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EDICIÓN | Septiembre 2016

El sueño de volar

Cristián De la Fuente piloto y actor
El sueño de volar

Este actor multifacético, que vive en Miami hace casi veinte años, que trabaja en México y que, además, es parte de la escuadrilla de los Halcones de Chile, estuvo en Rancagua, para darle vida a uno de sus sueños: tener una empresa de helicópteros con el fin de acercar la posibilidad de volar a las personas.

Por María José Pescador D. / fotografía Danny Bolívar U.

Es sábado, son las nueve y media de la mañana. El sol pega fuerte. De lejos se ve a Cristián de la Fuente, al lado de dos helicópteros, situados en un hangar camino a Gultro, por la carretera del ácido. Ahí, junto a sus otros tres socios de la empresa que acaba de armar, Helixcopters, se destaca por un bronceado marcado, y por su facha de tipo lindo.

¿Por qué nunca vienes a Chile?
Vengo muy seguido, de hecho casi todos los meses…

¿Por qué nadie se entera?
Porque yo creo que la pega termina cuando uno deja colgado el vestuario. Salgo del canal y ya no soy actor. No sé si me explico… hay compañeros a quienes les gusta la vida de actor y lo que esto conlleva a veces: la popularidad, ir a lugares, a fiestas, hacer mucha vida social… A mí eso no me gusta. De hecho, cuando vengo estoy muy poco en Santiago, porque mi residencia y mi casa en Chile están en Vichuquén.

¿Qué haces cuando vienes?
Estar con mi familia y volar. Desde chico vuelo aviones y soy oficial de reserva de la Fuerza Aérea de Chile. Y a eso vine también esta vez, a la ceremonia de cambio de mando de la escuadrilla de Halcones, con quienes trabajo.

¿Por qué estás en Rancagua?
Para la reunión de directorio de nuestra empresa de helicópteros. Uno de los socios es de acá. Concretar esta empresa para mí es un sueño. Desde chico soñaba con tener uno y siempre fue algo inalcanzable. Había que ser multimillonario… Pero hoy en día está la posibilidad gracias al esfuerzo de los cuatro socios que somos. La idea es hacerlo asequible a la gente. Hoy una persona, por solo cien dólares, podrá hacer un tour en helicóptero por una viña o por Santiago.

¿Cómo parte la idea?
Un día conversando con un amigo de la FACH, que es piloto de helicóptero, le dije que me encantaría tener un socio para poder comprarme uno a medias. Mi amigo me dijo que tenía a alguien que le había dicho exactamente lo mismo. Y así nos conocimos los cuatro socios en noviembre del año pasado. Y hoy esto se ha concretado. La idea es seguir con nuestra misión que es acercar el vuelo en helicóptero a la gente en sus distintas fórmulas: en tour, en chárter y, sobre todo en esta zona, usarlos para todo lo que es el servicio agrícola.

¿De dónde vienen las ganas de volar?
Mi padrino, el hermano de mi papá, era piloto, y llegó a ser general de la Fuerza Aérea. Desde chico yo lo veía con el uniforme y lo encontraba como lo más parecido al traje de un súper héroe. Por él entré, y además siempre me llamó la atención porque es lo único que no podemos hacer; podemos nadar, correr, caminar pero no volar. Volar y ver la tierra desde otra perspectiva, y decidir tú hacia dónde quieres ir, es una sensación increíble.

¿Haces acrobacias?
Ese era otro de mis sueños. Llegar a hacer acrobacias. Hoy en Miami tengo el mismo avión con el que vuelan los halcones. Entonces todas las semanas vuelo y hago acrobacias, en el mismo modelo de ellos, pero que es mío.

¿Nunca te ha pasado nada?
No. Gracias a Dios nada. (Toca madera tres veces).

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En su Instagram se describes así: chileno, vivo en USA, trabajo en México, mi casa en Vichuquén. Halcón 8, papá de Laura, piloto y socio de Helixcopters.

¿Esa es la descripción que engloba tu vida?
Exacto, es eso. Vivo en un lugar que no es mi casa, porque mi casa es Chile y es Vichuquén. Por las circunstancias vivo en Estados Unidos porque es donde está el mercado para lo que yo hago, y como firmé un contrato con Televisa, trabajo en México.

¿Qué te gusta de vivir en Miami?
Creo que es la capital de Latinoamérica. Es central para todo. Cuando vivía en los Ángeles estaba muy lejos, el cambio de horario afecta. Además, el clima es increíble y vivir en el lugar donde todo el mundo se quiere ir de vacaciones no es algo malo…

Tengo la sensación de que no te gusta Chile
Todo lo contrario. Me gusta mucho, pero no me gusta para trabajar…

¿Por qué?
Porque no tengo la proyección que podría tener afuera. O sea, si yo hago un proyecto en Chile, el proyecto muere en Chile. La televisión chilena es inexportable por el acento. No hay ningún proyecto del país que se dé afuera. De hecho lo que se hace con las teleseries chilenas es que se compran los guiones y se vuelven a hacer en Estados Unidos, con actores de allá. Por ejemplo, Pitucas sin lucas, allá es Silvana sin lana. Entonces como actor uno quiere que te vean. La televisión que se hace aquí, muere aquí…

¿El sueño de todo actor es internacionalizar la carrera?
Hay actores que te van a decir que no. Pero no les creo. Es como que un actor te diga que quiere trabajar en un teatro vacío, o que esté medio lleno. Eso es falso, todos queremos el teatro lleno. Todos queremos hacer una obra en Nueva York o tener la posibilidad de trabajar con grandes actores o directores. Yo he tenido la suerte de trabajar y aprender de actores que se han ganado un Óscar. Decir lo contrario para mí es un falso ego. El no querer seguir creciendo va en contra de la lógica.

