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Entrevistas

EDICIÓN | Noviembre 2016

AGUA magica

Aloe Vera Chile

Han pasado seis años desde que entrevistamos a Patricia Conley en su campo de Nogales. Durante ese tiempo, superó un cáncer linfático e hizo frente a una helada que quemó gran parte de su plantación de aloe vera, pero salió airosa y hace poco sacó un nuevo producto que vive agotado por su alta demanda: el serum. “Yo me admiro cada vez más de las maravillas que hace el aloe. Siento que estoy frente a una bomba. No hay día en que no llegue alguien o me llame para encargar algunos de mis productos”

Por Macarena Ríos R. / fotografía Teresa Lamas G.

A Patricia, homeópata y naturista de toda la vida, el aloe vera no solo le curó la diabetes, también el asma y las alergias. Y hace poco el cáncer, que apareció primero como un nódulo en uno de sus pechos y que más tarde se extendió a los ganglios. “De los once  que me sacaron, siete resultaron cancerosos. Me hicieron quimioterapia y radioterapia”.
 
¿Cómo que la curó del cáncer?
Desde que me operaron, todas las mañanas tomo sagradamente el agüita del padre Romano. Una mezcla inventada por un fraile franciscano que incluye miel con jugo puro de aloe vera y una pisca de whisky como preservante. Búscalo en internet, ¡es famoso como tratamiento contra el cáncer! 
 
¿Cuál es la proporción?
Son dos botellas de jugo puro de aloe vera, dos cucharadas de miel y una tapita de whisky.
 
¿Y la ha compartido?
Le di la receta a un señor que vino un día porque tenía diabetes. Al tiempo volvió muy “forongo” a comprar más, porque le había hecho regio y me comenta “le dije a mi señora que eran dos botellas de aloe vera, dos cucharadas de miel y dos tazas de whisky”.
 
El humor de Patricia es parte de su ADN, igual que su generosidad. “Me interesa que la gente compre la planta, que la tenga en su casa”.
 
¿Tú vendes?
Claro que sí, comercializo plantas con certificado de origen genético. En este momento tengo de $3.500 y $5.000.
 
¿Qué cuidados deben tener para plantarlas y mantenerlas?
Mucha luz y poca agua.
 
PLANTA MULTIPROPÓSITO
 
Conocida en la antigüedad como la planta de la inmortalidad, las propiedades del aloe vera parecen ser infinitas. De las 149 variedades existentes, solo una es medicinal y que sirve para un sinfín de dolencias: la Barbadensis Miller, que es la que cultiva Patricia. “Vieras lo que me costó que mi marido me diera un potrero”, confidencia mientras caminamos hacia las plantaciones. “En esa época, hace veinticinco años, nadie sabía mucho acerca de las propiedades del aloe vera. De a poco comencé a plantar y a reproducirlas. Con mucha constancia, te diré, que creo que es la única cualidad que tengo”.
 
En el laboratorio, ubicado a unos cien metros de la casa y donde se procesa el jugo de la Barbadensis Miller, hay un cartel con algunas de las enfermedades que remite. La lista es larga: acné, aftas, artritis, dermatitis, manchas, picaduras, herpes, hemorroides, orzuelos, rosácea y quemaduras en general. “Es un potente cicatrizante, elimina las células muertas y ayuda a regenerar la piel. El ideal es que todas las personas tomaran una cucharada sopera en ayunas. Porque cicatriza todo el organismo por dentro, perfecto para el colon, la gastritis y úlceras. Yo encuentro que sus propiedades son mágicas, sirve para todo”.
 
¿Qué te dicen los médicos?
Que es una maravilla de la naturaleza. Tengo amigos doctores que compran mis productos y les funcionan muy bien. Muchos hombres los usan para la rosácea y marcas en la cara.
 
De las diez mil plantas que llegó a tener, hoy Patricia conserva mil seiscientas por culpa de una gran helada el 2012. Gracias al vivero logró salvar algunas plantas madre y comenzar de cero. “Pero ahora no me pasa de nuevo”, dice, y me muestra el área donde están las plantaciones. “¿Ves esos túneles de fierro? Se los copié a la gente de la zona que hace almácigos y sobre eso pongo la malla antihelada”.
 
¿Cuáles son los productos que ofreces?
Comencé a producir el jugo ciento por ciento puro de aloe y más tarde creé el gel para la piel con distintos usos. Por ejemplo el gel humectante para la cara mantiene todo el día la piel hidratada y de esa forma retarda el envejecimiento. También está el gel de limpieza profunda, que limpia y afina los poros y una crema nutritiva, ideal para las pieles sobre los cuarenta años. Ahora en el verano me piden harto el gel post solar, sobre todo los lolos insolados. Se sorprenden de su efecto tan rápido.
 
Cuesta creer que esté “a un cuarto de hora de cumplir ochenta años”. Se mueve por la parcela con una vitalidad y energía envidiable.
 
¿Quién es el conejillo de indias?
Yo pruebo y uso casi todos mis productos. Cuando se me cayó el pelo, a raíz de la quimioterapia, se me cayeron las pestañas y me convertí en una cosa amorfa. Entonces preparé con aloe vera una mezcla para que me volvieran a crecer ¡y míralas! Tengo hartas y gruesas. Te diría que estoy más sana que antes. Y agrega, coqueta: “por eso ahora tengo el pelo blanco, porque a raíz del cáncer me dijeron que no me lo tiñera nunca más. Porque yo antes era rubia”.
 
¿Productos nuevos?
Un gel reafirmante para el cuerpo, otro hidratante facial, una crema para pies cansados, un tónico facial que ayuda a cerrar los poros. 
 
¿Cuál es tu producto estrella?
El serum, que es una mezcla concentrada de aloe vera, con vitamina E oleosa, ácido hialurónico y aceite de almendra. Y como soy bien generosa, le hecho bastante de estos ingredientes, cuidando siempre de que la mezcla no se corte. Muchas personas me han dicho que han comprado cremas carísimas en Europa buscando atenuar y eliminar manchas y arrugas, pero que la mía es francamente maravillosa porque les ha dado resultado.
 
¿Y la industria cosmética no se ha metido en este negocio?
Ha venido mucha gente de laboratorios a proponerme cosas no correctas, a decirme ‘hagamos el producto con un noventa por ciento de agua y diez por ciento de aloe con tu marca’. Eso es engañar a la gente, porque el aloe funciona solo si es ciento por ciento puro y el mío es juro puro. Acá no entra el agua al laboratorio.
 
¿Planes de exportar?
En este momento no me interesa. Estoy bien así, todo lo que produzco lo vendo. No quiero crecer más. Cuando fui a China, gracias a Pro Chile, ellos se interesaron bastante por mis productos, pero me pedían unas cantidades estratosféricas y yo no quería tener una fábrica. Me basta con mi laboratorio aquí en la parcela y la producción que tengo hoy en día. Nos vinimos con mi marido a jubilarnos acá, no a reventarnos. La plata no es mi norte.
 
¿Dónde se pueden encontrar tus productos?
En la Farmacia Naturista Jacoub en Viña, en tiendas naturistas de La Calera y Quillota, en Delicias Artesanales en Providencia, Santiago y por internet a través de mi página www.aloeverachile.com
 

"Muchas personas me han dicho que han comprado cremas carísimas en Europa buscando atenuar y eliminar manchas y arrugas, pero que mi serum es francamente maravilloso"

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