Tell Magazine

Columnas » Cine Paralelo

EDICIÓN | Octubre 2016

Her

Por Maximiliano Mills / www.maxmills.com
Her
A los pocos minutos de rodaje, la película Her puso un espejo al frente de mi existencia por las similitudes de su protagonista con mi vida: también escribe y vive solo. Y aunque no tiene cuenta en Tinder, un día del futuro cercano descarga algo similar en su concepción: el sistema operativo OS1. Es tan avanzado que interactúa y evoluciona contigo acompañándote en la vida diaria. Lo pide con características de mujer. Ahora “Samantha” es la soñada mejor compañera, mejor amiga y mejor amante… virtual.
Her (Ella) es una película norteamericana de 2013 producida, escrita y dirigida por Spike Jonze. Tuvo un presupuesto de veintitrés millones de dólares y obtuvo el doble de recaudación. Narra la historia de Theodore Twombly (Joaquin Phoenix) con el sistema operativo de una computadora Samantha personificado a través de la voz de Scarlett Johansson. Es una película minimalista, casi una obra de teatro por lo cerrado de la mayoría de sus ambientaciones. Por esto el elenco es tan reducido, completado por Rooney Mara, Amy Adams y Olivia Wilde. En esencia, es una historia de cine de anticipación, ya que la realidad que presenta se encuentra a no más de tres a siete años de distancia para transformarse en realidad. La Academia reconoció su innovador guión premiando a Her con un Oscar.
 
En un futuro inmediato que se desarrolla dentro de una megaurbe, Theodore, un habitante introvertido y ermitaño que trabaja para una empresa de escritores profesionales que redactan cartas para analfabetos emocionales, descarga en su celular un sistema operativo de conversación (OS1), cuya inteligencia artificial le permite un diseño para adaptarse a su cliente, desarrollando un aprendizaje autónomo. Theodore se fascina de inmediato con la sólida amistad que “Samantha” trae a su vida tan abstracta. Ella está siempre disponible, sobre todo en los episodios de insomnio de Theodore. Le demuestra su interés, curiosidad, apoyo y compañerismo. Se transforma en su confidente. Theodore llega a contarle a su mejor amiga, Amy, que su largo periodo de soltería ha terminado desde que está saliendo con un sistema operativo.
 
Filmada en los exteriores de Shanghái, se retrata una sociedad unipersonal, donde todos interactúan con sus celulares pero no con el que va en el asiento contiguo en el tren subterráneo. Todo está pensado para un solo ente, como si los humanos fueran un impulso binario dentro de una realidad mayor. Filmada con detalles especiales utilizando filtros de iluminación retro, Her presenta la soledad de las grandes ciudades con elegancia y sin causar angustia… hasta que la interacción entre Samantha y Theodore da el próximo paso: conocerse en el mundo físico y el requisito de relación cerrada. Y es aquí donde la romántica historia inicial se transforma en una aterradora pregunta: ¿Cuándo perderemos nuestra humanidad para transformarnos en máquina?
 
Nadie se encuentra tomando conciencia de cómo nos vamos entregando a esta mutación irreversible: interactuamos a través de nuestros celulares, pero ya no usamos el olfato. Hologramas con la figura de Miss Playboy ya estarían disponibles para sexo virtual. Hoy se renuncia al trabajo informándolo por una red social. El guión de Her es delicado y se toma su tiempo. El mismo que un médico para anunciar una defunción. Ya no hay vuelta atrás. Nuestra única posibilidad de evolución es transformarnos en un cyborg. La familia, los amigos y la compañera de vida son pilares que se están esfumando por lo innecesario del nuevo alineamiento social. La realidad que te lanza Her en la cara es aterradora. Pero se viene. Esta es la película tipo almacén: vas a comprar pan y el dueño te vende también un helado. Her es una película que engaña. Parece una historia de amor que se narra con pocos recursos. Pero en realidad lo que anuncia te hará replantear tu vida de aquí al año 2020.  
 

Otras Columnas

El mejor alimento para un mar de personas
Rodrigo Barañao
Los problemas de higiene y salubridad. Contrapuntos sociales en Viña del Mar
Archivo Histórico
De emprendedor a "consultor" de una multinacional
Visión Emprendedora
Cristóbal Colón ¿o Zhenghe?
Asia Dónde Vamos
La Maestra
Presta Oído
SUPERSTICIÓN
Monocitas
» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación4+3+4   =