¿Volverías a Chile?
Sí. Pero no todavía.

¿Qué echas de menos?
El sentido de pertenencia, el caminar por una calle que caminé cuando era cabro chico, el pasar por afuera del colegio, el tener a mi vecino de toda la vida, a mis amigos… echo de menos el levantarme en mi país, ir por la calle y saludar a alguien que te conoce hace treinta años….

PASADO, PRESENTE, FUTURO

¿Qué opinas de cómo está el país en la actualidad?
No me gusta hablar mucho de política, pero no hay que ser brujo para saber que Chile no está bien. Creo que hay un descontento general y lo digo sin ser un experto político o en economía y sin juzgar a nadie…

En Chile caminas, me imagino, como una persona más normal. ¿Qué pasa allá?
Aquí no estoy al aire pero la gente me conoce igual, es un cariño distinto, es lindo que no esté esa euforia que hay hoy en México donde soy el galán de la tele… Ahí, estoy al aire a las ocho y media de la noche, y en Estados Unidos a las ocho. Todos los días. En México camino poco por la calle…

¿No te cansas del rol de galán?
Es algo que uno tiene que aprender a sacarle provecho y disfrutarlo mientras dure. Y tener la madurez para saber que tiene una fecha de expiración, y hacer bien la transición. No empezar a operarse la cara o ponerse bótox, o bien caer en depresiones o adicciones porque se te están notando las patas de gallo.

¿Cómo fue trabajar como un diputado gay en la serie Prófugos?
Era un diputado de extrema derecha, medio Opus Dei, que tenía la familia perfecta, pero sin embargo era gay. Entonces fue un personaje muy interesante. Me tocó también ser gay en la serie The Class, en donde la idea era demostrar que los gays no tienen por qué ser menos varoniles, o comportarse distinto.

¿Qué opinas de Donald Trump?
Creo que sería un presidente nefasto y tengo miedo de que exista la posibilidad real de que llegue a ser presidente. Una persona que tiene una retórica como él, que lo único que ha hecho es insultar a todos los latinos, a distintos países, a religiones, hasta se burló de un periodista discapacitado… Yo creo que como humorista le iría mejor.

¿El mejor rol que te ha tocado?
Siempre digo que el próximo.

¿El peor?
Creo que fue el primero, era muy malo…

¿Cómo fue trabajar con Stallone?
Increíble. Primero, porque lo admiraba desde niño y, segundo, porque establecimos una muy buena relación, creo que porque él no tenía una buena relación con su hijo y mi papá había muerto. Tuve muchas conversaciones en las cuales se dio una muy linda relación y es un patrón que se ha repetido en mí.

¿Con Jon Bon Jovi?
Él es súper buena onda. Pero no he seguido en contacto como con Stallone.

¿Con Laura Paussini?
Me llamó y me dijo (imita el acento italiano): “Hola, Cristián, soy Laura, la cantante, no tu hija. Te quería llamar para hacer un video…”. Fue increíble, porque soy fans de ella y me di cuenta de que ella también era mi fans...

¿Interpretar a Ben Affleck?
La diferencia con Affleck es que en el rol que hice, el personaje, en vez de ser una estrella de cine, era una estrella del fútbol. Fue un proyecto súper lindo porque además tuve la posibilidad de conocer a Jennifer López. Ella era la productora ejecutiva, es una tremenda estrella…

¿El actor más espectacular que hayas conocido?
Al Pacino. Tiene un campo magnético más grande que las otras personas.

¿Trabajar con Justiniano?
Me pasó lo mismo que cuando me llamó Littín. Ellos siempre han hecho los proyectos que yo no. Siempre he sido un poco más comercial. Entonces a los dos, cuando me llamaron, les pregunté si estaban seguros o se habían equivocado de teléfono…

¿Lusers?
Estuvo muy buena porque tuve la oportunidad de trabajar con Carlos Espinoza, el productor, que es súper talentoso, y estamos trabajando en nuevas cosas.

¿Con quién sueñas trabajar?
Al Pacino y Susan Sarandon.

¿Director?
Es difícil que trabaje con Scorsese, pero él sería un sueño.

¿Cómo te ves en un futuro?
Ojalá con muchos nietos. Así que le va a tocar trabajar mucho a la Laura.

¿Lo último?
No puedo contar mucho. Sólo que estaré en una película chilena animada…

¿Qué se viene a corto plazo?
Vacaciones, nada más.

 

"La televisión chilena es inexportable por el acento. De hecho lo que se hace con las teleseries chilenas es que se compran los guiones y se vuelven a hacer en Estados Unidos, con actores de allá. Por ejemplo, Pitucas sin lucas, allá es Silvana sin lana. La televisión que se hace aquí, muere aquí…”.

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