Tiene trece años y en cuatro ocasiones ha lucido las medallas de campeón nacional. Este pequeño, de cuerpo delgado y un metro cincuenta y ocho de estatura, se engrandece al momento de hablar de esfuerzo, dedicación y triunfos. De lunes a sábado, entrena sagradamente cuatro horas diarias, alternando las seis pruebas que exige esta disciplina. En su última competencia, el Sudamericano de Bolivia, logró su objetivo pasando a la final en paralelas.
Por Verónica Ramos B. / Fotografía: Francisco Díaz U.
Tenía siete años cuando su madre, Jaqueline Villanueva, destacada deportista, lo llevó por primera vez al Centro de Entrenamiento Regional de La Serena y se lo presentó al profesor de la Universidad del Mar, Gustavo Valenzuela, para que conociera la gimnasia artística. La dinámica de esta disciplina fue lo que lo motivó a continuar, pues afirma que en ese entonces, solo tenía las ganas por aprender, pues sus condiciones físicas las desconocía por completo. Al principio entrenaba tres veces a la semana y por dos horas. Dos años después, aumentó su entrenamiento a cinco días y hoy, dedica seis días a la semana y cuatro horas diarias a este deporte.
“Partí aprendiendo los ejercicios básicos como las volteretas, la rueda en piso, los mortales en la cama elástica, etc. Con el tiempo, comencé a perfeccionar los ejercicios de las seis pruebas que incluye la gimnasia: piso, arzón, anillas, salto, paralelas y barras. Siempre me exijo para que la rutina salga limpia, sin doblar las rodillas y con el cuerpo bien estirado”, comenta John, quien a lo largo de la conversación, va demostrando una madurez y claridad en sus objetivos, poco usual a los trece años.
Sus inicios en la competencia fueron en la categoría peneca. Afirma que su primera participación fue en la Copa La Serena. No recuerda el resultado, pero sí destaca que esto lo motivó a seguir mejorando. Tal fue su constancia en los entrenamientos, que un año después, obtuvo el tercer lugar en el Campeonato Nacional de Gimnasia Artística.
¿Desde entonces, comienzas a acumular copas y medallas?
¡Sí! Siempre he logrado estar en el podium en competencias regionales y he salido cuatro veces campeón nacional. Cuando cumplí los nueve años fui a mi primer Sudamericano en Sogamoso, Colombia. Era la primera vez que competía fuera del país. No obtuve lugar, pero quedé entre los dieciséis mejores en la general y fue una gran experiencia porque me di cuenta que estaba en buen nivel. Al año siguiente, clasifiqué nuevamente y fui a Perú, donde logré un segundo lugar en salto.
¿En ese momento competías por categoría infantil?
Sí, la misma categoría en la que estoy hoy, y por la que competí en el 2015 en el Sudamericano de Argentina. En esa competencia no logré podium, pero yo encuentro que me fue bastante bien porque en varias de las pruebas quedé en cuarto lugar.
¿Siempre eres tan positivo?
Cuando veo que tengo buenos resultados siempre me emociono y me dan más ganas de seguir compitiendo sobre todo en otros países. Las experiencias van quedando y eso ¡es muy “bakan”! A veces, me frustro y me exijo más, pero no porque no haya obtenido una buena posición, sino porque sé que pude hacerlo mejor. En una de las competencias para clasificar al Sudamericano de Bolivia de este año, me caí del arzón y me descontaron bastante puntaje, eso obviamente ¡no me gusta!
SUPERANDO PRUEBAS
A pesar de su caída y a su momentánea decepción, John Silva clasificó con un tercer lugar en el selectivo para competir en octubre de este año, en el Sudamericano de Bolivia. Entrenó duramente para ir a Cochabamba y pese a que no obtuvo pódium, logró su objetivo de pasar a la final en paralelas. Afirma orgulloso que él y su entrenador quedaron muy satisfechos con este resultado.
¿Este año participaste, también, en el campeonato JUDEJUT?
Sí, fui a Tacna y obtuve segundo lugar en arzón y tercer lugar en barra.
¿Estas son tus mejores pruebas?
En general me va bien en las seis pruebas, pero creo que me destaco un poco más en arzón y en salto.
¿Y cuál es la más difícil para ti?
Paralela y barra son las que más me cuestan y mi prueba favorita es el salto. Correr y saltar el caballete es lo que me resulta menos complicado.
¿Has tenido algún accidente importante?
No sé si tan importante… tuve un golpe en la cabeza y me hice una pequeña herida cuando ejecuté un salto y choqué con uno de los cajones que estaba desprotegido. He tenido varias luxaciones, pero entreno igual. Lo único que me impide ir a un entrenamiento es un dolor de cabeza, porque no me puedo concentrar.
¿Y en qué momento estudias?
No estudio (se ríe). Pongo atención en clases, me porto bien y los fines de semana estudio algo. En el colegio siempre me han apoyado y cuando tengo que competir los profesores me dan la posibilidad de dar las pruebas a mi regreso. Es que la gimnasia artística es un deporte que requiere de mucha dedicación y si quiero competir debo esforzarme para lograr mis objetivos… He pensado retirarme de la gimnasia a los cuarenta años.
¿Quieres vivir de esto?
No sé si quiero vivir solo del deporte, porque sé que es muy difícil, por ejemplo, en el Cendyr tenemos los aparatos para entrenar, pero si lo comparamos con otros centros de entrenamiento de Santiago, nuestro gimnasio es muy deficiente y no contamos con una buena infraestructura. En invierno, debemos soportar el frío y es incómodo entrenar con tanta ropa… tal vez puede ser un detalle, pero sí influye.
NUEVAS METAS
El próximo año, John formará parte de la categoría juvenil. Comenta con cierto nerviosismo que el camino, sin duda, se le pondrá más difícil. “Es una categoría bastante amplia en edad y tendré que competir con gimnastas de hasta dieciocho años, osea, voy a tener que entrenar mucho más”.
¿Qué opinas de la participación de Tomás González en los últimos Juegos Olímpicos?
En el fútbol, aunque perdamos, la gente siempre trata de subirle el ánimo a los jugadores. En otros deportes, que no son tan conocidos o son menos populares, las personas no le dan valor a la dedicación y esfuerzo de esos deportistas. Creo que eso es desconocimiento y opinan sin fundamentos. En el caso de Tomás, el que sea seleccionado nacional y compita en un sudamericano, en un panamericano y en un campeonato mundial, lo dice todo.
¿Y en tu caso, tus compañeros te felicitan por tus logros?
La verdad que no. Muchas veces cuando comento que obtuve un tercer lugar, me dicen: “¿pero cómo, y por qué no sacaste el primero?”. La mayoría de las personas creen que este deporte es fácil y eso es porque no lo conocen.
¿Tu madre es tu gran apoyo?
El que mi mamá sea una destacada deportista ha fraternizado más aún nuestra relación. Siempre la he admirado y su apoyo incondicional es una gran motivación.
¿Esperas competir en los Juegos Olímpicos?
¡Sí, obvio! A los dieciocho años… ¿por qué no?
“Siempre he logrado estar en el podium en competencias regionales y he salido cuatro veces campeón nacional”
“En invierno, debemos soportar el frío y es incómodo entrenar con tanta ropa… tal vez puede ser un detalle, pero sí influye”.
“La mayoría de las personas creen que este deporte es fácil y eso es porque no lo conocen”.