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EDICIÓN | Mayo 2017

SOBRE RUEDAS

Felipe Podestá, campeón y entrenador de motocross
SOBRE RUEDAS

Treinta años sobre las motos y diecinueve títulos como campeón en la modalidad de motocross avalan el trabajo que desde Curicó realiza este deportista. Retirado hace un año de las competencias, Felipe Podestá vuelca toda su experiencia para enseñar a niños, jóvenes y adultos con el desafío de formar futuros campeones.

Por Bernardita Watkins V. / Fotografía: Francisco Cárcamo.

Desde temprana edad el padre de Felipe (40) lo incentivó a practicar deporte, inculcándole los valores de la disciplina y el compromiso. Compitió en natación y bicicross, hasta que a los once años empezó a entrenar motocross y nunca más paró. “Mi papá siempre me apoyó, trasladándome y contratándome profesores de motocross y educación física. Aunque todos éramos deportistas, de mis hermanos fui el que más enganchó, convirtiendo el deporte en una forma de vida”. Rápidamente, Felipe empezó a destacar en el circuito, coronándose como campeón nacional a los quince años. Fruto de su esfuerzo y de su evidente destreza, obtuvo diecinueve títulos. Hoy retirado de las pistas, lo tiene muy feliz la posibilidad de transmitir y enseñar su pasión entrenando a jóvenes que, tal como él, sueñan con convertirse en campeones.

 

¿Quien te introdujo al mundo de las motos?

Lo llevo en la sangre. Desde muy chico me gustó, ando en moto desde los seis años, pero la primera propia me la regaló mi papá a los once. Empecé a entrenar en mi casa, mi papá confiaba ciento por ciento en mí, me construyó una pista y contrató profesores para que me entrenaran.

 

¿Cómo era tu día a día?

Muy intenso. En el colegio tenía jornada completa. Me levantaba a las seis, entrenaba en la pista, me duchaba, iba al colegio y a la hora de almuerzo volvía a entrenar, me duchaba otra vez y regresaba a clases. Al llegar en la tarde estudiaba matemáticas y después seguía el entrenamiento. Todos los días un profesor de gimnasia llegaba a las ocho y trabajábamos hasta las diez.

 

¿Cómo empiezas a abrirte camino?

Lo primero es pertenecer a la Federación de Motociclistas de Chile (FMC) y obtener una licencia anual. Te entregan el calendario de fechas y hay que asistir a todas. En la medida que vas ganando, vas obteniendo puntos y el que suma más, es el campeón al final de la temporada.

 

¿Qué diferencia el motocross del enduro?

El motocross se realiza en un circuito con saltos. Los pilotos parten en línea y son carreras de veinte minutos en una distancia que va entre los mil quinientos y dos mil metros. El enduro se practica en el campo o cerro, por un sendero, con distancias y tiempos mayores sobre la geometría natural del terreno.

 

¿Entre todos los premios que ganaste, hay alguno más significativo para ti?

Sí, el año 1995 el Círculo de Periodistas Deportivos me eligió el mejor motociclista del año, un premio que dan a deportistas destacados en diferentes disciplinas. Fue un tremendo orgullo, porque entre los mejores en enduro, motocross y rally, me eligieron a mí.

 

¿Qué filosofía hay detrás de este deporte?

Lo dijo Edgar Kausel, un antiguo y destacado piloto: "El que hace bien motocross hace todo bien en la vida". Y es así, porque para hacer bien este deporte hay que tener mucha disciplina. Yo a los quince años en lugar de salir y pasarlo bien, a las seis de la mañana estaba entrenando y mi día terminaba a las once de la noche. Debes enfocarte para que te vaya bien, y eso te ayuda en todos los ámbitos de la vida. El deporte te enseña a ser responsable, a llevar un estilo de vida sano y a darlo todo para ser el mejor en lo que haces.

 

UNA FORMA DE VIDA

Pese a haber destacado desde el comienzo, el año 1993 Felipe se retiró para formar una empresa de áridos y empezar a generar recursos, pues a pesar de que tenía auspiciadores, no ganaba dinero a través del deporte. Sin embargo, desde el 2004 al 2006 corrió un par de carreras y, el 2010, decidió a regresar a las pistas. A pesar de que muchas veces se resistió a compartir sus conocimientos entrenando a otros pilotos, el año 2004 Felipe se decide a enseñar todo lo que había aprendido. Sorprendentemente para él, la experiencia sobrepasó sus expectativas, convirtiéndose hoy en un trabajo que lo motiva y apasiona enormemente.

