¡Sí! Mi amigo Mauricio Salas. Él es prevencionista en riesgo y un verdadero artista. Estoy muy contenta trabajando con él, porque es muy meticuloso, cuidadoso de los detalles y preocupado de las terminaciones. Mauricio me entrega los listones de madera trabajados y yo hago la instalación. Me preocupo que no queden detalles, por ejemplo, en la separación de las maderas y en el uso del pegamento de montaje.
¿Además de los revestimientos, que otras ideas han realizado?
La verdad es que lo más solicitado son los revestimientos en los muros y pisos, pero también hacemos muebles, respaldos de camas y deck cubiertos con duelas. Hace poco tiempo hicimos un bar y ahora estamos incorporando los apliqué que van revestidos con madera y que son utilizados para iluminar los cuadros. Es importante destacar que todo este trabajo funciona tanto en interior como en exterior.
¿Qué tipo de madera reutilizan en Viñart?
Usamos el roble francés y americano, maderas que poseen cualidades únicas porque han sido tostadas y esto permite una mayor durabilidad en el tiempo. Cuentan con características térmicas y acústicas propias de toda madera y son muy resistentes a la humedad. Estas maderas antes de ser utilizadas en las barricas de vino y pisco tienen un tratamiento especial, por eso se destacan aún más sus atributos.
¿El color de la madera siempre es natural?
Si el cliente solicita que apliquemos un barniz, lo hacemos, pero lo cierto es que no necesita ningún tipo de pintura, porque estamos hablando de una madera que estuvo sumergida durante tres años en líquido, de manera que no requiere protección. Esta madera es tan noble, que tiene una vida útil altísima.
¿Y resulta fácil adquirir las duelas?
En estos momentos tengo un stock importante de madera, porque cuando partí con Viñart compré todas las duelas que tenía Pisco Capel. Ahora, estas se pueden encontrar cada cierto tiempo, pero como la duela grande no es muy común, debo estar atenta y consultar a la pisquera.
TODO SIRVE
Uno de los proyectos de María Eugenia es adquirir una chipeadora, pues esta herramienta le permitirá convertir la duela en viruta, o bien, en pequeños cuadrados para ser utilizados en diseños de jardines y paisajismo. “Con esto daremos otra utilidad a la madera, porque la verdad es que no boto nada, todo sirve y, sin duda, esto tiene un sentido maravilloso para mí y creo que las personas también lo aprecian”.
¿Qué crees que les atrae más, el diseño o el que sea material reutilizado?
Inicialmente lo que les llama la atención es el trabajo que realizamos con la madera y las personas tal vez más aficionadas a la decoración, destacan el hecho de que este material provenga de una barrica y esto es bien llamativo, porque cuando instalamos la madera por primera vez, esta emana un aroma exquisito.
¿Y qué otras ideas tienes para Viñart?
Estamos en una zona de viñas y pisqueras, de manera que las proyecciones e ideas creativas son muy diversas. Hasta ahora, somos los únicos en la región que reutilizamos las duelas y lo importante es que las personas conozcan nuestro trabajo y se interesen, por ejemplo, en revestir muros, pisos o muebles, ya sea, en restaurantes, pubs, cafeterías o terrazas de hoteles. Esto, sin duda, daría un sello distintivo.
¿Has pensado postular tu emprendimiento a algún proyecto?
Sí, quiero ver la posibilidad de potenciar el trabajo de Viñart Ambientes con la labor que realizamos en mi centro de atención integral, a través de un proyecto SERCOTEC. La idea es generar y contribuir a la inserción laboral de personas en situación de discapacidad, por ejemplo, que niños con Síndrome de Down puedan ser contratados por Viñart, que aprendan, se inserten laboralmente y puedan ser remunerados. Mi sueño es postular este proyecto en el 2017 y así ofrecer talleres y entregar trabajo a jóvenes con capacidades diferentes.