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EDICIÓN | Octubre 2016

Parque Forestal: Patrimonio Natural

Loreto Lyon Arquitecto PUC y Master en Enviromental Design and Engineering, The Barlett, University College of London. Socia Fundadora de Beals Lyon Arquitectos. Académica de la Facultad de Arquitectura y Artes de la Universidad San Sebastian
Parque Forestal: Patrimonio Natural
"Si paseamos hoy por el Parque Forestal aún es posible recorrerlo en todo su largo y encontrarse con rastros de lo que fuera su diseño original."
Cada Vez mas escásos y disminuidos, pero cada vez más necesarios, son los parques urbanos: lugares para olvldar la intensidad de la ciudad, sentir la brisa al atardecer, estar bajo la sombra de un gran árbol, pasear por sus senderos, leer o, simplemente, "estar sin hacer nada".
 
Caso emblemático en el centro de Santiago, el Parque Forestal nace como una obra de infraestructura y transformación urbana de principios del siglo XX, como parte del proyecto "La Transformacion de Santiago”. impulsado por Vicuña Mackenna en 1917. Se construye sobre dieciocho hectáreas de pedregales, paralelo al río Mapocho, y con el fin de crear un borde activo entre éste y la ciudad histórica. En el diseño original del parque. proyectado por el paisajista George Henri Dubois, destacan la avenida de Plátanos Orientales y el trazado de sus formas delineadas con curvas y rectas, que juegan entre lo impreciso y lo controlado, y que rematan en el sector poniente con el Museo de Bellas Artes, obra del arquitecto Emilio Jecquier. La estructura general del parque, formada por una secuencia de claros o inicios entre la masa vegetal, era complementada por una red de caminos, mayores y menores. Unos más lentos y otros más rápidos, los que parecian ir al encuentro de fuentes de agua, de un banco o una pérgola, construcciones estratégicamente dispuestas en los vacios con el fin de promover pausas en el camino.
 
La intención de este parque. según los escritos de Vicuña Mackenna, era crear un espacio separado de la vida cotidiana, "en el que los habitantes pudiesen olvidar el ruido y la suciedad de la ciudad y asi reforzar su espiritu. reposar, pasear y estar en tranquilidad rodeados por la naturaleza". Esta descripción coincide con algunas citas de viajantes de principios de siglo XX, quienes recordarían a Santiago por sus parques y paseos verdes al aire libre.
 
Si paseamos hoy por el Parque Forestal aún es posible recorrerlo en todo su largo y encontrarse con rastros de lo que fuera su diseño original. Sin embargo, hoy es dificil dejar la ciudad atrás, que con sus lógicas de producción y comercio persiste en conquistar el que fuera un espacio de excelencia para la lentitud y ocio.
 
Lamentablemente. hoy los espacios abiertos de este parque, al igual que muchos otros en Santiago, se ven invadidos por soportes programáticos genéricos. Y no me refiero a los cafés o museos que funcionan como el complemento perfecto para la vida de parque y que generalmente están incorporados en su planificación. sino que a las construcciones que proliferan disfrazadas de mobiliario urbano y que van ocupando cada es pacio vacío disponible, sin adaptarse a su contexto: gimnasios al aire libre. juegos infantiles. patios para perros, casetas de guardia. Horror vacuí que atenta no sólo mntra la estructura de recorridos y vistas del diseño original. sino que contra el espiritu mismo con el que el parque fuera concebido. Donde antes se ubicó la laguna. espacio vacio “para remar y relajarse con los ruidos del agua”. hoy se ubican juegos plásticos y máquinas de ejercicio, las mismas que contaminan con sus materiales, formas y colores artificiales este y otros vacios públicos de nuestras ciudades. Y no es que el equipamiento de espacios públicos sea nocivo per se, pero al menos debiera proyectarse de manera armónica y acorde con su entorno. Menos generalidad y mas originalidad.
 
El Parque Forestal es una pieza patrimonial fundamental de la identidad urbana del centro de Santiago, que sirve de contrapunto o complemento a la intensidad de la ciudad y la vida contemporánea. Es por eso que debemos cuidar su diseño y esencia original, ya que es en su estructura de vacíos y recorridos ociosos donde pueden suceder las experiencias y situaciones para las que fuera creado. como el contacto con la naturaleza y el encuentro ciudadano.

 

 

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