Hace cuarenta años, el 20 de octubre de 1976, Led Zeppelin estrenó The songs remains the same, la película que recoge tres noches de conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York, en medio de la promoción del álbum Houses of the Holy en 1973. Hasta la edición en 2003 de un voluminoso DVD con material en vivo, fue el único registro oficial en directo de la banda. Para generaciones de amantes del rock clásico se convirtió en una pieza obligatoria, mientras los programas de video música seleccionaban sus canciones más emblemáticas para apreciar el poderío de Jimmy Page, Robert Plant, John Paul Jones y John Bonham.
Al igual que las mayores instituciones del género, nunca satisfechas con algunos de sus registros audiovisuales más emblemáticos —The Beatles apenas toleró cámaras en Let it be mientras los Stones ocultaron por décadas Rock and roll circus—, Led Zep nunca tuvo mucho entusiasmo por el film. La banda consideró que esas fechas en particular estuvieron flojas, y las escenas adicionales con cada integrante dando rienda suelta a sus dispares pasiones —Bonham como un granjero que corre autos de carrera, Plant en el rol de un héroe místico—, dan cuenta de autocondescendencia antes que un argumento sólido.
Incluye además algunos trucos. Los primeros planos y las tomas generales, corresponden a una recreación que la banda tuvo que hacer de aquellos conciertos en 1974, cuando el proyecto estaba en manos de otro director.
La crítica la odió, pero los fans acudieron a incontables proyecciones en centros culturales —lo que sucedía en Chile—, como en la era del VHS se convirtió en una de esas cintas de culto para ver a todo volumen.