 

¿Por qué te retiraste un tiempo?

Los auspiciadores te entregan la moto e implementos, pero la verdad es que en Chile no es posible ganar dinero a través de este deporte. Lamentablemente, si un auspiciador invierte en un piloto, no lo ve nadie porque no hay cobertura en los medios. Sin embargo, el motocross es un deporte familiar y muy emocionante que congrega gente; por ejemplo,  para el mundial que se hizo en Chile, el 2009, asistieron veinte mil personas.

 

¿Cómo fue tu regreso?

Cuando corrí auspiciado sentía la presión de ganar. El 2010 me compré mi propia moto y fue distinto, me planteé el desafío de correr donde yo quisiera y sin presiones. La primera fecha que corrí la gané. Otra vez entrené a diario y salí campeón desde ese año hasta el año pasado que me retiré definitivamente. El 2015 gané tres categorías y tengo en total diecinueve campeonatos nacionales ganados.

 

¿Cómo parte la escuela de Felipe Podestá?

Partí entrenando a un piloto que tras la primera carrera salió sexto, después cuarto, tercero hasta que en la última fecha ganó. Todo ocurrió en un año y me di cuenta de que tenía facilidad para enseñar, me encantó la experiencia y desde ese momento no paré. Se corrió la voz y hasta Curicó han llegado pilotos de La Serena, Viña y Concepción a entrenar conmigo.

 

¿Donde entrenas a tus alumnos?

Al principio en una pista en Teno. Ahora cuento también con dos pistas en Talca y Los Andes, que los papás de los niños me ayudan a mantener. Me gusta que vayan cambiando de escenario para que no se aburran y entrenen en diferentes lugares, eso los deja mejor preparados.

 

¿Qué logros has obtenido como entrenador?

Con mucho trabajo, he logrado que pilotos que han partido de cero entrenando conmigo se conviertan en campeones nacionales. 

 

¿Cuántos pilotos has entrenado?

Desde el año 2004 hasta hoy, más de cien. Van desde los seis hasta casi cincuenta años. Los niveles se separan por edades o por nivel y velocidad de manejo.

 

¿En qué consisten las clases?

Siempre hago mangas de técnica, que son entrenamientos cortos donde sólo nos preocupamos de las posiciones de manejo, técnicas de frenado, aceleración y precisión sobre la moto. Y después mangas de carrera, que son entrenamientos más largos donde todos los alumnos simulan una carrera en la que deben aplicar lo que vimos anteriormente.

 

¿Qué transmites a tus alumnos?

Que la principal motivación está en las metas que se propongan. Deben saber a dónde quieren llegar y de acuerdo a eso, entrenar y prepararse. Por otra parte, les inculco los valores de la humildad, trabajo y perseverancia.

 

¿Qué precauciones hay que considerar?

Lo principal es tener todos los elementos de seguridad. Además, entrenar duro, ser sano y estar al ciento por ciento sobre la moto. Lo ideal también es que alguien te enseñe. En mi época se escuchaba mucho eso de que a porrazos se aprende. 

 

¿Cómo disminuir los riesgos asociados a las motos?

Evidentemente hay peligro, por eso es tan importante entrenar. El motocross es un estilo de vida. Para disminuir riesgos en un deporte como este, te tiene que gustar mucho y tienes que entrenar. Hay dos formas de hacerlo menos peligroso: no entrenar nada y sólo pasear lento, o entrenar y enfocarte cuidándote con la alimentación y todo lo que implica. Moverse en el medio, andando fuerte y sin la preparación adecuada, hace del motocross un deporte peligroso.

 

¿Qué significa para ti este proyecto?

Me encanta entrenar a otros, yo ya cumplí mi etapa en las pistas. Mi principal satisfacción es ver a los pilotos felices. A futuro, quisiera que mis alumnos continúen siendo campeones y que mantengan un buen nivel. Tengo la suerte de dedicarme a lo que me gusta y me hace muy feliz.

 

“Debes enfocarte para que te vaya bien, y eso te ayuda en todos los ámbitos de la vida. El deporte te enseña a ser responsable, a llevar un estilo de vida sano y a darlo todo para ser el mejor en lo que haces”.

 “Evidentemente hay peligro, por eso es tan importante entrenar. Hay dos formas de hacerlo menos peligroso: no entrenar nada y sólo pasear lento, o entrenar y enfocarte cuidándote con la alimentación y todo lo que implica. Moverse en el medio, andando fuerte y sin la preparación adecuada, hace del motocross un deporte peligroso”.

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