El encargo de Chilevisión a la productora Filmosonido y en particular al equipo de guionistas, fue tener en mente la calidad de HBO en el rubro. Un salto factible. La exestación universitaria ha recorrido camino gracias a Ecos del desier to (2013) y Sudamerican rockers (2014), con una manufactura a distancia de las tradicionales series nocturnas. Trama: Mauro Murillo (Alejandro Goic) es un periodista devenido en opinólogo que despilfarró su prestigio como reportero en dictadura. Sufre un accidente, queda parapléjico y decide volver al periodismo de investigación. Funda un diario electrónico onda Ciper y una de las periodistas que pretendía contratar, que reporteaba las ganancias de una Isapre, muere en un tiroteo.
Domingo a domingo, Bala loca causa furor en redes sociales entre los profesionales de la prensa, tal como hace unos meses sucedía con Puro Chile de TVN dedicado a la música nacional en vivo, pero marca escasamente en el rating. El día de su debut quedó en cuar to lugar.
¿Es muy de nicho Bala loca? Eventualmente. Los periodistas se sienten reconocidos y reaccionan entusiastas, pero más allá de esa impresión hay actuaciones macizas par tiendo por Goic, diálogos muy bien pulidos, personajes y situaciones verosímiles —a la vez contingentes—, que dan cuenta de una ciudadanía que no solo se siente víctima del sistema, sino que ahora reconoce con nombre y apellido a los responsables de esa situación.
En las encuestas la gente suele pedir calidad en pantalla abierta y aquí la tenemos. Bala loca es un producto dramático conforme a esa exigencia. Si persiste el desinterés solo subrayará nuestra discutible fama de un pueblo con inclinación al doble estándar.