Estuvo en el lugar correcto a la hora correcta. Eso, sumado a su capacidad comunicacional y conocimientos del Derecho Internacional, la llevaron a formar parte del consejo asesor del equipo jurídico chileno en la demanda boliviana en la Corte Internacional de Justicia.
Por Soledad Posada M. / fotografías Sonja San Martín D.
Durante los alegatos del litigio entre Chile y Perú en La Haya, en 2014, la profesora de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Concepción, Paulina Astroza, se encontraba haciendo su doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. Con motivo del juicio, sumado a una inquietud personal por conocer de cerca el funcionamiento de los juicios internacionales, la formalidad del proceso y cómo los equipos jurídicos desarrollaban sus estrategias, viajó hasta La Haya.
En la Corte Internacional de Justicia, se encontró con sus colegas, compartió con ellos y los medios le pidieron sus primeras entrevistas para explicar el caso. Debido a la facilidad con que daba a conocer el tema, fue invitada a formar parte del comité asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores en la demanda de Bolivia contra Chile. Además, producto del azar, se alojó en el mismo hotel donde se encontraban los periodistas chilenos, por lo que se transformó en una fuente importante de información. Su capacidad comunicacional, claridad y objetividad en las entrevistas, la catapultaron, hasta el día de hoy, a ser constantemente requerida por los medios nacionales e internacionales.
ORÍGENES
Paulina Astroza nació en Chillán. Tuvo una infancia feliz junto a sus padres y rodeada por sus familiares, además de hermosos recuerdos sobre juegos hasta tarde con los amigos del barrio. Desde su época escolar, le interesaron las Ciencias Políticas. Estudió Derecho en la UDEC, y hoy enseña lo que más le apasiona: Derecho Internacional y Relaciones Internacionales, en la misma casa de estudios. Está casada hace veintiún años con el también abogado, Alonso Vergara, y tienen un hijo de ocho años, que ha demostrado ser bastante inquieto, igual que su madre, porque sabe mucho más que un niño de su edad. Y cómo no, si vive en un hogar donde el estudio riguroso y los temas de actualidad se conversan a diario.
Estudiosa, simpática y alegre, Paulina aprendió mucho durante su vida en Bruselas, un lugar donde el tema de la salud, educación y acceso a la cultura está resuelto, y su hijo, que nació prematuro, recibió toda la ayuda posible para salir adelante. Hoy es una agradecida de la vida y de su marido, quien la apoya en un ciento por ciento.
¿Cómo logras compatibilizar tu trabajo con las labores de mamá?
No es nada fácil. Nos dividimos las tareas con mi marido, corro todo el día, aprovechamos los fines de semana y tratamos de ser muy autónomos. Sin embargo, no ha sido fácil, en especial porque mi hijo nació prematuro y ha debido, desde su nacimiento, tener cuidados especiales. Cuando nació dejé de trabajar más de un año para dedicarme a él. Pensé que no podría volver a trabajar como antes, pero ha sido posible gracias también al maravilloso marido que tengo, que asume su parte de responsabilidad tanto en la casa como en la crianza de nuestro hijo.
¿Cómo le explicas a tu hijo sobre terroristas, guerras y conflictos internacionales?
Es bien complicado. Vivimos cuatro años en Bruselas y estábamos allá cuando fueron los atentados de París de noviembre de 2014. Los principales responsables habían salido de Bélgica, la alerta ya se había elevado en la ciudad y vimos cómo la vida cambió con militares en las calles. Se sabía que, tarde o temprano, podía ocurrir algo y pasó este año. Por lo que nos vimos obligados a conversar con nuestro hijo. Además, me escucha comentar estos temas, dar entrevistas y está muy informado.
¿Cómo explicas en tus entrevistas los problemas internacionales de Chile?
Me interesa que se tenga claridad acerca de lo que se está discutiendo ante la Corte Internacional de Justicia. Escucho opiniones y leo columnas en las que me queda claro que muchos no saben bien qué es lo que Bolivia solicitó a la Corte en relación con Chile. Hay mucha ignorancia y, por lo mismo, después no entienden los fallos, el alcance que tienen y se quedan con ideas erradas.
BOLIVIA
Paulina explica que la demanda boliviana intenta convencer al Tribunal que Chile tiene la obligación de negociar con ellos una salida al Océano Pacífico. “Ellos fundan esta obligación en los llamados Actos Unilaterales de los Estados, no en tratados ni en costumbre internacional, que son las tradicionales fuentes del Derecho Internacional”. Chile sostiene que no existe tal obligación, que solo ha habido ofertas (no promesas) dentro de procesos de negociación que han fallado y que por ello estas ofertas se han extinguido.
El año pasado Chile quiso que la Corte se declarara incompetente y detuviera la tramitación del juicio. Sin embargo, la Corte estimó que sí tiene competencia y por eso el litigio continúa. Pero también señaló expresamente que no le corresponde declarar un derecho de acceso soberano al mar en favor de Bolivia ni tampoco imponer un resultado.
¿Qué opinas de la participación de Felipe Bulnes cuando fue agente chileno en el juicio con Bolivia?
Tengo la mejor opinión tanto de su persona como de su trabajo como profesional y agente de Chile. Si bien su equipo no logró detener el juicio ante la Corte, sí consiguió que dijera expresamente que tiene un límite en su competencia. Yo lamenté mucho que Felipe renunciara y, más aun, hubo críticas muy injustas y gratuitas a su trabajo profesional.
¿Por qué este tema es tan transversal y no tiene posturas políticas?
Porque se trata de la integridad del territorio y esto está relacionado con el Estado de Chile y no con un gobierno determinado. Bolivia, en el fondo, pretende como último objetivo el que Chile le ceda una parte del territorio para tener acceso al mar y Chile sostiene que el tema de las fronteras está resuelto y regulado por el Tratado de 1904 y que debe cumplirse por ambas partes.
¿Crees que Bolivia nos quitará mar algún día?
"Quitar" implica uso de la fuerza y eso en el Derecho Internacional Contemporáneo está prohibido y en las Relaciones Internacionales muy desaconsejado para Bolivia. Ellos saben que tenemos el Tratado de 1904 y que jurídicamente no tienen derecho a un acceso al mar. Este es un tema fundamentalmente político, de raigambre histórica y con una fuerte dosis de nacionalismo. Ellos en su constitución tienen establecida la obligación para sus gobernantes de trabajar hasta lograr dicho acceso, pero sólo les queda la vía de la negociación con Chile, aunque llevamos décadas sin lograr un punto de acuerdo. Esto continuará presente en nuestras relaciones con los vecinos.
“Escucho opiniones y leo columnas en las que me queda claro que muchos no saben bien qué es lo que Bolivia solicitó a la Corte en relación con Chile. Hay mucha ignorancia y, por lo mismo, después no entienden los fallos”.