En el Villorrio de Talhuén, a doce kilómetros de Ovalle, Oscar y Ruby iniciaron, hace seis años, su propia historia de emprendimiento con cinco tríos de avestruces reproductoras y hoy crían, en promedio, cien aves al año. De estos singulares y dadivosos animales no solo obtienen su carne, huevos, aceite y plumas, pues, desde el 2014, expandieron la línea de negocio confeccionando diversos artículos de cuero, bajo la exclusiva marca Mocsho.
Por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.
Por la Ruta D-43, antes del ingreso a Ovalle, doblamos por un camino de tierra que nos conduce hacia el Villorrio de Talhuén. Plantas fotovoltaicas, cientos de hectáreas de olivos y otras plantaciones, van marcando el recorrido, en un día soleado y primaveral. Luego de doce kilómetros, nos encontramos con la parcela 101, un extenso terreno donde el matrimonio formado por Oscar Espinoza y Ruby Morales se dedica a la crianza, reproducción y comercialización del avestruz.
Mientras caminamos hacia el sector de estas curiosas y rápidas aves, Oscar comenta que la historia de este emprendimiento nace en el 2001, en Calera de Tango, y que tres años después, decide continuar el proyecto cuando se traslada con su familia a Ovalle. “Compramos esta parcela de treinta y cuatro hectáreas, precisamente para traer las aves y criarlas. En ese entonces, formamos una sociedad con mi cuñado y la idea inicial era exportarlas a Europa, pero lamentablemente el rubro se masificó, los productores comenzamos a tener ciertos problemas con el matadero internacional certificado y eso significó quedarnos de brazos cruzados”, recalca Oscar.
Pese a esto, el ingeniero en administración de empresas no aflojó, cambió de estrategia para recuperar la inversión y, en el 2010, su esposa Ruby entró al negocio. “Formar parte de la empresa no solo era la única alternativa para sacar adelante este proyecto, sino también, una opción familiar de continuar viviendo en esta parcela, lugar que para nosotros tiene un gran valor emocional”, acota Ruby, y al mismo tiempo su marido agrega: “había dedicado tanto tiempo a este emprendimiento que era necesario darle un sentido. Mi cuñado había dejado de participar en la sociedad, entonces decidimos continuar con mi mujer y nos quedamos con cinco tríos de avestruces reproductoras”.
A partir de ese momento, nace Talhuentruz y Ruby postula a varios fondos gubernamentales, entre ellos, FOSIS, CORFO y SERCOTEC. Con los recursos obtenidos compran una bodega para mantener los cueros de las aves y construyen un taller para la fabricación de una serie de artículos, los que, hasta hoy, forman parte del sello productivo de la empresa.
CARNE GOURMET
La línea de negocio de Talhuentruz, sin duda, es diversa. La base de su comercialización está en la venta de las aves a crianceros locales y nacionales y en el posicionamiento de la carne faenada en algunos restaurantes de la zona. “La producción anual de nuestras avestruces nos ha permitido vender la carne y los huevos, pero como también estos animalitos nos proveen de grasa, plumas y cuero buscamos otras áreas de acción para expandir el negocio”, afirma Oscar.
¿Qué camino siguieron?
O: Mi hijo mayor es ingeniero agropecuario y como estaba muy entusiasmado con el crecimiento de la empresa, le pedimos que viajara por diferentes ciudades del país y por Perú, para que conociera otras realidades de este rubro. Visitó, incluso, a las personas que nos compraron el primer trío de avestruces y que con el tiempo llegaron a tener una producción de mil animales. Los dueños de esta empresa de Santiago, que además son nuestros amigos, son un referente importante porque lograron cubrir todas las líneas de producción que brindan estas aves. Su éxito, de alguna manera, nos ha marcado y han sido un apoyo esencial para lograr nuestro objetivo.
Partieron con quince avestruces ¿cuántas tienen hoy?
R: En estos momentos tenemos ochenta y de estos, cuarenta son pequeños.
O: Anualmente contamos con una producción de cien animales, de los cuales veinte son reproductores. En promedio, vendemos cuarenta avestruces al año a crianceros de diferentes partes del país.
¿La venta de los huevos también es otro brazo del negocio?
O: Así es. Las hembras pueden poner entre sesenta hasta cien huevos por temporada, es decir, seis meses. En promedio sacamos hasta dos huevos diarios y estos pasan a una máquina para su conservación.
R: Los huevos de avestruz son muy ricos en calcio y proteínas, generalmente los compran para repostería. En términos de comparación, un huevo de avestruz equivale a veinte huevos de gallina y, a modo de ejemplo, con un solo huevo de avestruz hemos cocinado hasta ocho panes de pascua.
