El único propósito de Ginette Vacher es utilizar lo que la tierra nos da y aprovechar sabiamente su enorme potencial. Cremas, aceites, geles, jabones, tratamientos capilares y cojines terapéuticos tienen como base el espíritu mágico y sanador de las plantas. Es ese efecto curativo la mayor aspiración de este emprendimiento que nació hace dieciséis años en Vicuña, tierra fértil y generosa.
Por Verónica Ramos B. / Fotografía: Francisco Díaz U.
Ginette Vacher es químico laboratorista y tecnóloga en alimentos de la Universidad de La Serena. Al egresar, trabajó solo diez meses en una lechería en Ovalle y desde entonces, se dedicó a criar a sus cuatro hijos. Se separó después de diecisiete años de matrimonio y en ese momento tomó varias decisiones que siempre anheló. Una de ellas fue vivir en el Valle de Elqui, pero por razones de estudio de sus hijos, se quedó en Vicuña. Realizar trabajos artesanales era otro de sus objetivos y aprendió a tejer hamacas, a pintar cerámica gres y vidrio fundido, y a elaborar joyas en plata y cremas.
“En un minuto de la vida decidí concentrarme en realizar solo una cosa, porque sentía que las energías se dispersaban al hacer de todo. Opté por elaborar productos cosméticos y terapéuticos a base de plantas orgánicas que yo misma cosechaba y con la miel que producía entonces”, recuerda Gini.
Es así como, hace dieciséis años, nace Tierra Fértil. Un nombre que refleja la nobleza del lugar y la gratitud hacia un espacio que le brinda todo lo necesario para crear sus productos cosméticos y terapéuticos. “Es indispensable aprender a usar lo que la tierra nos provee. No estoy en contra de la medicina convencional, pero hay cosas tan simples y naturales que pueden solucionar un problema. En mi jardín tengo varias plantas y cosecho de todo en diferentes casas de amigos. La jarilla, por ejemplo, la saco libremente de una quebrada y otras, las busco en los cerros de Vicuña”.
¿Partiste elaborando las cremas?
Cada uno de los productos surgió en un momento específico y de la necesidad de alguien determinado. Creo que las cremas cosméticas y terapéuticas surgieron primero por solicitud de algunas personas.
¿Cuál es la base de estas cremas?
Las terapéuticas las hago con vaselina porque proporciona una mayor absorción y para las cosméticas utilizo nova base, que es la base más simple. Y el uso de las plantas que utilizo tiene un amplio espectro, es decir, sirven para tratar una serie de enfermedades o necesidades de la piel, como picaduras, heridas, quemaduras, soriasis, pruritos, labios partidos, cutis seco, etc.
¿Qué plantas utilizas en las cremas terapéuticas?
Romero, que se utiliza para los casos de artritis, inflamaciones y dolores de articulaciones y musculares; la crema de aloe vera es antiinflamatoria y la verdad es que sirve para todo; la de aloe-propóleo es un excelente antibactericida y desinfectante. La crema de matico-aloe-caléndula es muy poderosa porque mezcla tres plantas muy ricas en propiedades. Todas las cremas terapéuticas tienen miel, cera de abeja y flores de Bach. Dentro de esta línea está, también, el bálsamo labial, que contiene cera de abeja, caléndula, miel y flores de Bach.
¿Y en el caso de las cosméticas?
De aloe vera; de caracol que sirve para las estrías, cicatrices y arrugas; de limón-aloe-caléndula, que es ideal para las manchas. De las cosméticas la más completa y sanadora es la de caracol-aloe-caléndula, que la recomiendo a personas de más edad, y para niños y jóvenes la de aloe-caléndula. En el caso de las cremas cosméticas, todas tienen miel y flores de Bach.
¿Y de las plantas que son idóneas para los tratamientos capilares?
En el champú uso aloe vera, romero, miel, toronjil amargo y ortiga. El acondicionador tiene gran cantidad de aloe y miel.
Sin duda, el aloe es el gran protagonista de tus productos
Es la base de todo, pero también uso la caléndula porque tiene más propiedades que el aloe.
