Tell Magazine

Agenda » Arte

EDICIÓN | Septiembre 2016
Trabajo arduo y silencioso

En contraposición a los hechos delictuales que se vienen cometiendo en el último tiempo en contra del patrimonio artístico y cultural de la región de Valparaíso, como son los pintarrajeados rayados en las fachadas de edificios de la ciudad porteña —mal llamado arte callejero—, muchos de ellos declarados monumento nacional, y robo desde el palacio Ross, también monumento nacional, actual Club Alemán de Valparaíso, sito en Salvador Donoso esquina Bellavista, de una de las obras del eximio pintor porteño Alberto Orrego Luco (1854-1931), pintura avaluada en varios millones de pesos y de grandes dimensiones de 1,40 por 1,80 metros, lo que no fue obstáculo para los ladrones. A ello se agrega robos anteriores de cuadros también de altísimo valor desde este lugar. Pese a todo ello y otras acciones que desmejoran la calidad de ciudad patrimonial, hay signos de un trabajo arduo, silencioso, dedicado y altamente profesional de grupos de especialistas que están rescatando y restaurando obras de gran valor patrimonial de la región.

Es el caso de la restauración de los vitrales de la iglesia de los Sagrados Corazones, ubicada en el antiguo barrio El Almendral de Valparaíso, que data de 1874, declarada monumento histórico, restaurada luego del terremoto de 2010. A partir de 2015 se llevó a cabo el proceso de restauración de los vitrales, los que presentaban distintos grados de deterioro o franca destrucción, como piezas faltantes, decoloración, marcos oxidados. Ello fue posible gracias al cofinanciamiento del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Los setenta y ocho vitrales originales fueron realizados, en 1871, por el vitralista inglés William Wailes, cuyas obras están diseminadas por toda Europa. Se trata de una de las colecciones de vitrales más armoniosas del tipo de “vidrios de color pintados con grisallas y esmaltados y emplomados” que existen en Chile.

Otro trabajo encomiable es el que ha emprendido el Museo de Bellas Artes de Viña del Mar con la restauración de varias de sus más emblemáticas obras. Partió por la recuperación del cuadro más antiguo de dicho museo, vale decir, Martirio de San Andrés, pintado en 1637, por Luca Salterelli. Al ser retirada por expertos la suciedad acumulada por los años, ha recuperado todo su esplendor y han vuelto a verse todas las figuras y personajes. El trabajo continuará con la restauración de otras obras.

OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación3+4+1   =