¿Qué cuidados especiales requieren estas aves?
R: Las crías son muy delicadas y necesitan del cuidado de una persona para que se alimenten durante los primeros días. Su dieta es a base de pellets, alfalfa y agua.
O: El clima y la tierra de este lugar es idóneo para la crianza, porque tiene ciertas semejanzas con África, lugar de donde provienen, de manera que se adaptan y crecen en buenas condiciones.
Durante la conversación, Ruby prepara una porción de carne de avestruz y nos invita a degustarla. Los comentarios son unánimes: sabrosa, suave y con un sabor especial que no se asemeja a ningún otro tipo de carne. Oscar agrega que, además, es muy sana, por cuanto es rica en proteínas y vitamina B-12 y baja en grasas y colesterol. “En cuanto a carne nosotros ofrecemos solo los cortes de lomo y filete, y con los interiores, es decir, corazón e hígado elaboramos el paté. De la grasa, luego de un exhaustivo proceso de purificación, obtenemos el aceite cosmético, que se utiliza especialmente para manchas, arrugas y quemaduras en la piel. Este producto es rico en omega 3 y 8”.
MOCSHO
Con el tiempo, los cueros de los avestruces comenzaron a acumularse en el taller, pues hasta hace un par de años no tenían un destino bien definido. Es así como Oscar y Ruby tomaron contacto con curtidores y diseñadores de Santiago, pues el objetivo era crear un nuevo mercado con este subproducto.
¿Entonces nace la marca Mocsho?
R: Sí, hace dos años optamos por crear una línea de productos elaborados con el cuero de la avestruz, el que es enviado a un curtidor de Puerto Montt. Tomamos contacto con un exconfeccionista de Gucci que trabaja en Santiago y, desde entonces, diseñamos una serie de artículos que se caracterizan por su elegancia, belleza y durabilidad, entre ellos, carteras, mochilas, maletines, cinturones, billeteras, porta botellas, posavasos, cajas, porta naipes, etc. El año pasado, para promover la marca y nuestros productos, decidimos viajar a Europa.
¿Y cómo les fue con esa visita?
O: Estuvimos en Milán, Londres, Madrid y París. Antes de viajar coordinamos varias reuniones con la ayuda de ProChile, de manera que fue un trabajo de promoción bien intenso. La experiencia fue positiva porque pudimos constatar que el cuero de la avestruz es muy apreciado y atractivo en Europa, sin embargo, no lo fabrican porque les resulta muy caro. Por otra parte, nos dimos cuenta de que la marca es lo que vende y no es fácil competir con Gucci, Prada o Louis Vuitton.
Y en Chile ¿cómo les ha ido?
O: Un producto de cuero de avestruz no es barato, tampoco la carne, pero quienes la conocen, saben apreciarla y la buscan por su exclusividad y calidad. Nuestros clientes viajan especialmente hasta nuestra parcela para comprar lo que ofrecemos en Talhuentruz y Mocsho.
¿Cuentan con otros puntos de venta?
R: Siempre participamos en exposiciones regionales y, recientemente, estuvimos en una muestra que se realizó en el nuevo Casino de Ovalle. Todos los fines de semana trabajamos en un local ubicado en el mall de esta ciudad y la verdad es que nos ha ido bastante bien, porque es una excelente vitrina.
¿Cuáles son los planes para potenciar ambas marcas?
O: Nuestra intención es acercar este emprendimiento al segmento medio, es decir, disminuir los costos de producción y, para ello, es necesario contar con todos los servicios en esta zona… curtir el cuero en Puerto Montt o confeccionar y diseñar los artículos en Santiago, evidentemente encarecen los productos.
¿Y han pensado en incorporar una ruta de promoción que dé valor a Talhuentruz y al turismo de esta zona?
O: Precisamente trajimos un video de la experiencia que vivimos en París cuando visitamos una empresa que se dedica a la crianza de avestruces. Ellos hacen un recorrido con los turistas y muestran todo el proceso desde que nace la cría, cómo se desarrollan, sus características, etc. Además, ofrecen un almuerzo y dan a conocer los subproductos que se obtienen de estos animalitos. Nosotros queremos incorporar esta idea a Talhuentruz, con un circuito que estamos seguros nos permitirá promover y potenciar nuestro emprendimiento y, al mismo tiempo, será un aporte al turismo local.
"La producción anual de nuestras avestruces nos ha permitido vender la carne y los huevos, pero como también estos animalitos nos proveen de grasa, plumas y cuero buscamos otras áreas de acción para expandir el negocio”.