Con una visión de mundo, este empresario empezó en Talca un proyecto en donde trabaja la tierra de forma completamente ancestral, para conseguir los mejores alimentos con cero químicos. En estas páginas la historia de cómo lo logra.
Por María Paz Macaya O. / fotografía Francisco Cárcamo P.
¿Por qué el nombre de Anka Mapu?
Porque me identifico mucho con las raíces ancestrales y respeto a la cosmovisión andina, no sólo la cultura mapuche. En general, valoro mucho cualquier pueblo patrimonial. El calendario maya identifica a cada uno de nosotros con un kin, que es como un signo del zodiaco. Por ejemplo, yo soy ágila cristal azul, mi señora es tierra magnético roja… Águila en quechua se dice anka, y tierra en mapudungun se dice mapu. El nombre es una mezcla de lo maya, lo andino y lo mapuche.
SÓLO ORGÁNICO
Hoy Ramiro es presidente del gremio de los pequeños y medianos madereros, integrante de la directiva de la Asociación de productores orgánicos y subgerente general de Maderas Prosperidad.
¿Cómo vendes tus productos?
Hay tres modalidades, una que vengan directamente a comprar acá, lo cual se complementa con lo que el lugar les entrega y la posibilidad de cosechar sus propias hortalizas. Es decir, el cliente elige directamente en el invernadero cuál quiere y la puede cosechar él mismo. La segunda es el reparto a domicilio. Tenemos una cartera de clientes a los que les entregamos nuestros productos, y eso funciona muy bien porque hay mucha gente que no tiene el tiempo para venir diez kilómetros fuera de la ciudad. Y la tercera modalidad es el movimiento de la combi, que en ese sentido somos feriantes, andamos de feria en feria, y eso es muy entretenido porque nos integramos a la comunidad.
¿Cómo controlas las plagas?
Todos los insumos de control agrícolas que se requieren en el campo son producidos por nosotros. No compro prácticamente nada para controlar plagas, hongos y malezas. A pesar de que hay ofertas de productos orgánicos en el mercado, la gracia es que nosotros aquí los hacemos y los preparamos. Para controlar los bichos trabajamos con ajo, cebolla y ají. Para la maleza se hacen los purines de maleza, y el tratamiento de los hongos también se controla con productos naturales.
¿Cómo trabajan la tierra?
Con herramientas ancestrales. Aramos con los animales, aunque podría ser más productivo y económicamente rentable trabajar con maquinarias y agroquímicos… pero esa no es nuestra escencia, estaríamos perdiendo nuestro patrimonio y su sabiduría. Porque en estas personas de campo existe una sabiduría anónima y popular, cosas que no están documentadas: cómo se trabaja con arado, con yeguas percheronas o cómo se riega un campo con riego votado o cómo se esquila con tijera, o por qué los chivos no pueden vivir en esta zona y tienen que estar en el cerro… Uno empieza a entender tantas cosas que van de la mano de los ciclos naturales… Esa sabiduría ancestral está devastada por la tecnología y el consumismo. Vivimos bajo una estructura de lo desechable y antiguamente no era así, tenemos que volver a encontrar esos conceptos y adaptarlos para poder mirar hacia delante.
¿De qué se trata tu nuevo proyecto en Perú?
Tiene que ver con las maderas, porque Maderas Prosperidad es una empresa que atiende, en un alto porcentaje de su producción, al sector exportador de frutas a través de envases, pallet, y polines. Entonces viendo que en Perú había un mercado interesante y sobre todo en la zona norte, instalamos una oficina y una bodega allá hace cuatro años, donde atendemos a la industria agroexportadora frutícola. Estoy a cargo de eso y viajo todos los meses. Y es muy bonito, porque junto con ser un buen punto de desarrollo económico, y aquí aparece la integración, la cultura peruana es maravillosa, siempre me ha encantado. Incluso fue allá donde yo descubrí esta inquietud. Por eso para mí es un placer enorme, tanto en lo espiritual, como también en los negocios poder trabajar allá.
"Nuestro modelo es de un trabajo colaborativo, y emprendimientos basados en una producción de múltiples productos, orientado al comercio local, y por supuesto, aplicando técnicas agroecológicas”.