Antofagasta es ciudad de inmigrantes. Por distintas razones, antes por el auge salitrero; hoy por el auge del cobre, nuestra ciudad ha sido atractiva para el establecimiento de familias venidas desde distintos lugares del mundo. Al respecto, Andrés Sabella, hijo de inmigrante, ha dicho:
“Un inmigrante es un hombre que vino de lejos, a nuestra tierra, buscando un horizonte más para agrandar su vida. Los inmigrantes merecen que el país agradecido los sienta en sus valores, porque ellos vinieron no sólo para bien de sus vidas, sino que también, para enriquecer la nuestra. Quienes somos hijos de inmigrantes debemos sentir el orgullo de la mezcla; sentir que somos una parte del mundo y otra parte de Chile, en conjunción creadora”
“Antofagasta es un puerto que nació como puerto abierto a la amplitud del planeta, que da sus caras al mundo, y en sus arenas vino el mundo a entregarnos hijos, los que no tardaron en formar hogares y familias, prolongándose en unidad de amor y de esfuerzo con nuestro progreso. No hubo, ni hay, puertas que cerrasen el paso de los hombres que llegaron a sus costas para trabajar, engrandeciendo y engrandeciéndose con su esfuerzo. Antofagasta es hija de Chile, con parientes en todos los puntos del planeta”
Entre los inmigrantes llegados a Antofagasta, los yugoslavos, hoy croatas, han tenido gran influencia en el desarrollo y progreso de nuestra ciudad. Sabella, respecto a esta participación, dice:
“En la nómina de los primeros habitantes de Antofagasta, figuran Iván y Pedro Ivanovic”. Antofagasta admira en José Papic Radnic, creador del “Centro para el Progreso” que tanto beneficio aportó a la ciudad; en el doctor Antonio Rendic y su labor humanitaria; en los hermanos Jorge y Radoslav Razmilic; en Radomiro Tomic, quien estuvo a punto de ocupar el solio presidencial de O’Higgins, probando la fuerza creadora de su raza, ejemplos puros de su estirpe”.
No podemos dejar de mencionar a Lenka Franulic Zlatar, considerada la primera periodista chilena. Obtuvo el Premio Nacional de Periodismo, y de ella Andrés dijo:
“Lenka Franulic fue una periodista notable que, dueña de varios idiomas y de una inteligencia vivísima, logró colocarse a la cabeza de los periodistas chilenos de su tiempo”
Otro destacado personaje fue Jorge Tarbuskovic Dulcic, arquitecto y escultor, a cuyo talento debemos el monumento a nuestro alcalde modelo, Maximiliano Poblete, ubicado en la Avenida Brasil, además de innumerables y modernas construcciones levantadas en Antofagasta.
Entre los principales logros, destacamos la fundación de la “Tercera Compañía Croata de Bomberos”; la Sociedad Croata de Socorros Mutuos; el Odeón de la Plaza Colón (1911), donado a la ciudad de Antofagasta, en homenaje al Primer Centenario de la Independencia de Chile; el Club Deportivo Sokol; Coro Croata Jadran.
Este 2016 se celebra un importante hito en que los croatas son protagonistas: el centenario del prestigioso Hrvatska Skola San Esteban, fundado el 14 de febrero de 1916.
Estas instituciones han mantenido el idioma, las costumbres, la gastronomía de su patria lejana, conservando, orgullosos, sus raíces. Chile recibió con cariño a nuestros hermanos croatas, y ellos han correspondido, entregando su tesón, disciplina, trabajo, seriedad, para engrandecer nuestra ciudad y nuestro país. Sabella dijo:
“Ellos han guardado celosamente la tradición de su raza: mantener abiertas las puertas del hogar y las del corazón para todos los que pasen por su camino, pronunciando con lealtad el -¡Brate moy!-¡Hermano mío!-, expresión de la universalidad de sus sentimientos”.
¿Acaso no recuerda usted haber ido a comprar donde don Mateo, don Sime, don Miguel, don Vicente? Vienen a nuestro recuerdo su español “enredado”, su calidez y su atenta sonrisa, su gran estatura y sus ojos celestes. Inolvidables y queridos personajes que acompañaron el crecimiento y el progreso de Antofagasta.