ESPÍRITU SANADOR
Con el tiempo, Gini fue incorporando otros productos a su línea de elaboración artesanal y natural. Uno de ellos: los jabones de leche de cabra. “En esta zona existen muchos cabreros que me proveen de la leche y cuando está escasa, la congelo. Los jabones son una mezcla de aceites vegetales, purificados con leche de cabra y tienen avena o afrecho. Los de avena, además, tienen montes con propiedades medicinales. El afrecho es un excelente limpiador, incluso hago pequeños saquitos con este producto y son ideales para usar durante el baño”.
¿Cómo elaboras los aceites para masajes?
La base es aloe, miel, cera de abeja y flores de Bach. Estos tienen diferentes aromas: mandarina, lavanda, jengibre, rosa, melisa, canela y aloe-romero-matico. Cada uno tiene su efecto y propiedad de acuerdo a la necesidad de la persona. Se pueden aplicar directo en la piel, o bien, en un baño de tina.
¿Y los geles que uso tienen?
Hago dos tipos de geles, el de aloe-caléndula y el de caracol-aloe-caléndula. Estos se usan para la rosácea, soriasis, acné y funcionan muy bien en picaduras y quemaduras provocadas por el sol.
¿Todos tus productos tienen un efecto sanador?
Es que de eso se trata, incluso los que son cosméticos, porque las plantas tienen un poder mágico y maravilloso. Cada planta tiene su propio espíritu, el que ha sido determinado para algo. Los cojines terapéuticos, por ejemplo, están hecho con semillas, montes secos y cuarzo. El principio de estos cojines es el gran poder sanador de las semillas calientes, y el cuarzo, además de aportar energía, permite que la semilla no se enfríe rápidamente. Ahora, de todos los productos contamos con muestras para que las personas las puedan testear. De acuerdo a mi experiencia y lógica, esto funciona porque las plantas y la miel son curativas, naturales y de uso ancestral.
¿La línea de amenities para hoteles es otra de tus apuestas?
La verdad es que esto surgió sin proponérmelo. El año pasado, el Hotel Boutique Refugio El Molle me pidió hacer una producción de champú, acondicionadores y pequeños jabones de leche de cabra. Cada quince días hago cerca de cien jabones. Además de dar identidad a la zona, es una muy buena vitrina porque los pasajeros preguntan dónde pueden adquirir estos productos artesanales.
¿Y dónde se pueden encontrar?
En la Aldea Elquina en Vicuña. Son varios locales formados por una agrupación de artesanos y productores de la zona y ha resultado muy bien, porque está hecho de acuerdo con las necesidades de cada persona. Es un lugar muy bonito y tiene una energía especial porque está en medio de un bosque pequeñito y al lado de la carretera. También me encargan los productos a través de Facebook y envío a todo Chile.
EL PROPÓSITO
Gini tiene una filosofía de vida muy especial. Afirma que trabaja sola en esto porque no busca lucrarse con la labor de otros. “Pienso que si alguien necesita agrandar su empresa, debe buscar a un socio para que la labor sea de igual a igual. El sistema de abuso y explotación de las empresas es tremendo y eso no va conmigo”, enfatiza.
¿Tu producción es suficiente entonces?
No tengo idea cuanto es lo que produzco. No anoto nada, no sé lo que gano y esto es por norma general de la vida. Tampoco me lo cuestiono, pero es que no quiero otra cosa. No pretendo hacer cien litros de cremas al mes o usar tambores gigantes, porque así como estoy me siento bien, las cosas se van dando solas… el cielo y la tierra proveen.
¿Y ya no sigues en una búsqueda porque es lo que te gusta hacer?
La verdad es que me gusta hacer de todo, pero esto es lo que me genera las “lucas” para vivir porque así es el sistema… además ¡es muy entretenido! Imagínate que ya llevo dieciséis años en esto. Y es súper gratificante cuando las personas me dicen que los productos funcionan y me felicitan. No tendría ningún sentido dedicarme a esto si no tuviese un efecto sanador.
“…las plantas tienen un poder mágico y maravilloso. Cada planta tiene su propio espíritu, el que ha sido determinado para algo”.
“No tengo idea cuanto es lo que produzco. No anoto nada, no sé lo que gano y esto es por norma general de la vida… así como estoy me siento bien”.
“No tendría ningún sentido dedicarme a esto si no tuviese un efecto sanador”.