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EDICIÓN | Noviembre 2016

Mi futuro está lejos de la televisión

Luz Martínez periodista
Mi futuro está lejos de la televisión

Con un metro setenta y cinco de estatura y una sonrisa a flor de piel, esta periodista viñamarina no pasa inadvertida. Amante de los viajes, de pilates y de la comida sana, Luz Martínez es la cara visible de 24 Horas Central de TVN Red Coquimbo, espacio que conduce hace cuatro años. Su anhelo por convertirse en madre la ha llevado a cuestionar su futuro profesional y afirma que ante esta incompatibilidad espera concretar un proyecto muy diferente a su labor en la pantalla chica.

Por Verónica Ramos Baldi / fotografía Francisco Díaz / maquillaje Gastón Castex
De lunes a viernes va en busca de la noticia, motivada por la adrenalina que le provoca el reporteo en terreno. Luego de una extenuante jornada se maquilla, cambia su vestuario por una blusa o una chaqueta más formal y minutos antes de las diez de la noche, toma posición en el estudio de TVN Red Coquimbo para conducir el noticiario. Con profesionalismo, un rostro carismático y tono afable, Luz Martínez (31) se ganó un espacio en 24 horas Central, lugar donde afirma encontró una segunda familia.
 
Siempre soñó con formar parte del “canal de todos los chilenos” y pese a que el 2 de enero del 2012 hizo su ingreso formal a esta estación televisiva en la Región de Coquimbo, su incursión en TVN se inició con la práctica profesional en Valparaíso. En el intertanto recorrió los más recónditos rincones de esa región, a través del programa Chile Conectado, labor que aún realiza pero desde La Serena.
 
Su vida profesional ha tomado vuelcos inesperados, tanto así, que hoy no le teme a los cambios y, menos aún, a dejar de ser imprescindible para este medio. “Siempre le he tenido un cariño especial a TVN por su rol de televisión pública y por su autonomía. Tengo un trabajo maravilloso porque me permite estar cerca de la gente, pero estoy agotada”, afirma enfática.
 
¿Eso significa un cambio de prioridades?
Me gusta mi trabajo, pero quiero ser mamá y cuando llegue ese momento voy a cambiar todo por mi familia. Claramente, la maternidad no es compatible con mi labor en el canal y quiero trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Estoy en una etapa zen. Practico pilates, yoga, ando en bicicleta, me acerqué a la medicina oriental y tengo una alimentación saludable. Emocional y físicamente me siento muy bien y a mis futuros hijos quiero darles una forma de vida distinta.
 
¿Decepcionada del sistema?
Mientras más tienes más eres y el consumismo de esta sociedad nos ha llevado a ser como somos. Estoy muy afectada porque hace poco tiempo mataron a un tío para robarle un notebook y una cámara fotográfica; que alguien llegue a matar a otra persona solo por tener más demuestra que vamos por un camino absolutamente errado. Por lo mismo, aspiro a otro estilo de vida, quiero que mis hijos crezcan lo más descontaminados posible y por eso también opté por quedarme en esta región. Aquí encontré paz interior y entendí hacia dónde va mi vida.
 
CAMINO DE ELECCIONES
 
Quería ser actriz, pero la convencieron de que siguiera otra carrera. Su afición por la escritura y cierta cercanía con el mundo de la televisión la llevaron a optar por periodismo en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. “En el verano del 2001 participé en Miss Mekano en Reñaca y obtuve el segundo lugar. Me llamó la atención todo el trabajo que hay detrás de cámara, la producción y la relación que se genera con el público. Además, desde chica me dediqué al modelaje de pasarela. A los catorce años entré a la escuela de Ana María Caro y aprendí a caminar derecha, a maquillarme, tuve clases de locución, de relaciones públicas, incluso protocolo con el periodista Max Soto. Este aprendizaje me acercó al periodismo y me sirvió para ser independiente desde muy niña”.
 
¿Qué te llevó a dejar las pasarelas?
Me alejé del modelaje cuando comencé a hacer mi práctica profesional en TVN Red Valparaíso. Sentía que esto no iba de la mano con el periodismo, pero por prejuicios de la gente. 
 
¿Siempre te sedujo la televisión?
Siempre, incluso cuando cursaba tercer año, hice una práctica optativa en el canal de la Cámara de Diputados. Cuando hice mi práctica en Red Valparaíso conocí la otra cara de la noticia, la de terreno y, sobre todo, el área policial. Luego de esto, trabajé en Canal 13 para cubrir el Congreso. Todavía no egresaba y fue ¡horrible! Me volví loca entre los estudios y el trabajo. Finalmente me titulé y seguí trabajando dos años más en Canal 13, hasta que decidí buscar otro camino.
 
