por ese hecho perdí seis minutos y, por supuesto, quedé última, desde ahí empecé a repuntar y pude terminar la carrera en el puesto diez.

Pero por cómo se dio la carrera no se puede decir que te fue tan mal.
Claro, fue un repunte muy meritorio, pero uno queda con la sensación de que si no hubiese tenido ese inconveniente habría estado metida entre las tres primeras.

La frustración debe ser doble cuando se recuerda toda la preparación.
Uf, imagínate. Habíamos entrenado muy duro, nos preparamos cuatro meses exclusivamente para ese campeonato, estuve veinte días antes en Colombia con la idea fija de pelear el primer puesto. Además, íbamos con la mejor tecnología y era muy difícil que pasara eso.

¿Cuántos deportistas conforman el Team Oxford?
Somos tres compañeros, y yo soy la única mujer. Estoy ahí desde el 2009.

¿Cómo surgió esa opción?
Me la ofrecieron por ser doble campeona Panamericana Junior, primero en Venezuela y luego en Chile. Además, el 2009 obtuve el puesto diecinueve en un campeonato del mundo disputado en Camberra que, de paso, es el mejor lugar que ha obtenido Chile en un mundial.

¿Te cambió la vida pertenecer a un equipo y no correr sola?
De todas maneras. Primero, porque cuentas con la mejor tecnología y, segundo, porque te concentras más en correr; de los detalles o las reparaciones se preocupa otra gente especializada. Cuando voy a torneos internacionales hay carpas equipadas que me ofrecen ayuda. La primera vez que fui a correr al extranjero fui sola y andaba preocupada de todo, no tenía ni siquiera mecánico.

Para la familia es un alivio también
Sí, porque mi familia siempre me ha estado costeando todo, y esto ayuda a reducir los gastos. Ya no tenemos que destinar tanto dinero a bicicleta o repuestos, sino que destinamos los fondos para los viajes. Por ejemplo, una vez me invitó la federación mexicana, pero había que pagar la estadía, lo mismo este año en Brasil.

¿Con qué otro respaldo cuentas?
En este momento, con mi team y poco más. No tengo respaldo del gobierno a través del IND ni tampoco de mi federación. Además, soy de regiones y así es más difícil conseguir los recursos. Yo puedo ser la mejor de Chile, pero nunca me están contemplando en las nóminas, no me llegan correos de la federación, es casi como que no existiera.

¿Y eso a qué lo atribuyes?
No creo que sea discriminación, pero sí siento que la federación favorece mucho a las personas de su región. Por eso deberían limpiarse un poco las federaciones, elegir personas nuevas. En la mía está pasado recién un poco eso, cambiaron la directiva y ahora me están tomando un poco más en cuenta.

 

EL PRIMER PEDALEO Y LA CONSOLIDACIÓN

Lo del deporte parece estar en el ADN familiar, porque su hermana mayor fue una destacada atleta y hoy está a punto de titularse para convertirse en entrenadora profesional. De hecho, asegura que será la preparadora de Daniela para su asalto final a la elite del mountainbike.

Esa inquietud también despertó a temprana edad en Daniela. A los ocho años ya practicaba atletismo y casi sin quererlo se subió a la bicicleta para no bajarse nunca más.

¿Cómo llegaste al mountainbike?
Estaba practicando duatlón, mi actual entrenador notó que era buena para trotar y me dijo que podía tener condiciones para la bicicleta. La verdad es que en la primera competencia que participé en Santiago terminé segunda. Se podría decir que empecé en esto casi por casualidad.

Pero por lo que me dices, rápido dejó de ser un simple pasatiempo
Fui campeona en los Juegos Bicentenarios, y eso que participaba en atletismo y mountainbike, gané en las dos disciplinas. Después me concentré en el ciclismo, me inscribí en un torneo nacional y clasifiqué a los Juegos Panamericanos de Venezuela del 2008. Fui sin muchas expectativas porque era mi primer torneo internacional, pero llegué allá y me acomodó mucho el circuito; casi sin querer salí campeona. A raíz de todo eso me hicieron estudios en el CAR, y llegaron a la conclusión de que tenía condiciones naturales para ser considerada deportista de alto rendimiento. Después de eso nos preparamos fuerte para los Panamericanos de Chile, y así el 2009 revalidé el título.

