Muchas veces me han preguntado cómo es que hay ciertos gestores, artistas o instituciones que una y otra vez logran concretar proyectos. En este mundo en que la desconfianza impera, no es extraño vislumbrar sonrisas irónicas o escuchar comentarios sobre cómo unos u otros logran sus objetivos.
Sin embargo, creo que la fórmula es simple: trabajo. Mirando hacia atrás, puedo hablar desde mi experiencia y señalar que cada día de mi vida, desde que me dediqué por entero a desarrollar mi disciplina, ha estado siempre enfocado a la creación. Nacen conceptos que van evolucionando y convirtiéndose en realidades.
Algunos de ellos tienen más tiempo de maduración. Incluso algunos permanecen años esperando su momento. A veces hay temas de presupuestos (la mayoría). Otras, asuntos de técnica (se aprende). Jamás siento que las dificultades que se presentan son lo suficientemente grandes como para impedirme llegar a la meta.
Hoy que están sucediendo cosas en la región, observo cada uno de esos sueños cumplidos y los factores comunes son la perseverancia, la convicción y el trabajo. Todos tenemos esas características ¿no? Algunos más, alguno menos, pero podemos hacerlas crecer. Por ello es que apelo al espíritu inquieto de quienes puedan leer: ¿qué proyecto tiene guardado por ahí?, ¿qué le impide cumplirlo?