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Columnas » Rodrigo Barañao

EDICIÓN | Diciembre 2016

¿Por qué a fin de año todos queremos comer guajolote?

¿Por qué a fin de año todos queremos comer guajolote?

La palabra, que viene de los aztecas en la lengua náhuatl, quiere decir “payaso del agua”, por su aspecto gracioso y plumas en forma de abanico y, además, por ese extraño ruido que hace. ¿De quién hablamos? Del tan apetecido pavo, que se come de forma desenfrenada entre pascua y año nuevo.

Fue llevado a España por los jesuitas en el siglo XVI y se expandió por toda Europa llegando a ser prácticamente la mascota preferida de todos los palacios para luego hacer grandes banquetes con este pájaro, ya que gracias a su gran tamaño (diez kilos), alcanzaba para muchos invitados. Más tarde, los ingleses lo llevan rumbo a Massachusetts, Estados Unidos. Un desembarco de emergencia, lo hace pisar suelo americano el 1 de noviembre de 1600, día de acción de gracias en ese país.

Desde ese día, el pavo inicia su fama y gran popularidad por su tamaño y sabor. Comienzan a criarlo a gran escala en cada uno de los pueblos de Norteamérica. Llega a ser tan importante que se consume más en Acción de Gracias que en Navidad y Año Nuevo, cosa muy distinta en nuestro país.

Deberíamos tener más afición por pavo, ya que es muy sano y rico en proteínas. Además se puede hacer de mil formas, como el que se hace en el campo, relleno con longanizas y llevado al horno de barro por tres horas… ni les cuento como queda.

Les recomiendo la siguiente receta, rica y fácil de preparar:

PAVO

Sumergir el pavo en una gran fuente de plástico o metal y llevarlo al refrigerador durante cuarenta y ocho horas.

Ingredientes

2 litros de cerveza

½ litro de pisco

½ de agua

3 ramas de romero

2 puñados de sal gruesa

2 puñados de pimienta entera

5 cebollas cortadas en gajos

5 pimentones rojos cortados en bastones

½ kilo de tocino dentro del pavo

2 tazas de aceite de oliva

2 tazas de salsa soya

Luego llevarlo al horno ya caliente a 160 grados por tres horas.

Dejar enfriar y cortar, o lo pueden llevar a la mesa caliente y lo van cortando en el momento. Ojo, el líquido queda muy suave, ya que se evapora el alcohol y las cebollas quedan muy sabrosas.

Los invito no solo a comer pavo en estas fiestas, sino que durante todo el año se puede disfrutar de este rico guajolote, que en lo personal me gusta mucho en estofado o en remplazo de la carne molida para los zapallitos italianos.

Muchas felicidades y a disfrutar esta Navidad y Año Nuevo con toda la familia. Aprovecho de dejarles la pregunta: ¿por qué la edad del pavo?

Un abrazo y escríbanme. 

 

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