¿Ese año dejaste de ser Junior?
Sí, me despedí como bicampeona panamericana y pasé a categoría sub 23. El 2010 participé en los Panamericanos de Guatemala y terminé cuarta. Ahí también pasó algo curioso. Resulta que entre las cuatro que íbamos punteando en la sub 23 empezamos a correr más fuerte que las de categoría Elite. Llegó un momento en que quedamos junto a una costarricense de esa categoría, y ella me trató de pasar en una bajada, me tocó el manubrio y me caí sobre otras dos competidoras. Por eso la representante de Argentina se escapó y fue campeona, y el resto nos paramos como pudimos y peleamos los lugares hasta el final.

¿Y en cuántos mundiales has participado?
En cuatro. Partí con un puesto treinta y cinco en Italia, después bajé a diecinueve, y luego a veintiséis y veintisiete en sub 23. El problema es que siempre llegamos con muy poco tiempo antes de la competencia y eso nos pone en desventaja porque no podemos aprender el circuito.

¿Tus mayores orgullos son ser el número 19 del mundo y los títulos panamericanos?
Sí, y también fui campeona nacional mexicana.

¿Cómo es eso?
(Risas) Lo que pasa es que el 2010 me invitó la federación mexicana a entrenar y a participar de una gira. Estuve dos meses y pude compartir con Daniela Campusano que es la mejor exponente de México. En principio no estaba autorizada para competir, pero como estuve entrenando tanto tiempo pude correr fuera de competencia. Así, fui la mejor en mi categoría sub 23, y a solo dos minutos de las mejores competidoras Elite.

¿Cómo calificas esa experiencia en México?
Inigualable. Porque estuve entrenando con las tres mejores corredoras mexicanas, que compiten por equipos italianos y están en otro nivel. Con ellas nos fuimos a un rancho a entrenar, solas en medio de un campo, concentradas en el entrenamiento. Nos levantábamos a las seis de la mañana a trotar, después tomábamos desayuno y luego a entrenar nuevamente hasta las dos de la tarde. Después nos teníamos que preparar almuerzo y la tarde nos quedaba libre para descansar o bien para ir al pueblo cercano a abastecernos. Claro, íbamos en bicicleta y era en bajada, pero la vuelta también era pedaleando y en pendiente. Todo fue entretenido, pero muy sacrificado, porque, además, ni siquiera teníamos internet; fueron dos meses viviendo solo para el ciclismo.

 

MIRANDO AL FUTURO

Daniela está enfocada ciento por ciento en el deporte. Su familia la apoya porque sabe que es lo que la llena de alegría y porque también es consciente del enorme potencial que tiene para triunfar en el concierto internacional. Por eso no dudan en hacer todos los esfuerzos necesarios para brindarle las mejores condiciones de desarrollo.

¿Quiénes forman tu equipo de trabajo?
Cuento con el apoyo de un nutricionista, kinesiólogo, entrenador y un asesor. Los dos primeros son de Santiago, aunque también hay un kinesiólogo aquí que me ayuda con las lesiones pequeñas.

¿Te cuidas mucho?
Sí, esa es la parte dura porque mis ex compañeras me llaman para carretear o compartir, pero casi siempre no puedo por los entrenamientos o las competencias, además de los cuidados con los alimentos y el respeto por los tiempos de descanso. Por eso uno se va quedando un poco sola, pero también tiene muchas gratificaciones.

¿Tu próximo objetivo?
En el mediano plazo, quiero estar entre las veinte mejores del mundo en categoría sub 23.

¿Te proyectas después en categoría Elite?
De todas maneras. Ya he tenido ofertas para radicarme en el extranjero, pero siento que todavía soy muy joven y que faltan etapas por quemar. En un par de años más, ya estando en esa categoría, sí lo haría.

¿Te gustaría seguir representando a Chile, pero estar contratada por un equipo extranjero?
Esa es la idea. En Chile no se puede vivir del mountainbike, pero afuera sí.

Si consideramos a Francisca Campos, Laura Munizaga y tú ¿podemos pensar que la región de Coquimbo tiene buen nivel en este deporte?
Muy bueno. A Francisca la vi ahora en Europa, y aunque ya no está compitiendo nos fue a ver al mundial. Ella hasta ahora es la que tiene el mejor resultado en Elite, con un tercer lugar en los Juegos Panamericanos.

¿Sueñas con los Juegos Olímpicos?
Sí, con los Panamericanos y los Olímpicos. Creo que los sueños se pueden volver realidad si uno se lo propone y trabaja por ellos. Yo al menos estoy haciendo eso.

"No tengo respaldo del gobierno a través del IND ni tampoco de mi federación. Además, soy de regiones y así es más difícil conseguir los recursos".

 

 

 

 

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