Los grandes misterios del cristianismo han sido siempre temas recurrentes para el arte. Si hay alguno especialmente entrañable es el de la Natividad. A través de la historia del hombre, la Navidad ha sido abordada de diversas maneras por artistas como Rembrandt, El Greco, Caravaggio, Zurbarán, Rubens, Botticelli y Murillo, por mencionar algunos.
El nacimiento de Jesús ha dado mucho de qué hablar o pintar a través de diferentes estilos, texturas y técnicas, según el artista y la época. Del siglo XIV hasta finales del XVIII encontramos muchas muestras de aquello, siendo el periodo renacentista y barroco el de mayor auge.
Las diferentes obras realizadas sobre el tema permiten a los pintores brillar con el tratamiento de la luz, al tratarse de una escena nocturna y establecer el cuerpo del Niño Jesús como un foco de luz espiritual.
También, permite la pintura de animales y el tratamiento diferencial de los ropajes, de las expresiones y las tonalidades de la piel, contrastando la rusticidad de los pastores y la vejez de San José con las figuras del Niño y la Virgen María. Aquí hay algunas obras que recomiendo que busquen en la web: La adoración de los pastores (Rembrandt); La adoración de los magos (Leonardo da Vinci); Adoración de los pastores (El Greco); El nacimiento de Jesús (Peter Paul Rubens); La sagrada familia (Francisco José de Goya y Lucientes); La adoración de los pastores (Murillo); La adoración de los magos (Botticelli); El nacimiento de Cristo (Caravaggio). La mayoría de estos artistas presentaban en sus obras acumulación de figuras en primer plano lo que da una sensación de intimidad y nos acercan a la escena permitiendo compartir y abrazar la magia de la natividad.