¿También en televisión?
A fines del 2009, tenía todo listo para irme a España a cursar un magíster de relaciones públicas y política gubernamental. Con visa y matrícula en mano, recibí una llamada telefónica de un editor de TVN de Santiago. Me pidieron cubrir el Congreso como corresponsal durante el verano del 2010 y con la 
promesa de un contrato al término de este periodo. Esperé varios meses y esto nunca se concretó. Finalmente contrataron a otro colega y me quedé sin pega. No me quedó otra alternativa que buscar trabajo y después de dos semanas me llamaron de una empresa portuaria en Valparaíso, donde trabajé seis meses.
 
¿Cómo fue la experiencia de trabajar en periodismo institucional?
Lo pasé pésimo. Cuando estaba en la oficina enviando comunicados internos, escuchaba pasar las ambulancias y quería salir corriendo a reportear. Francamente no fue una buena etapa de mi vida y en todo sentido, porque además venía saliendo de un quiebre sentimental. Estaba a punto de renunciar y me llamó nuevamente el editor de TVN para ofrecerme un trabajo con contrato, pero en La Serena.
 
¿El “pero” es porque no querías dejar Viña?
¡Es que en La Serena no conocía a nadie! Me sentí muy insegura y me costó tomar la decisión. En ese momento estaba en terapia y la sicóloga me dijo: “Toma tu bandera colonizadora y estácala en La Serena, porque ese será tu hogar de ahora en adelante”. El 1 de enero del 2012 llegué a La Serena y claramente fue como partir de cero. Al día siguiente comencé a trabajar en TVN Red Coquimbo y una semana después conocí a quien hoy es mi pareja. Desde que llegué a esta ciudad todo comenzó a fluir de manera positiva para mi.
 
OTRA LUZ
 
Sin vanidad, la periodista señala que nunca le ha tomado el peso a aparecer en pantalla todas las noches y a convertirse en poco tiempo en un rostro conocido. Afirma entre risas que la gente le señala lo fácil que es su trabajo, porque solo debe maquillarse y leer las noticias.

 

¿Desconocen que gran parte de tu labor es en terreno?

Trabajo nueve horas diarias al igual que la gran mayoría de los chilenos y conducir las noticias es solo una parte de mis responsabilidades. La inmediatez que requiere el periodismo televisivo me permite estar constantemente en modo reporteo y eso me produce mucha adrenalina. Estoy acostumbrada a ese ritmo, a la urgencia y rapidez que amerita una noticia.

 

¿Y cómo enfrentas la opinión del público?

Muchas veces las redes sociales me producen asco. Tengo que usarlas, pero llega un momento en que las rechazo. En tuiter existe una irresponsabilidad muy grande porque la gente adopta una posición de reportero ciudadano y se siente con el poder de escribir lo que quiere y a criticar sin ninguna base al respecto ¡Eso es muy nocivo! A mí me escriben muchas cosas como “me desagrada tu pelo”, “que fea tu voz”, incluso mensajes acosadores. Opté por utilizar mi Facebook solo para amigos y familiares.

¿Cómo manejas esas críticas?

¡Pésimo! Soy muy sensible, perfeccionista y todo me afecta. Muchas veces termino llorando por comentarios de personas que ni siquiera conozco y me cuestiono si estoy haciendo bien mi trabajo. La gente está muy agresiva y constantemente está bombardeando por las redes sociales sin dar la cara. Es una rabia y un resentimiento social que se ve en todas partes.

 

Sin embargo, la credibilidad de tu trabajo te ha permitido desarrollar otra faceta como maestra de ceremonia en eventos empresariales

¡Sí! La verdad es que me ha ido muy bien en eso, incluso me llamaron para animar la Pampilla de Coquimbo de este año, pero por compromisos familiares no acepté; además, siento que mi perfil es mucho más formal. Creo que esto es un reconocimiento a mi profesionalismo y no solo por parte de las empresas, sino también por mi labor en el programa Chile Conectado.

 

¿Cuál es tu visión de La Serena, como ciudad?

La Serena tiene 472 años de historia y siento que no se ha sacado provecho al centro de la ciudad, a su arquitectura. Falta potenciar el turismo en esta zona. Por otra parte, y no solo lo digo yo, el serenense es bien especial y no es fácil hacer amigos porque aún existen círculos cerrados de amistad donde no se puede entrar. La tranquilidad y la calidad de vida de La Serena, sin duda, son aspectos destacables.

 

¿Te ves en TVN en unos años más?

Quiero ser mamá y claramente la maternidad no es compatible con mi trabajo en el canal. Con mi pareja tenemos un proyecto que está lejos del periodismo. Nos gustaría abrir un hostal en el centro de La Serena y dedicarnos ciento por ciento a esto. Mi prioridad será la familia y el último día de mi vida lo quiero disfrutar con los seres que amo… creo que mi futuro está lejos de la televisión. 
 

"La inmediatez que requiere el periodismo televisivo me permite estar constantemente en modo reporteo y eso me produce mucha adrenalina”.

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