DOMINGO 22:15 HORAS EN CHILEVISIÓN.
Jorge Said (1965) es un periodista chileno que lleva décadas viviendo en distintos países y haciendo reportes audiovisuales. De tanto en tanto, los noticiarios emiten sus notas, siempre con una marcada primera persona. Este programa se llamó originalmente Reporter con episodios de una hora desde lugares remotos como Siria e Irak con la consiguiente crisis de refugiados, o el turismo sexual en el sudeste asiático.
La premisa de Said es que hoy los medios tecnológicos permiten a un periodista aventurarse donde sea, sin necesidad de grandes equipos técnicos y humanos. Su pretensión es seguir la escuela del Nuevo Periodismo, ese formato que hizo escuela en los años sesenta con Tom Wolfe y Truman Capote, donde la profesión de las noticias y la información se acercaba a la literatura.
Said está en lo correcto, pero solo hasta cierto punto. Efectivamente hoy no se requieren los ar tefactos de antaño para montar un buen despacho desde cualquier lugar del planeta, pero hay elementos irremplazables. Un buen productor, por ejemplo, que en el terreno consiga fuentes. Y ahí es donde este programa muestra una de sus flaquezas. Porque más allá de la potencia de las imágenes —en el primer episodio asomó notable el contraste entre la opulencia de Dubái y la pobreza en India—, Said solo se preocupa de las distintas cámaras que utiliza mientras establece diálogos sin filo periodístico, sino más bien los que cualquier turista puede capturar fugazmente conversando con un taxista o un garzón. Lo que sobra en frases hechas — insistir que la India resulta fascinante y brutal—, falta en más dato duro. En el periodismo televisivo la imagen no es todo.